Ya están publicados mis dos nuevos artículos en COSMOPOLITAN Nº 257:
. RENUÉVATE CON EL RELOOKING: Te enseñamos la solución para dar a tu imagen el giro que necesita. (pag 92 a 95)
. GRADÚATE EN EL AMOR: Te contamos cómo sacar partido a tus experiencias pasadas. (pag 120 a 123)
¡Que los disfrutéis!
Ya ha salido publicada mi entrevista a Joaquín Lorente, en la revista Psicología Práctica Nª 154. Ya está en los quioscos. Aquí os dejo un breve resumen.
El miedo y el conformismo son la cárcel de tu cerebro: ¿Te sientes estancado? ¿Piensas que ya no hay otro camino que recorrer? ¿No sabes por dónde ir ahora? Tu talento no ha llegado aún a la cima de su desarrollo. Aprende a potenciarlo y continúa creciendo para triunfar Según Joaquín Lorente, autor del libro
Tú puedes (Ed. Planeta), triunfar es aprender a llenar vacíos, es decir, saber cómo hacer que tu talento pase a ocupar un lugar adecuado que permita que te diferencies de los demás, que seas único.
Para conseguir todo esto, solo tienes que seguir estos dos pasos.
Primero: Lo primero que debes hacer es despertar, desperezar y multiplicar ese talento, tu energía y tu creatividad, ejercitando tu cerebro con una serie de visiones muy prácticas que puedes aplicar instantáneamente en tu vida.
Segundo: La siguiente etapa que te espera es el triunfo, el éxito personal y, sobre todo, la seguridad en ti mismo, tras averiguar realmente lo que quieres.
Si quieres saber más del tema puedes leer la entrevista que le hice a Lorente en nuestra revista en formato papel de Psicología Práctica.
Mar Cantero Sánchez
Puedes ver las fechas de los próximos talleres en Noticias. Si estás interesado en Terapia con Escritura, Escritura Creativa, elaboración y corrección de textos, o cocahing por chat, pincha en "Cursos y Talleres".
Sobre mí y mi trabajo
Mar Cantero Sánchez, escritora, coach personal, creativa y literaria. Ha creado y dirige sus propios talleres literarios y de crecimiento personal a través de la escritura, que imparte con gran éxito de crítica y de los que muchas personas en todo el mundo, se han beneficiado y logrado grandes resultados. Actualmente escribe para una de las revistas de crecimiento personal más prestigiosas, Psicología Práctica. Ha publicado seis libros, entre ellos: El viaje de las palabras y Las palabras viajeras, y dos novelas: Los viernes, el paro duerme (que publicó con pseudónimo: Marina Cantero y que fue finalista del III Premio Ateneo Joven de Sevilla 1998) y El árbol de los pájaros alegres. Acaban de salir a la venta sus dos últimos libros: ESCRIBE PARA SER FELIZ, sobre su taller La escritura del bienestar, que trata la escritura como herramienta para ayuda a uno mismo; y su última novela de autoayuda: LA VIAJERA DE LA FELICIDAD, que trata el mismo tema pero a través del personaje de una mujer que ha sufrido maltrato psicológico y recupera su vida y su autoestima gracias a la escritura. Ambos libros con gran éxito de ventas en el poco tiempo que llevan publicados.
Un escritor tiene dos ideas fijas en la mente. Una es consciente, la otra, no. Cuando escribes, lo haces con la ilusión de llegar a publicarlo para que sea leído por cientos, miles de lectores. Esta es una idea que te persigue allá donde vayas y hagas lo que hagas, en tu vida de escritor o escritora, e incluso en tu vida privada. Sin embargo mientras escribes, imbuido en esos momentos de fe ciega en el bolígrafo, en que trasmitirá a la perfección, lo que deseas decir, cuando los dedos bailan sobre el teclado con un ritmo frenético, cuando sientes que ya no eres tú quien dirige, sino que algo te ha absorbido y escribe a través de ti, entonces sólo te acuerdas de ti mismo y crees que eres el único habitante de la tierra, además de aquellos que viven gracias a ti, sobre el papel.
La otra idea, la inconsciente e involuntaria, es la de escribir pese a todo y a todos, pese a la desesperación, decía un poema que leí una vez. Escribir a todas horas, en las libres y en las trabajadas, en el ordenador y en un cuaderno, a mano o a máquina como los detergentes, a pesar del frío, de la lluvia y del viento, en verano con las gotas de sudor mojando el papel, en primavera anhelando el perfume de las flores. Escribir aunque se rían de ti, aunque lloren de rabia, aunque te envidien y te odien, te lastimen, te ataquen. Escribir a pesar del menosprecio de los que viven su vida comparándose con otros, seres antiempáticos que alucinan contigo. Escribir pese a la incompresión de los que no persiguen sus sueños porque están seguros de no conseguirlos. A pesar de ellos y sin ellos, el escritor escribe inconsciente, de día o de noche, a cualquier hora, en cualquier lugar y sobre cualquier cosa que tenga un espacio en blanco.
Sé que hay escritores más exigentes con su escritura, pero quizá es sólo cuestión de tiempo el que dejen de necesitar un despacho propio, una tranquilidad ansiada por todos y sobre todo, una razón práctica para escribir lo que escriben, porque el escritor, el verdadero, quien escribiría aunque le tocase el cuponazo, no necesita tener un motivo. El o ella es el único motivo de su escritura, el mejor motivo. Al principio es sólo una idea, después es un esfuerzo y un placer, pero acaba siendo un hábito del que es muy difícil desprenderse. Se convierte en una necesidad, en un sustento de la vida. Es, a estas alturas, una idea inconsciente que no por haberme concienciado de ella, desaparece. Escribir, pese a la alegría de vivir y a dejar de disfrutar del presente, y eso sí que es difícil.