Cruza tu zona de confort… ¡y cambia tu vida!

Cruza tu zona de confort… ¡y cambia tu vida!

Artículo publicado en la revista impresa COSMOPOLITAN Nº 278, 2013

¿Necesitas un cambio profesional o personal? ¿Quieres avanzar en tu carrera o mejorar en tu trabajo? Tú tienes tus propios recursos para lograr un cambio en tu vida. Te ayudamos a encontrar las herramientas que te harán avanzar.

A veces parCosmopolitan-Nº-277-portada-Mar-Cantero-Sánchezece que todo se estanca y nada se mueve hacia delante. Y cuando esto ocurre, más ganas tenemos de un cambio en nuestra vida. Pues alégrate, porque sabemos cuál es el motivo de este estancamiento vital: Lo bueno deja de ocurrirnos cuando nos acomodamos. Si te sientes así, es el momento de hacer las cosas de otra manera.

Tu zona de confort: ¿Qué es?

“La zona de confort es ese conjunto de hábitos y circunstancias que nos son conocidas y familiares, nuestras rutinas”, define Cajina. Pero la rutina suele acabar aburriéndonos y por muy cómodas que nos sintamos en lo cotidiano, llegará un día en que queramos algo distinto: nuevas experiencias profesionales; nuevas emociones personales; o incluso nuevos lugares del planeta. ¿Quién sabe lo nuevo que estás necesitando en tu vida? El caso es que, lo que antes te emocionaba, ya no te hace la misma gracia. “Llegados a esa encrucijada hay dos opciones: una, decidir cambiar algo (avanzar en pos de lo que queremos y apartarnos progresivamente de lo que menos deseamos – un trabajo estéril, una relación ya agotada, un estilo de vida insatisfactorio-); o dos, quedarnos como estamos”, Cajina. Puede que ya lo tengas claro, necesitas cambiar, pero… “¡Horror!”, no sabes cómo hacerlo. Como dice la frase: “Si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes”. Obviamente no puedes conseguir cosas nuevas en tu vida, si sigues haciendo lo mismo de siempre. Si deseas que cambie tu vida, debes cambiar primero tú. Y la forma de hacerlo es cruzar tu línea de confort para conseguir nuevos resultados, es decir, hacer esas cosas que hasta ahora no te has atrevido a hacer, pero que sabes que son necesarias para lograr lo que deseas.

TEST: ¿Necesitas un cambio?

Quizá lo estás pidiendo a gritos interiormente, pero no siempre somos capaces de darnos cuenta de lo que necesitamos. Tus respuestas a estas preguntas, te darán una idea mucho más clara de si necesitas un cambio radical o pequeños cambios sutiles que harán que vuelva a brotar la satisfacción en tu vida.

1. Por la mañana, ¿te levantas ilusionada pensando en lo que tienes que hacer en el día?
2. Al acostarte, ¿sueles planear tu trabajo para el día siguiente?
3. ¿Tus amigos y conocidos te ven ilusionada y satisfecha, o al revés, baja de moral y despistada? (¡Pregúntales!)
4. Últimamente, en el trabajo o con tus amigos, ¿pierdes los papeles con facilidad?
5. ¿Podrías nombrar las cinco cosas más importantes de tu vida? (Escríbelas, te facilitará el trabajo)
6. ¿Sientes que tu vida no está siendo lo que tú esperabas que fuera?
7. ¿Crees que has equivocado el camino: tu carrera, relación sentimental, lugar en el que vives, etc.?
8. ¿Te gustaría probar a hacer otras cosas para ver si obtienes mejores resultados?
9. ¿Piensas a menudo en cambiar de trabajo aunque te da miedo intentarlo?
10. Si te imaginas a ti misma de aquí a cinco años: ¿te ves haciendo lo mismo y viviendo de la misma manera? (Si no es así, escribe cómo te ves en el futuro)

Estancamiento vital: ¿Qué se siente?

¿Cuántas veces has oído… “Más vale malo conocido que bueno por conocer”? Si hacemos caso de esa frase, nos acomodamos y no me refiero al sofá, sino a la vida que llevamos y que quizá ya no nos satisface. Podemos no ser conscientes del todo de que queremos cambiar. Pero si el deseo está latente en nuestro interior, aunque sea de forma sutil, y nos negamos la posibilidad, el subconsciente acabará por hacérnoslo saber de una manera u otra. Y entonces puede que salten todas las alarmas: Crisis de ansiedad; ataques de pánico; desilusión; sensación de vacío; apatía; depresión; hastío; frustración; etc. Son sólo algunos de los síntomCOSMO-Nº-278-pag-1-Sal-de-tu-zona-de-confort-Mar-Cantero-Sánchezas de este estancamiento vital que puede convertir tu vida en una sucesión de días aburridos y sin sentido. “El problema se genera cuando se produce una ‘des-alineación’ de estas últimas cuatro cosas: mente-palabra-emoción-acción van por vías diferentes en nuestro trabajo diario, nuestras relaciones, nuestros proyectos… es cuando aparece la frustración y nos sentimos incompletos”, afirma Gregory Cajina, coach y autor del libro “Rompe con tu zona de confort (Oniro)”. Si rechazas el aviso de que algo no va bien en tu vida, puede convertirse en un problema cuando, se trata solamente de una nueva etapa que has de vivir.

Excusas, excusas…

Ahora no es buen momento… Con la que está cayendo… Todo el mundo está mal… La crisis… etc. ¿Has escuchado frases como estas dentro de tu cabecita? Sí, todos nos ponemos excusas cuando pensamos en cambiar. Según Cajina, “Por dos razones: La primera está relacionada con la parte más primitiva de nuestro cerebro, donde reside el instinto conservador del miedo. Y la segunda tiene que ver con nuestra necesidad de ‘tener razón’, es decir, de validar cómo somos, cómo vivimos nuestra vida, ante los demás y ante nosotros mismos.” Sabemos lo que el miedo es capaz de hacer con nosotros, si le dejamos. Pero el segundo motivo también es importante, pues es como un auto engaño que nos impide darnos cuenta de que necesitamos que algo cambie. Es como si nos dijéramos a nosotras mismas: ¡Todo va bien!, sin que sea verdad. ¿Y luego qué haremos, esperar a que escampe? Engañarse no es la solución. Esta sólo podemos encontrarla si en primer lugar nos enfrentamos a la verdad: reconocer que no nos gusta como están las cosas. Sólo así podremos mejorarlas.

Tipos de excusas:

Quizá no lo sabes pero las excusas inconscientes que ponemos para no hacer lo que queremos hacer, suelen ser las mismas en casi todas las personas. A continuación te decimos los “bestséller” de las excusas y las soluciones para superarlas.

Excusa Nº 1: El miedo

Cajina afirma que “La prioridad de la mente es mantener a su dueño vivo – y para ello, si estamos secos, calentitos, protegidos, razonablemente amados y tenemos whatsapp, entonces el miedo nos seduce al no hallar razón por la que arriesgarse a acometer algo nuevo ahí fuera donde, quizás, pueda hacer frío, podamos mojarnos y, quizás, sentirnos solos.” Como dice el autor, el miedo puede ser la mejor excusa para no hacer nada. Pero esto no significa que si no nos movemos, vayamos a estar felices y a gusto con lo que hay. La buena noticia es que el ser humano siempre quiere más y no es fácil que el miedo nos paralice hasta el punto de conseguir que nos olvidemos de querer cambiar. La mala, es que debemos movernos a pesar del miedo. “Todas las personas que han dejado un legado histórico en sus campos han sentido miedo en sus vidas: sea a romper con el ‘establishment’, con los credos, con el poder, con las amistades, con sus relaciones, y con las propias convicciones que desde niños mamaron en la escuela y que resultaron ser erróneas”, Cajina.
Solución: Lo primero es aprender que valiente no es quien no tiene miedo, sino quien lo tiene y a pesar de ello, camina hacia donde quiere ir. ¿Estás dispuesta a intentarlo?

Excusa Nº 2: El tiempo

La mayoría de las personas estarían mucho más dispuestas a hacer un cambio en su vida, si ello no les llevara tiempo. La falta de tiempo es una excusa inconsciente que nos ponemos muy a menudo. Nos pasa porque no sabemos gestionarlo, es decir, no sabemos priorizar nuestras tareas en pos del objetivo que queremos conseguir. Pero como dice Cajina, “No es lo mismo estar ocupados que ser productivos.”
Solución: Si realmente COSMO-Nº-278-pag-2-Sal-de-tu-zona-de-confort-Mar-Cantero-Sánchezqueremos dar un cambio a nuestra vida, tenemos que saber en qué utilizar nuestro tiempo. Piensa que, si tú lo no gestionas, aprovechándolo al máximo en lo que deseas, el tiempo pasará de todas formas. “Pocas cosas hay más importantes que la libertad de hacer con nuestro tiempo lo que uno quiere, sobre todo si se dedica a dejar un legado que nos perviva para crear un mayor bienestar nuestro y de nuestro entorno”, Cajina.

Excusa Nº 3: El pasado

A veces no nos sentimos capaces de superar el pasado, no importa si ha sido malo o bueno. Tan difícil es dejar de pensar en algo negativo que ocurrió hace tiempo y que nos marcó para siempre, como en algo positivo que no queremos olvidar. Te lo explicamos:

. Pasado negativo: Debemos aprender de ello porque si no lo hacemos, lo más seguro es que volvamos a repetirlo. “Paradójicamente, este ‘caminar a medio gas’ causará volver a repetir en el futuro aquello que ‘no’ queremos volver a vivir y que ya sufrimos anteriormente. Por ejemplo: un despido fulminante injustificado es la razón perfecta para pre-disponerse a volver a ser despedido (‘todos los jefes son unos cretinos’, pensamos) llevándonos a crear niveles de comunicación distantes y con recelo; o una relación sentimental tóxica zanjada en una separación tortuosa tenderá a repetirse en la siguiente relación si no ha habido un espacio previo de ‘soltería’ para reflexionar y adquirir perspectiva”, afirma Cajina.
Solución: Sacar lo mejor de un hecho negativo que nos hizo daño o que cambió nuestro rumbo, es imprescindible para poder seguir adelante.

. Pasado positivo: Creemos que tener buenos recuerdos es lo mejor que nos puede pasar. Así es, pero no debemos olvidar que son eso precisamente, recuerdos, y ya no nos pertenecen salvo en nuestra memoria. Y engancharnos a ellos es un arma de doble filo, pues puede hacernos creer que en el futuro no encontraremos nada tan bueno como lo que tuvimos.
Solución: Igual que un globo aerostático necesita soltar lastre para elevarse, así, tú necesitas liberarte del pasado para avanzar.

COSMO Nº 278, pag 3, Sal de tu zona de confort, Mar Cantero Sánchez

Excusa Nº 4: Las responsabilidades

“Nos gustan las responsabilidades, cierto, pero solo las que escogemos y nacen de dentro de nosotros mismos; no las que nos imponen, aunque sea a cambio de un salario indefinido pero exiguo, un amor contractualmente eterno pero ya extinguido o un estilo de vida que nos deprime los domingos por la tarde”, dice Cajina. ¿Cuántas de tus responsabilidades te pertenecen? A menudo nos responsabilizamos de cosas que no son nuestras, de las que se deberían responsabilizar otros. No importa demasiado si cuidas de vez en cuando a tus sobrinos, pero si tu hermana empieza a creer que eres su canguro para todo y encima sin sueldo, debes replantearte si quieres seguir con esa responsabilidad. Si por otro lado, tus responsabilidades son tuyas solamente pero están evitando que des ese cambio que deseas, debes replanteártelas igualmente.
Solución: Hazte estas preguntas: ¿Tus responsabilidades te ayudan a llegar adónde quieres?, ¿Tienen que ver con el cambio que deseas?, ¿Puedes cambiar y continuar con ellas? Tus respuestas te ayudarán a tomar la decisión de quedártelas o abandonarlas a un lado del camino que vas a emprender a partir de ahora.

10 pasos para romper con tu zona de confort:

1. No dejes de aprender: “Siempre habrá un libro, vídeo, conversación, artículo, experiencia… que pueda aportar a tu maestría personal. Las oportunidades únicamente son percibidas como tales cuando uno se ha estado preparando durante años. Comience pronto”, asegura Cajina.

2. Elige tus relaciones: ¿Lo has hecho alguna vez o has dejado que te elijan a ti? Tener relaciones prósperas que te enriquezcan y te ayuden a avanzar es el mejor apoyo que puedes encontrar. “Halla nuevas relaciones con emprendedores para iniciar tu transición a ese estilo de vida. Y, si es necesario, deja marchar las relaciones que cumplieron hace tiempo ya su cometido”, Cajina.

3. Si el miedo te paraliza… ¡Muévete!: Cajina asegura que cuando esto nos ocurre, lo mejor es “Convivir con nuestro miedo y comprender cómo funciona. Cuanto más se conoce algo, menos espacio hay para la suposición y la especulación imaginativa, que es donde radican la mayor parte de nuestros miedos irracionales.” No dejes que el miedo te paralice, mejor camina con él.

4. Ponte las cosas fáciles: Tendemos a tirar piedras a nuestros pies. ¿Por qué? Es algo subconsciente que proviene del miedo, inconsciente, también. Pero si somos capaces de darnos cuenta, podemos simplificar las cosas. “Simplificar implica eliminar eso que es superfluo (y lo que sea ‘superfluo’ es una decisión netamente individual) para disponer de más tiempo para esos grandes proyectos personales”, Cajina.

5. Desengánchate del pasado: ¿Conoces la frase: No mires atrás ni para coger impulso? El pasado, tanto si es positivo como negativo, puede ser un lastre que te impida avanzar hacia donde quieres ir. “Hemos de equivocarnos, es ley de vida lo queramos o no, para poder avanzar, crecer, ser más efectivos o más sabios con los años y las experiencias vividas”, Cajina.

6. Crea tu propia misión en la vida: Según dice Cajina, “Esta Misión o Propósito no tiene nada de esotérica, es práctica y útil. En los procesos de coaching los identificamos con una o dos frases muy cortas que recogen tres cosas: 1) qué es lo que quiere el individuo en su vida; 2) cómo va a conseguir eso que quiere); y 3) cómo se va a ver beneficiado tanto él como su entorno.

7. Celebra cada éxito personal: “Hay una diferencia entre sentirse responsable y sentirse culpable de un no-éxito. Lo primero fortalece, lo segundo victimiza”, Cajina. Celebrar es la mejor manera de ser consciente de cada paso que das hacia delante.

8. Escucha al universo: ¿Te has parado a mirar o vas a toda prisa por culpa del estrés? Las señales están por todas partes y pueden servirte de gran ayuda si las captas. Préstales atención. “Observa y escucha las respuestas de tu entorno, de tu ‘universo’, teniendo presente que en este mundo solo podemos controlar el 100% de dos cosas: lo que decimos y lo que hacemos”, Cajina.

9. Elige un legado: Imagina que alguien va a escribir tu biografía en sólo unas pocas frases. ¿Qué te gustaría que dijeran de ti? Haz este ejercicio para saber con exactitud en qué quieres utilizar tu tiempo a partir de ahora. ¡A escribir!

Libro: Rompe con tu zona de confort (Urano)”, Gregory Cajina.

Mar Cantero Sánchez

 

Dos mujeres Alfa, ¿pueden ser amigas?

Dos mujeres Alfa, ¿pueden ser amigas?

Artículo publicado en la revista impresa COSMOPOLITAN Nº 275, 2013

COSMOPOLITAN-Nº-275-portada-Mar-Cantero-SánchezDos mujeres brillantes y con éxito… ¿Amigas? Es posible, pero sólo si están seguras de sí mismas y tienen claro que en el camino hacia el éxito, no todo vale. Te lo explicamos.

Mujeres Alfa: ¿Cómo son?

Brillan con luz propia y tienen éxito en su vida personal y profesional. La vida les sonríe, pero… ¿son siempre felices? Depende. Existe una mujer Alfa: creativa, carismática y poderosa, que usa su poder en positivo. Y existe otra mujer Alfa: también poderosa pero que, a pesar de haber alcanzado el éxito, nunca es feliz con lo que tiene y su único afán es continuar subiendo o mantenerse arriba. Para conseguirlo, abusa de su poder y si tiene que pisar a alguien, lo hace sin contemplaciones. Con esta última, es difícil que haya una amistad, pero las primeras, sí pueden ser auténticas amigas. ¿Taylor Swift y Selena Gómez? ¿Rihanna y Katy Perry? Si es posible la amistad entre celebrities, ¿por qué no va a ser posible en el mundo real? La complicidad entre las famosas, nos sirve de ejemplo y de recordatorio de algo importante que no deberíamos olvidar: Dos mujeres poderosas pueden compartir éxito y amistad al mismo tiempo.

¿Rumor o realidad?

¿Madonna o Lady Gaga? ¿Carrie, o Samantha, o Charlotte, o Miranda? Se nos dice con frecuencia que debemos elegir entre dos mujeres increíbles y exitosas, como si sólo nos pudiese gustar una. Existe la idea de que las mujeres deben competir entre sí. En España especialmente, está la creencia general de que entre las mujeres con éxito, sólo existe envidia. Pero, ¿realmente las mujeres somos tan competitivas como pretenden hacernos creer algunos medios: el cine, los programas del corazón, los realities…? Estas ideas preconcebidas y erróneas caen por su propio peso cuando vemos que algunas famosas hacen alarde de su amistad entre ellas. Piensa en ti y en tus amigas, ¿cómo lo hacéis? Únicamente depende de vosotras el mantener vuestra amistad de forma positiva.

Éxito en común

Salma Hayek y Penélope Cruz… Ambas aplauden y se alegran de los éxitos de la otra. Lo curioso es que, cuando las mujeres se apoyan y se valoran mutuamente, tanto en público como en privado, siempre parecen salir adelante. ¿Será porque el público valora más lo auténtico? Está claro que nos gusta Dos mujeres alfa pueden ser amigas, COSMOPOLITAN 275, pag 1 Mar Cantero Sánchezmás ver un vínculo genuino entre dos mujeres maduras psicológicamente y seguras de sí mismas, que una pelea de gatas manufacturada. Si detestas escuchar las críticas y los juicios de mujeres contra mujeres, apreciarás mucho más, cuando entre ellas existe admiración y respeto mutuos. Algunas mujeres Alfa son capaces de apreciar y valorar las cosas en su justa medida. Consideran que lo que otro logra, también es posible de alcanzar para ellas. No se sienten amenazadas por los éxitos ajenos. Aprenden de ellos y se engrandecen. Es mejor tener buenos ejemplos a tu alrededor, con los que puedas avanzar y crecer día a día, que tener que soportar las críticas devastadoras de las que no son capaces de liderar su camino.

En lo bueno y en lo malo

 

Rupturas; fracasos; equivocaciones… Hay muchos momentos en los que es imprescindible tener a tu lado a una amiga inteligente y experimentada. Somos humanas y no siempre somos capaces de ver las cosas como son, sin enredarnos entre las emociones desbocadas que nos asaltan a veces. Por ello, una mujer que puede darte lo mejor de ella, debido a su experiencia y profesionalidad, puede ser la mejor aliada para salir del bache. No sólo te aportará sus conocimientos, sino también te mostrará distintas opciones y alternativas para encontrar soluciones, además de escucharte y acompañarte. Pero a veces pensamos que la mejor amiga es la que está a nuestro lado en los momentos malos. No es así, también es necesario tener una amiga junto a ti en los mejores momentos de tu vida. Bodas, nacimientos, reconocimientos, celebraciones… Beverley Mitchell viajó embarazada hasta Italia, para estar en la boda de su mejor amiga Jessica Biel. La amistad también es reír, brindar y disfrutar de lo bueno que nos ocurre. Pues, si no tuvieras con quién compartir lo maravilloso, ¿sería igual de bueno?

Rumore, rumore…

Igual que entre las celebrities, puede ocurrir que la amistad entre dos mujeres Alfa, dé lugar a ciertos comentarios malintencionados por parte de otras personas. No todos entienden la amistad verdadera. La manera de sobrellevar las envidias ajenas es evitar prestar antención a esos comentarios. No entrar en el juego, produce un resultado mejor que andar desmintiendo el rumor entre tus allegados. Es sencillo: Los que te quieren, saben la verdad. Y los que no te quieren, no te quieren. También entre las celebrities se dice que, cuando se juntan para cenar o tomar un café, es para enterarse de los chismes de la otra y transmitirlos después en su círculo. ¡Otro juego que no funciona cuando la amistad es auténtica! Porque, lo que se cuenta por detrás sobre una amiga, siempre acaba llegando a oídos de la amiga. Idem en la vida real. Algunas mujeres Alfa saben guardar un secreto pues conocen la importancia de ser leales.

Que nadie quiera separarnos

La sociedad es muy competitiva y la competitividad puede ser muy contraproducente si no se sabe sobrellevar. Quizá te ha ocurrido que has sentido envida de una amiga alguna vez. Si es así, acéptalo y no seas tan exigente contigo misma. ¡Eres humana! Es normal ambicionar el éxito ajeno, sobre todo si estás luchando día a día por alcanzar el tuyo. Pero si esto ocurre, es el momento de echar mano de los recuerdos y ser consciente de que sois amigas. No podéis dejar a un lado todo lo vivido porque una se esté acercando más deprisa a la meta. Al contrario, ¿habéis pensado que juntas podéis llegar más rápido? Si os ayudáis la una a la otra, podréis ir subiendo escalones mucho más altos que si los hacéis solas. Si en algún momento te sientes herida por el éxito de tu amiga, cambia el chip y ayúdala a subir. Con este cambio de actitud conseguirás que ella haga lo mismo por ti. ¡Ayudáos mutuamente y lograréis el doble de lo que os habíais propuesto!

Trucos para lograr una amistad auténticamente Alfa:

Lo más importante es tener la amistad verdadera como distintivo de vuestra relación mutua. En primer lugar, sois amigas, no lo olvidéis.

. No compitas: En la amistad, como en el amor, deja a un lado la competitividad. Es mejor avanzar juntas que montar una guerra de éxitos.

. ¡Fuera envidias!: Es posible sentirla, claro que sí, porque somos humanos. Pero hay que encararla con elegancia y no Dos mujeres alfa pueden ser amigas, COSMOPOLITAN 275, pag 2 Mar Cantero Sánchez dejarte llevar por ese mal sentimiento.

. No te compares: Cada una es diferente y consigue resultados diferentes en su vida profesional y personal. Caminar juntas está bien pero, ¡sin pretender ser iguales!

. Respeto: Es esencial en cualquier amistad y entre dos mujeres Alfa, mucho más. ¿Cómo, si no, podréis admiraros mutuamente?

. Alíate: Tener una aliada en el terreno profesional es un bien muy valorado. Siempre habrá la oportunidad de echar una mano para ayudarse en sus carreras.

. Defiéndela: Las reacciones envidiosas suelen estar presentes donde hay éxito. Por eso, es bueno tener las cosas claras para no olvidar quién es la amiga y quién no.

. Comparte: Los momentos malos, sí, pero sin olvidarte de los buenos. Compartir alegrías y triunfos es igual de necesario en una amistad.

Mar Cantero Sánchez

 

¡Yo no he sido! (O puede que si…)

¡Yo no he sido! (O puede que si…)

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 262, 2012

¡Dí adiós a las excusas! y libérate del miedo a la responsabilidad

¿Te has fijado en la cantidad de veces que COSMOPOLITAN 262, portada, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.comte justificas y pones alguna excusa? Desde el consabido “¡Había mucho tráfico!” hasta el “No puedo parar de comer, tengo ansiedad”, las excusas para justificarte a ti misma y a tus errores se oyen hasta en la luna. Y nos pasa a todas, pero ¿sabes a qué se debe esta afición a los pretextos? Conoce las razones que te llevan a disculparte por todo.

EXCUSAS, EXCUSAS
¿Quién da más?

Inconscientemente, “el hecho de disculpar a los demás y a ti misma continuamente y de hacerlo sin lógica ni sentido común, hace la vida más llevadera, pero vivir bajo este engaño exculpatorio, puede traerte problemas”, asegura el psicólogo y escritor Francisco Gavilán (www.franciscogavilan.net), en su libro “Yo no he sido (Zenith)”, que ha respondido a nuestras preguntas. La acción de excusar y excusarte son actos que haces de forma involuntaria y cuanto más lo haces, más quieres volver a hacerlo, hasta llegar a un punto en el que das una justificación a casi todo lo que te ocurre en la vida, incluidas las cosas que son de tu responsabilidad o de la de otros. Esto es porque temes asumir ciertas responsabilidades y sentirte culpable, y de tu boca surgen espontáneamente y sin parar, cientos de disculpas y razones: Si llegas tarde, porque el coche no arrancaba; si algo te sale mal, porque tuviste mala suerte; o si tienes un accidente, son los otros los que no saben conducir. Todo para neutralizar situaciones comprometidas y salir del paso, así proteges tu autoestima y tu ego se mantiene intacto.

Las excusas proceden de dos tipos de miedo básicos:

1. MIEDO AL ERROR: ¿Te asusta equivocarte?

Según Gavilán, “Un ego equilibrado no necesita COSMOPOLITAN Nº 262, YO NO HE SIDO, pag 1, Mar Cantero Sánchezenmascarar o negar su responsabilidad. Pero un ego “enfermizo”, con una frágil autoestima, tratará siempre de eludir su responsabilidad en cualquier error que haya cometido pues ignora que tiene derecho a equivocarse. El problema reside en que este tipo de personalidad asocia el reconocimiento del fallo con su autoestima. Cree que admitiendo su error los demás le van a considerar menos inteligente o menos apto para su trabajo o sus relaciones personales. Es un error de perspectiva que no lo soluciona un oftalmólogo…” Poner excusas evita la frustración de reconocer que te has equivocado o que actúas de forma irresponsable de vez en cuando. Pero, ¿no eres un ser humano como todo el mundo? Tienes derecho a equivocarte y a olvidarte de cumplir las reglas, alguna que otra vez. “Si no reconoces tu error, no aprendes de él, estás condenada a repetirlo o cometer otro aún mayor. El error es una oportunidad que te da la vida para mejorar. ¿Vas a desaprovecharla?”, pregunta Gavilán.

2. MIEDO A LOS DEMÁS. ¿Temes lo que piensen?

Si te preocupa el qué dirán, lo que puedan pensar de ti, o cómo se tomarán los demás tus errores, tu autoestima necesita una revisión. Es probable que no sea tan firme como creías y este es un buen momento para plantearte quererte y valorarte más de lo que lo has hecho hasta ahora. “A las personas con una débil autoestima, les preocupa mucho, lo que piensen los demás sobre ellas. La evaluación de sus méritos o deficiencias proviene de fuera. La opinión de los otros siempre es más importante que la propia. En esta apreciación incurren algunas mujeres, al necesitar que les digan lo bien que visten o lo bellas que se ven para reafirmar su autoestima. Superarlo es posible, pero siempre que seas capaz de invertir los términos. Es decir, cree que tu opinión es mucho más importante”, afirma Gavilán.

LA PROYECCIÓN
Ego me absolvo

Como decía Sartre: “El infierno son los otros”. Eso es lo que haces cuando proyectas en otros, tus miedos, tus responsabilidades, y hasta la razón de por qué actúas de cierta forma en una situación. Para Gavilán, “es un mecanismo de defensa de la personalidad que usas para salvar tu imagen. Atribuyes a los demás lo que sucede dentro de ti misma, señalando como culpable al que tienes al lado y si éste está ausente, mucho mejor.” Gavilán da en su libro una breve lista de excusas comunes que suelen usarse en entornos familiares y conocidos.

COSMOPOLITAN Nº 262, YO NO HE SIDO, pag 2, Mar Cantero Sánchez

. Me haces sentir mal.
. Me pones enferma.
. Él me obligó.
. Me ofendes.
. Haces que me equivoque.
. Me pones nerviosa.
. Me haces llorar con lo que me dices.
. Por tu culpa no he podido…

Intentas dejar en manos de otro la responsabilidad que te corresponde porque, en condiciones normales, nadie puede obligarte a hacer o deshacer a tu antojo; y si te equivocas, no va a ser siempre por culpa del otro; y como dice el refrán “no ofende quien quiere, sino quien puede” por eso, si lloras o te sientes dolida, recuerda que es tu decisión. Es posible que los demás hayan puesto la semilla, para que crezca en ti el dolor y la frustración, pero eres tú quien decide seguir regándola o permitir que muera de sed.

EL PASADO CULPABLE
¡Vive el hoy!

“Todos somos víctimas de nuestros padres”, decía Froid, y así es en las personas que no han tenido una infancia feliz, pero no sirve de mucho seguir culpando de no tener un buen presente, a los que te educaron en el pasado. Lees un libro, ves una película, o te cuentan algo que te recuerda momentos dolorosos y ya tienes la excusa perfecta para quejarte, si en la vida no te va como esperabas. Y seguramente, después de pensar en ello, además los justificas: lo hicieron lo mejor que supieron; eran muy jóvenes; eran otros tiempos; etc. Y a la hora de echarle la culpa a algo, un pasado negativo puede ser tan malo como uno muy positivo, que te lleva a estar habitualmente nostálgica recordando que “cualquier tiempo pasado fue mejor”… Pero el ahora es lo único que importa y tú estás aquí para tomar las riendas y hacerte cargo de tu vida. Fíjate en los que tienen éxito, no pierden el tiempo con lamentaciones ni nostalgias, todo lo contrario, se ocupan de hacer lo que quieren y si cometen errores, no se retrasan poniendo excusas, aprenden del error y siguen adelante. ¿No crees que puedes hacer lo mismo? “Es cierto que la educación que hemos recibido puede reflejarse en tu actitud presente, pero la vida es un constante aprendizaje y culpar a otros es estancarse para justificar tu comportamiento en vez de intentar cambiarlo. Es la excusa perfecta para la inoperancia. Como aquel que iba a cazar caracoles y se les escapaban de las manos…”, explica Gavilán.

CULPABILIDAD vs RESPONSABILIDAD
¿Das razones?

Uno de los recursos favoritos es racionalizar las excusas. Gavilán dice que “la racionalización se usa para que suenen veraces. Se trata de aportar razones, a veces muy rebuscadas, para tratar de justificarse mejor y convencer a los demás, pero es un autoengaño que no se lo cree ni quien lo inventa. Como aquel marido que maltrataba a su mujer y lo racionalizaba así: “Si te pego es porque te quiero… (¿Te imaginas de lo que sería capaz si la odiase?).” Como los que suelen responder: “La frase está fuera de contexto”, para zafarse de su actitud si alguien se la reprocha. “Esta frase es un “argumento” muy socorrido por políticos y personajes públicoss, pero no es un argumento. Se apela a ella precisamente cuando se carecen de verdaderos argumentos. Es una demostración de insuficiencia profesional o personal que casi siempre implica tácitamente una culpabilidad”, asegura Gavilán. Ten en cuenta esto: Ser culpable implica una consecuencia negativa; pero ser responsable implica un resultado positivo. Asumir tus responsabilidades con respeto a tu vida personal; tu trabajo; tus estudios; familia; amigos; etc., es además un síntoma de madurez emocional y psicológica.

TIPOS DE EXCUSAS:

Hay una gran variedad de excusas tan amplia como los motivos por los que se dan, aquí te presentamos las más recurrentes y socorridas. Fíjate y descubre si sueles utilizar alguna:

1. MAÑANA SERÁ OTRO DÍA: ¿Perezosa?

Como decía Escarlata O’hara en “Lo que el viento se llevó”: ¡Ya lo pensaré mañana! Y nos olvidamos del refrán que dice: “No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy.” ¿Por qué esta excusa es tan común? Gavilán responde que “pueden ser varios los motivos: pereza; miedo al fracaso; a no hacerlas bien; etc. Así evitamos nuestra responsabilidad y la crítica posterior. Se nos podrá acusar de incumplidores o de vagos, pero nunca de haberlo hecho mal, que es lo que el postergador persigue. Porque, como se sabe, ¡sólo se equivoca el que hace algo!”

2. AUTOETIQUETARSE: ¿Cuál es la tuya?

Algunos suelen responder “Yo soy así”, como explica Gavilán, “para denotar que no tienen culpa, que es algo que no pueden cambiar porque es una característica, pero es una falacia y una de las excusas menos inteligentes. Es como admitir que no se puede aprender nada nuevo o desaprender algo viejo. Escudarse en ella es reafirmar tu personalidad: “Soy así de tonta y estoy dispuesta a demostrártelo cuantas veces quieras cometiendo el mismo error. La mejor actitud es, como en otros casos similares, reconocer humildemente el fallo, aprender, y tomárselo con humor británico. Como del que alardeaba Peter Cook: “He aprendido de mis errores y estoy seguro de que puedo repetirlos.”

3. LA MALA SUERTE: ¿Cuál es tu destino?

¿Te encanta culpar al destino o decirte a ti misma que la suerte no es amiga tuya? Si sigues así, vas a conseguir que sea cierto. Es una forma de conformarte en lugar de intentar hacer algo por tu cuenta y riesgo. Gavilán explica que “es lo más fácil e irresponsable que puedes hacer, pues es como pensar que hay poderes sobre los que no tienes ningún control, así que no merece la pena esforzarte ni tratar de prever nada, porque nada se puede hacer. Te sirve para no molestarte en mover el trasero y esperar a que escampe el temporal. A quienes piensan así, jamás les sonreirá la suerte, si esperan que alguien se la traiga o le llueva del cielo. Tienes que ir tú a por ella. A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa. La “buena” o “mala suerte” no existen. Los que califican a otros de tener “buena suerte” no se dan cuenta de lo mucho que los suertudos se han esforzado para tener éxito. Y los que consideran que tienen “mala suerte” olvidan lo poco que se han esforzado para cambiar la dirección de los acontecimientos. El éxito es una escalera por la que no se puede subir con las manos en los bolsillos”.

4. EXCUSAS SEXUALES: ¿Te entiendes y te entienden?

Francisco Gavilán llama síndrome de Lo que el viento se llevó a “la idea errónea que tienen algunos hombres sobre el sexo. Creen que tienen que ser espontáneos, empujar a la mujer y vencer la resistencia femenina hasta que esta cede, porque – según su creencia – si presionan lo suficiente, la mujer siempre acaba cediendo. ¿Verdad que están claramente equivocados? No hay nada que te fastidie más ni te resulte más cansino, que un pesado insistente. A veces, esta idea masculina va más allá de la libertad sexual y se convierte en delito: maltratadores, acosadores, violadores, etc. Pero hay más tipos de justificaciones sexuales, como la del infiel, que se escuda en el exceso de testosterona o incluso en la culpabilidad de ella, asumiéndose a sí mismo como inocente. Pero también hay excusas femeninas para la infidelidad: Él no me tenía en cuenta; trabajaba demasiado; nunca estaba en casa; etc. Y ¡cómo no!, las reiteradas evasivas como escapatoria para no practicar el sexo, que pertenecen tanto a hombres como a mujeres: me duele la cabeza; estoy muy cansado; he trabajado mucho; etc. en lugar de decir claramente… ¡No me apetece hacerlo! y ya está. Respuesta que cualquiera es capaz de entender y de aceptar, puesto que tienes la libertad de elegir lo que quieres o no quieres hacer en cada momento.

5. EL AMINOMEPASARAÍSMO: ¿Eres invulnerable?

Investigadores de la Universidad de California han llegado a la conclusión de que los genes explican las imprudencias al volante, pero además de por una cuestión genética, existe también lo que se llama la enfermedad del mal conductor, que lo padecen quienes tienen unas características definidas al volante: exceso de velocidad; no respetar semáforos, otras reglas de circulación, la distancia de seguridad; y la más significativa, pensar que conducen tan bien que nunca va a pasarles nada. Gavilán lo llama “el aminomepasaraísmo”, pero no afecta sólo a los conductores, también a los fumadores; a los que comen algo que saben que les sienta mal; a los que beben demasiado; y también a los que caen varias veces en la misma piedra, repitiendo actitudes nocivas para sí mismos o para otros: lenguaje incorrecto como decir palabrotas; agresividad verbal o física; o comportamiento incívico como poner la radio del coche a todo trapo a cualquier hora del día y de la noche, o escupir en la calle. Como dice un proverbio árabe: “Quien quiere hacer algo, siempre encuentra un medio; quien no quiere hacerlo, una excusa”. Todos los que padecen del aminomepasarísmo, se creen inmunes a las reacciones ajenas, pero cuidado, porque la gente suele sorprender cuando se la lleva al límite.

COSMOPOLITAN Nº 262, YO NO HE SIDO, pag 3, Mar Cantero Sánchez

PARA DEJAR DE DAR EXCUSAS, SIGUE ESTOS TIPS:

1. Escúchate: Es difícil captar cada excusa que das, pues algunas son ya tan usadas que casi son imperceptibles. ¡Tendrás que atraparlas al vuelo!

2. Averigüa por qué: Encuentra la razón a cada excusa que das espontáneamente…analízalas.

3. Cambia el chip: En lugar de excusarte, practica una nueva actitud, por ejemplo, decir qué vas a hacer a partir de ahora para que la situación no vuelva a repetirse.

4. Sé auténtica: Intenta no auto engañarte y sé consciente de si puedes o no puedes hacer algo por cambiar las cosas.

5. Asume tu responsabilidad: Siempre eres la responsable de ti misma y de tu comportamiento. Como dice la frase: “Si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos veces, la culpa es mía”. Sí, pero cambia la palabra culpa por una mucho más positiva: responsabilidad.

TE LO DIJE: ¿Te suena?

Francisco Gavilán nos ha dado una posible respuesta para la ya clásica afirmación: ¡Te lo dije!, esa que sueles oír cuando cometes un error del que ya habías sido advertida, como si esa persona creyera que ella es infalible y nunca se equivoca. Tú, ya sabes que tienes derecho a equivocarte, así que toma nota para la próxima vez: “Tendrías un gran éxito si te dedicaras profesionalmente a predecir el futuro. No voy a esperar a tu cumpleaños para regalarte un juego de cartas de Tarot. ¿Puedes “saber” si lo tiene El Corte Inglés? Y abusando de tus poderes, ¿puedes decirme también qué se va a llevar el próximo verano?”

Libro:
“Yo no he sido (Zenith)”, Francisco Gavilán

Mar Cantero Sánchez

 

DESPIERTA TU ATRACTIVO PERSONAL y ¡ponlo en práctica!

DESPIERTA TU ATRACTIVO PERSONAL y ¡ponlo en práctica!

Artículo publicado en la revista impresa COSMOPOLITAN Nº 274, 2013

Despierta tu atractivo personal, portada, COSMOPOLITAN 274, Mar Cantero SáchezDespierta tu atractivo personal, portada, COSMOPOLITAN 274, Mar Cantero Sáchez¿Qué hace que algunas personas resulten tan tremendamente atractivas? No son especialmente bellas ni tampoco visten a la última, pero despiertan la atracción de los demás de forma irremediable. ¿Quieres saber qué es? Aprende a descubrir tu atractivo personal y a despertarlo en ti.

¡PUEDES TENERLO TODO!

Hay personas magnéticas e inolvidables, capaces de conseguir cualquier cosa que deseen. Son gente con “chispa” y el mundo parece rendirse a sus pies porque se aman y valoran a sí mismas; tienen gran confianza en su capacidad para encontrar la forma de conseguir que todo a su alrededor sea fácil; hacen que los demás sientan deseos de ayudarles y apoyarles en todo lo que emprenden, sin que por ello tengan que exigir sino todo lo contrario, permiten que sean los otros quienes quieran prestarles su ayuda. Estas personas poseen un gran atractivo interior, pero lo que les hace ser tan irresistibles es saber que lo tienen. Tú también puedes despertar en ti el atractivo personal que puede hacerte capaz de conseguir lo que te propongas para que pises con firmeza en el mundo. ¿Te animas a desarrollarlo?

EL ATRACTIVO INTERIOR: ¿Qué es?

¿Crees que sólo puedes ser atractiva por fuera? No es cierto, cuando te sientes atraída hacia alguien no suele ser por la perfección de su aspecto, sino por un conjunto de cosas como los gestos; el tono de voz; la educación; la sonrisa, etc. Y también por ciertos valores internos que (aunque no conozcas a la persona) están ahí formando parte de su forma de ser. A veces, lo que hace que alguien destaque entre los demás no es el atractivo sexual, sino una virtud interna que puedes desarrollar cuando eres capaz de percibirla también en ti. Va más allá de tener carisma y es algo más profundo, pues depende de tu autoestima y de la forma en que te miras a ti misma. Se trata de sentirte a gusto en tu piel; de saber que cuentas con una brújula interna que te permite corregir tus errores y continuar caminando hacia delante. Ten en cuenta esto: Resultas terriblemente atractiva para los demás, cuando sabes adónde te diriges.

¿CÓMO DESPERTARLO?:¡Cree que lo mereces!

¿Piensas que mereces lo mejor de la vida? Si te cuesta responder con un gran SÍ a esta pregunta, necesitas mirarte de nuevo al espejo. Pero esta vez, hazlo con otros ojos pues a veces la vida y las experiencias negativas empeoran tu percepción sobre ti misma. El estrés es también un enemigo fatal. Cuando vives con prisa, siempre ocupada (trabajo, preocupaciones, sueños, etc.) te distancias de ti misma haciendo que te olvides de cómo eres en realidad, empiezas a mostrarte reservada y desconfiada con los que te rodean, y tu poder de atracción y seducción disminuye. No es justo, pues eres una buena persona y como tal, partiendo de esta base, mereces todo lo bueno y de calidad que la vida te quiera ofrecer. Una de las máximas de Louise Hay dice “Yo me merezco todo lo bueno, no algo, ni un poquito, sino todo lo bueno.” No seas tímida y pide por esa boca. ¡Te mereces lo mejor!

. TEST: ¿Reconoces tu atractivo personal?

¿Los demás te ven igual que tú te ves a ti misma? No suele ser así. Para saberlo, sólo tienes que observar sus reacciones. Si alguien no es contigo como te gustaría, pueden estar ocurriendo dos cosas: O esa persona no está a gusto consigo misma y por eso no ve lo positivo que tienes; o bien, eres tú quien le está enviando mensajes negativos sobre ti misma sin darte cuenta. Contestar a estas 10 preguntas te dará una idea de cómo te ves y de lo que trasmites. Si hay algo que cambiar, ¡A por ello!

1. ¿Conoces la influencia que tienes sobre los demás?
2. ¿Vives la vida según tu criterio?Pag-1-Despierta-tu-atractivo-personal-COSMOPOLITAN-274-Mar-Cantero-Sánchez
3. ¿Sabes lo atractiva que resultas a otros?
4. Al hablar con alguien, ¿le miras directamente a los ojos?
5. ¿Te respetas y te valoras?
6. ¿Acptas y aprecias las experiencias de tu vida, incluso las negativas?
7. ¿Sabes cuáles son tus prioridades?
8. ¿Te sientes a gusto contigo misma y con tu actitud con los demás?
9. ¿Sabes adónde quieres llegar?
10. ¿Te consideras una persona feliz?

. CUALIDADES DE LAS PERSONAS ATRACTIVAS:

Todos conocemos a personas a las que nadie puede negarles nada, pero ¿qué les hace tan atrayentes? Te contamos las cualidades que hacen que resulten tan irresistibles a los demás.

. Entusiasmo: ¡Se contagia! Y las personas entusiastas lo saben. Ponen el alma y el corazón cuando hablan de sus proyectos y los que les escuchan reciben la idea de que todo es posible. ¿Y quién puede negarse a eso?

. Capacidad de persuasión: Conocen el verdadero significado de esta palabra y no lo confunden con manipular a nadie. Seducir o persuadir no implica amenazar ni chantajear emocionalmente para conseguir algo. Al contrario, se trata de invitar a participar, y de respetar y permitir que cada cuál haga su elección, logrando que todos ganen.

. Alegría: No mezclan la alegría presente con la felicidad que sueñan para el futuro. Saben que para alcanzar esta última, hay que alegrarse de cada paso y obstáculo en el camino.

. Amor propio: Enorgullecerse de uno mismo no es un signo de vanidad. Es decirle al mundo que se está de acuerdo con la vida (incluida la parte negativa) y valorar lo mucho aprendido, como un mago que transforma en positivo incluso las malas experiencias.

. Amor global: Sentir amor es una cosa, pero demostrarlo y dárselo al mundo es mucho mejor. Desde abrir una puerta para dejar pasar, hasta decirle a alguien cuánto lo admiras, cualquier expresión de amor, se devuelve multiplicada por cien. Y todo el mundo ama a los que están enamorados del mundo.

. Calma: La desespPag-2-Despierta-tu-atractivo-personal-COSMOPOLITAN-274-Mar-Cantero-Sáncheeración no resulta atractiva. Tener una segunda opción aporta la tranquilidad necesaria para saber esperar y mantenerse firme a pesar del correr del tiempo. “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a salir entre las nubes”, Khalil Gibran.

. Sentido del humor: Ver el lado divertido y saber reír de las cosas más sencillas es un poderoso imán para los demás. ¡Y no olvides los beneficios de la risa!

. Seguridad: Es un don que se logra tras mirar dentro y haberse comprendido y aceptado. Cuando no se tiene, se puede fingir hasta incorporarla bajo la piel.

. Certeza: Es una elección, y la hacen los que no dan lugar a la posibilidad de que ocurra otra cosa, salvo la que desean que ocurra.

. Agradecimiento: La gratitud genera atractivo porque al agradecer das valor e importancia a lo que te han dado otros.

. 10 IDEAS PARA SER ATRACTIVA:

1. Sonríe siempre: Seguro que conoces a alguien cuya sonrisa es capaz de desarmarte. Y es que sonreír es la mejor manera de sacar el atractivo que posees. Esfuérzate en ello, ¡incluso si no te apetece!

2. Quiérete: Si te quieres y te respetas, los demás también lo harán. No hay mayor atracción que una persona que se siente bien consigo misma.

3. Haz afirmaciones: Louise Hay dice que “Las afirmaciones positivas son como la siembra de una semilla. No se obtiene la flor al día siguiente. Lleva su tiempo.” Escribe, recita, o háblate a ti misma con afirmaciones positivas que te recuerden lo mucho que brillas.

4. Cultívate: Necesitas nutrir tu mente (lectura, cursos, actividades sociales o recreativas, viajes, etc.) para tener uPag 3, Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN 274, Mar Cantero Sánchezna buena conversación y saber estar. ¡No pasarás desapercibida!

5. Sé empática: La empatía es muy valorada por los demás. Ponerte en sus zapatos resulta irresistible para cualquiera que necesite ser tomado en cuenta.

6. Estírate: Camina erguida, con los hombros ligeramente hacia atrás y el mentón un poco alto. Es una estupenda forma de gritarle al mundo: ¡Aquí estoy!

7. Escucha: Hablar por hablar destruye cualquier atractivo. Dicen que el que sabio sólo habla cuando tiene algo que decir. ¡Aplícatelo!

8. No juzgues: Los criticones o los que no parecen tener nada mejor que hacer que hablar de los demás, no atraen a nadie, al contrario, repelen a todo el mundo. No seas demasiado dura contigo misma. ¡Flexibilízate!

9. Cuida tu voz: Y tu forma de hablar también, siendo educada y cortés. La voz es uno de los aspectos de mayor atractivo personal.

10.Mira a los ojos: La mirada es como una llamada silenciosa. ¿Cuántas veces has sentido que te miraban y al darte la vuelta, era verdad? Nadie puede resistirse a una mirada abierta y sin miedo.

11.Sé asertivaPag 4, Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN 274, Mar Cantero Sánchez: Cuando desees algo, no esperes a que te lo traigan, ve a por ello. Si lo consigues o no, es lo menos importante. Lo principal es la atracción que despierta una persona que se atreve con todo.

Mar Cantero Sánchez

 

 

 

 

Afina tu intuición

Afina tu intuición

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 273, 2013

Una corazonada, un calambre, el pulso acelerado… La intuición puede hablar de formas misteriosas e inesperadas. Aprende a detectar sus signos y a usar tu sexto sentido como un radar en tu vida cotidiana.

Uno de nuestros mayorCOSMOPOLITAN-Nº-273-Portada-Mar-Cantero-Sánchezes miedos es tomar la decisión equivocada. Si estás estresada, cansada por exceso de trabajo, o agobiada por una mala situación (económica, profesional, o personal), es difícil percibir las señales sutiles de tu sensibilidad intuitiva. Consecuencia: Cuando te llega el momento de decidir sobre un nuevo trabajo, amistad, o pareja, puedes basarte totalmente en la lógica sin tener en cuenta tu instinto. Esto puede hacer que elijas la opción que no te hace feliz y que, a la larga, acabes arrepintiéndote. Pero no te preocupes, puedes familiarizarte con tu sexto sentido. Te enseñamos a entender las claves de su funcionamiento y a detectar las sensaciones esenciales, para obtener respuestas concretas que te hagan la vida más fácil.

¿Qué es la intuición?

Decía Carl G. Jung que necesitamos cuatro funciones para comprender la realidad y relacionarnos con el medio: el pensamiento, el sentimiento, la sensación y la intuición. Esta última, es la menos desarrollada aunque es necesaria para abordar tu día a día. Algunas personas confunden la intuición con un don misterioso y mágico, difícilmente creíble. Pero es un error creer que intuir pertenece a lo extraordinario, pues es un recurso más con el que todos contamos, aunque no hayamos aprendido a desarrollarlo. Según Vanesa Mielczareck (coachingintuition.com), autora del libro Inteligencia intuitiva (Kairós), “La intuición es una herramienta que existe en cada uno de nosotros, un potencial por explotar, pero la educación que recibimos no está familiarizada con ella.” Nos han entrenado para pensar desde la lógica, pero existe una sabiduría que va más allá de la razón, que es pura y está libre de juicios y prejuicios, y a la que podemos acceder cuando la necesitemos. La intuición no es algo externo a ti, sino que está dentro de ti. Es como una canal que sintoniza con tu yo interior y que puede serte muy útil. “Se nos suele enseñar a saber cómo hacer, pero no cómo vivir. Saber vivir es saber ser feliz y se puede aprender desarrollando ciertas facultades. La intuición es la más importante”, afirma Mielczareck.

Tipos de intuición

Según Mielczareck, la intuición se nos presenta bajo la forma de 3 canales de percepción.

1. Kinestésico: ¿Sientes que alguien no te gusta en absoluto, o al revés, es como si le conocieras de toda la vida? “Por este canal, la información te llega con sensaciones físicas, que van de lo más agradable a lo más desagradable, todo depende de la situación con la que te encuentras, o de la persona en frente de quién estás”, Mielczareck.

2. Auditivo: Son las famosas corazonadas, como una voz que te habla desde el interior de ti misma, o una guía interna que te indica el camino a seguir. “Nos revela mensajes verbales. Es nuestra famosa vocecita. Nos da consejos prácticos y acertados en la vida cotidiana”, Mielczareck.

3. Visual: ¿Alguna vez has tenido la certeza de tener razón en algo, aunque los demás o las circunstancias de tu vida, dijeran lo contrario? “Es tu lado más visionario y anticipador. Es como un flash”, Mielczareck.

Tu cuerpoAfina tu intuición, pag 1, Mar Cantero Sánchez, tu mensajero

Es el mejor mensajero de tu intuición y un barómetro infalible. “A menudo el cuerpo reacciona de forma más inmediata que el cerebro”, asegura Jenn Berman (psiquiatra). A veces, tus sensaciones físicas pueden ser como señales de humo que te envía el subconsciente, para llamar tu atención de forma consciente. “Para optimizar esta capacidad, aprende a localizar los indicadores corporales con el fin de ser más consciente de ti misma”, Mielczareck. Veamos sus diferentes tipos:

. SENSACIONES POSITIVAS: Dilatación en el pecho; aceleración del pulso; un golpe de entusiasmo; lágrimas inesperadas; sonrisas repentinas… son indicadores para que te lances. Ej: Temes cambiar de empleo por si sale mal, pero sientes mariposas en el estómago ante la idea de intentarlo. Son esas ocasiones, en las que te dices…”Sé que es una locura, pero…”

. SENSACIONES NEGATIVAS: Un malestar ante alguien; calambres; estrechamiento o dolor en el estómago, un vuelco del corazón… son indicadores negativos que te dicen que seas vigilante y prudente. Ej: Un chico te invita a salir, pero algo en tu interior te dice que no es para ti. Si llegas a un punto en el que te pones literalmente enferma (dolor de cabeza, calambres, etc.), no pienses que estás paranoica, pues es probable que algo esté pasando y tengas que hacerle frente lo antes posible.

Para percibir los mensajes físicos cuando más los necesitas, es bueno que desarrolles tus otro cinco sentidos. Oler una flor; saborear despacio una comida; dejar que tu mirada se inunde de belleza; acariciar a un animal; o escuchar el sonido del silencio. Tu sexto sentido acabará despertándose.

Intuición: ¿Femenina o masculina?

Según Mielczareck “Todos somos intuitivos, aunque es más conocida la intuición femenina, al estar relacionada con el principio femenino presente en todos nosotros. No está reservada a las mujeres, aunque sean más sensibles, más receptivas y estén más fácilmente en contacto con sus emociones.” Todos somos intuitivos gracias a que nuestro cerebro consta de tres partes que tienen funciones distintas:

1. El cerebro reptiliano: Es tu parte más animal e inconsciente. Gracias a ella respiras, tienes hambre, sueño, o deseo sexual. ¡Todos los animales la tienen!

2. El cerebro límbico: ¿Has oído hablar de la Afina tu intuición, pag 2, Mar Cantero Sánchez inteligencia emocional? Con esta parte de tu cerebro aprendes cosas, tienes recuerdos y, sientes y manejas tus emociones.

3. El neocórtex: A pesar de la seriedad de su nombre, es tu parte más creativa e imaginativa, y donde se desarrolla tu intuición. Cubre los dos hemisferios del cerebro: Derecho (femenino, receptivo, imaginativo) e izquierdo (masculino, analítico, racional).

Todos tenemos un lado masculino y otro femenino. El equilibrio entre ambas polaridades ayuda a despertar nuestra inteligencia intuitiva. “¡La polaridad femenina en la identidad de cada uno hace que los hombres sean tan intuitivos como las mujeres!”, asegura Mielczareck.

Inteligencia intuitiva: ¿Para qué sirve?

“Su meta es llevarnos hacía experiencias positivas. Nos permite elegir bien y tomar las decisiones correctas.”, Mielczareck. La intuición puede servirte de mucha ayuda en todos los aspectos de tu vida. Veámos algunos ejemplos de para qué puede serte útil desarrollar tu inteligencia intuitiva:

1. Para solucionar problemas: A veces es mejor no darle vueltas a las cosas y dejar que la intuición te guíe. Según Mielczareck, “gracias al análisis relámpago de la intuición, entendemos una situación compleja en un instante. Nos da una comprensión global del problema y su verdadero sentido. Poniendo de relieve nuestra implicación en lo que sucede, encontramos verdaderas soluciones para resolver las cosas.”

2. En el amor: ¿Has conocido a alguien, a quien te parecía conocer de toda la vida? Puede ocurrir que sientas un latido en el corazón, que te dice que esa persona es tu alma gemela. ¿Por qué no seguirla? “La intuición nos da buen olfato para sentir las cosas… Captamos lo que el otro siente, lo que puede facilitar nuestra comunicación… Puede hacer mejorar nuestras relaciones, ya que nos hacemos más consciente de las cosas”, Mielczareck.

3. Para cumplir deseos: ¿Quieres lograr algo, pero no sabes cómo hacerlo? Toma tu intuición como una guía interior y sigue los pasos que te va marcando. “Nos puede hacer más diplomáticos para cumplir nuestros propósitos. Nos avisa de antemano de tal manera que podamos ajustar nuestras palabras o cambiar nuestra forma de actuar. ¡Así podemos cambiar las cosas para tener ventaja!”, Mielczareck.

4. En el trabajo: Asume la intuición como una más de tus habilidades. ¡Te sorprenderá su utilidad! “Es un potencial que debe aprovecharse. Algunos incluso lo utilizan sin darse cuenta. Teniendo como recurso la intuición, tenemos la idea de que va a funcionar…”, Mielczareck.

5. Para tomar decisiones: Deja a un lado las listas de pros y contras. Y en su lugar, hazte buenas preguntas: ¿Qué quiero en realidad?, ¿Qué me hace feliz?, etc. O sigue este truco: Decide racionalmente y nota qué sientes inmediatamente después. Alivio o relajación: Tu decisión coincide con tus deseos. Preocupación o malestar: Es probable que te estés equivocando y será mejor decidir otro día. Según Mielczareck, “Para obtener verdaderas respuestas, nuestras preguntas deben ser sencillas y sinceras, procurando no orientarlas hacia lo que deseamos. Porque corremos el riesgo de escuchar lo que queremos escuchar. Y como resultado, podemos equivocarnos.”

6. Entender los sueños: “Poseen unas claves que debemos descifrar. A veces tenemos sueños premonitorios que pueden ser extremadamente acertados”, dice Mielczareck. Si quieres entender tus sueños, haz este ejercicio: Escribe lo que crees que significan al despertar. Es el momento ideal porque tu subconsciente aún está al 100%.

Sincronicidad: ¿Qué es?

Encuentras a la persona adecuada en el momento preciso; la inesperada ausencia de tu compañera en la oficina, hace que te den el trabajo que deseabas; llevas todo el día pensando en alguien y de repente, te llama; tienes un dejá-vu, es decir, sientes que ya has vivido un hecho con anterioridad; etc. Todos podemos experimentar este tipo de manifestaciones, Afina tu intuicion, pag 3, Mar Cantero Sánchez pero solemos creer que nos ocurren por casualidad. Pero según afirma Mielczareck, existe la “sincronicidad”, que es “la simultaneidad habitual de dos sucesos, finalmente vinculados por su significado.” Y esta se manifiesta siempre por una razón: hacernos avanzar. Algunas sincronicidades nos ayudan en el día a día, pero otras pueden cambiar el curso de tu vida. Por eso, es importante no rechazarlas y tenerlas en cuenta. Pues es tu intuición la que se expresa a través de ellas, para darte un mensaje que debes entender y quizá decirte que ha llegado el momento de pasar a la acción. “Tu subconsciente recoge pequeñas pistas que tu mente consciente no es capaz de ver”, dice David Myers (profesor de psicología).

Lo que no es intuición

Según algunos estudios, las personas tenemos unos sesenta pensamientos diarios. Nunca dejamos de pensar, ni cuando dormimos. Esto no hace sencillo el camino que tiene que recorrer la intuición para llegar hasta ti. Hay que tener cuidado para no confundir las sensaciones que esta provoca, con las invenciones producto de la imaginación: deseos, temores, dudas, indecisiones, etc. Puede influir negativamente el estrés que a veces puede jugar malas pasadas. Ej: Si temes que ocurra algo malo, puedes creer que estás recibiendo el mensaje intuitivo de que va a ocurrir, cuando no es así. Eres tú misma, con tu miedo, quien está provocando esa idea en tu mente. O bien, si deseas algo con mucha fuerza. Al pensar constantemente en ello, puedes creer que estás recibiendo una percepción intuitiva, pero eres tú quien la está provocando. La forma de diferenciar la intuición de lo que no lo es, es mantenerte abierta y alerta, sin forzar tus pensamientos ni las respuestas que quieres recibir. Simplemente, espera a ver qué pasa y la intuición llegará finalmente.

Tips para adoptar una actitud intuitiva y sintonizar con tu sexto sentido:

Hay una frase que dice: “Si te sientes bien, cómpralo”. Según un estudio en Estados Unidos, los compradores que confían en sus instintos, hacen mejores compras que los que gastan tiempo deliberando. Para desarrollar y dar rienda suelta a la intuición, lo primero que necesitas es adoptar una actitud intuitiva. Te damos diez pasos para conseguirlo.

1. Confía en ti: Y en tu instinto. Si no sabes qué hacer, imagina que es una amiga quien está en tu situación. ¿Qué le dirías que hiciera? “Estáte atenta a lo que pasa a tu alrededor. La confianza es una ventaja mayor en el proceso intuitivo”, Mielczareck.

2. Sé curiosa: Como si fueras una niña aún, mira, escucha, siente, percibe, y sobre todo interésate por todo en tu vida ¡Es la única que tienes, que sepamos!

3. Visualiza: La meditación o visualización, ayuda a conectar con la intuición como un canal que puedes sintonizar a tu antojo.

4. Renuncia a tus límites: Remueve los obstáculos que pueden inpedir que tu instinto funcione correctamente. Ej: “La negatividad, el pesimismo, los prejuicios, dudas sobre ti misma, falta de autoestima, etc.”, Mielczareck. Pregúntate: ¿Qué haría un niño de ocho años? Para ellos es mucho más fácil acertar, porque se sienten ilimitados.

5. Sigue las señales: Acostúmbrate a percibir los mensajes o “causalidades” de tu vida. “Los resultados positivos que obtendrás, te animarán a solicitarla más y para asuntos cada vez más serios”, Mielczareck.

6. Abre tu mente: Y reconoce tus capacidades internas. Una actitud abierta y sin juicios, te hará disponible a los mensajes intuitivos.

7. Sé optimista: ¿Qué es lo peor que pude ocurrir? Lo positivo no sólo está de moda, sino que ¡funciona! Lo negativo es un lastre que no debes cargar.

8. Acepta las respuestas: ¡Aunque no te gusten! La intuición no es algo que debas manejar, sino dejarte llevar por ella. Es como una puerta que está cerrada, esperando a que te decidas a abrirla.Afina tu intuicion, pag 4, Mar Cantero Sánchez

9. Posiciónate: ¿Siempre quieres agradar a los demás? No puedes caer bien a todo el mundo. Decir lo que piensas, lo que quieres, y lo que no, reafirma tu autoestima y te predispone para recibir mensajes intuitivos.

10. Diviértete: Siguiendo las señales y practicando a intuir en distintos momentos del día, para constatar que no es pura casualidad. “¡Y sobre todo, aléjate del estrés!”, dice Mielczareck.

Libro: Inteligencia Intuitiva (Kairós), Vanesa Mielczareck

Mar Cantero Sánchez

¿En qué tiempo vives? Encuentra tu vida perfecta

¿En qué tiempo vives? Encuentra tu vida perfecta

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 270, 2013

¿Disfrutas del presente o te preocupa más lo que sucederá mañana? Quizá, ni siquiera has pensado en cuál es tu relación con el tiempo. Te animamos a que lo descubras por ti misma con este artículo.

COSMOPOLITAN-Nº-270-Portada-Mar-Cantero-Sánchez-¿Eres cigarra u hormiga?

Como en la fábula de Esopo, “La cigarra y la hormiga”, algunos viven trabajando y ahorrando para tener un futuro mejor (hormiga), y otros disfrutan del día a día sin preocuparse demasiado por el mañana (cigarra). Sin embargo, según los psicólogos y los libros de autoayuda, lo perfecto sería vivir con un equilibrio entre las dos formas de tomarse la vida. Enfocarse y trabajar para mejorar el mañana está muy bien, pero hay que hacerlo con cuidado, sin llevar esta actitud hasta el extremo, pues puede significar perderse el hoy. Y es importante saber disfrutar de la vida y fluir en cada momento, poniendo el cien por cien de ti misma en aquello que estés haciendo, ya sea trabajar, descansar, o divertirte. El psicógo Philip Zimbardo, autor del libro “La paradoja del tiempo”, asegura que “Entender la relación psicológica que tienes con el tiempo, puede ayudarte a hacer mejores elecciones en la vida.” Averigua por qué.

Tu relación con el tiempo

Es primordial que te observes para saber cómo sueles trabajar y qué actitud estás tomando. Y puedes empezar ahora mismo respondiendo a estas preguntas. 1. Te dan la tarde libre, ¿la utilizas para ponerte al día en el trabajo o prefieres hacer una excursión? 2. ¿Cada mañana, sueles desayunar en la oficina o prefieres bajar a la cafetería? Cada día nos enfrentamos a la necesidad de tomar pequeñas decisiones como estas y según la psicología, no existe la respuesta correcta. Todo depende de cómo sea cada persona y de lo que considere como su prioridad en cada momento. No obstante, tus respuestas a estas dos preguntas sencillas, pueden darte una idea de cuál es tu actitud ante el trabajo y el ocio, para ser más consciente de si tienes carencias en uno o en otro. Con algunos pequeños cambios en tus hábitos, puedes conseguir equilibrar al cien por cien tu relación con el tiempo, para que tu trabajo resulte más productivo y disfrutes con más presencia e intensidad de tus ratos de ocio. Ten en cuenta que, si no encuentras ese equilibrio (puede ocurrir que a veces no estés ni en una cosa ni en otra), es posible que ni aproveches tus horas laborales, ni seas capaz de disfrutar del tiempo libre como te gustaría.

¿Hoy o mañana?

Algunas personas trabajan para tener garantizado un futuro brillante, pero su presente es más bien flojo. Sienten que su vida es abuEncuentra tu equilibrio para una vida perfecta, pag 1, Mar Cantero Sánchez rrida y les gustaría hacer algo para disfrutar intensamente de cada momento. Otras personas disfrutan a tope de cada instante, pero mientras se divierten, descubren que otros les llevan la delantera. Estos últimos, no suelen pensar en el futuro porque cuando lo hacen, les entra miedo y habitualmente, se quitan ese temor de la cabeza auto convenciéndose de que quizá nunca llegue el momento temido, aunque no consiguen que no les afecte a su subconsciente. Ambas perspectivas tienen sus ventajas y sus desventajas, pero niguna de ellas provoca felicidad. Con las dos formas de actuar se obtienen beneficios, pero también acarrean problemas. “La clave está en equilibrarlos”, afirma Zimbardo. Para lograrlo, te proponemos estas ideas.

Aprovecha los minutos al máximo:

Si crees que necesitas más tiempo, para reciclarte haciendo un curso para avanzar en tu carrera, para disfrutar de tus amigos, o para pasear con tu perro, consíguelo con estas ideas:

En el trabajo:

1. Diferencia lo importante de lo urgente: No siempre es fácil distinguirlos, pero si sabes diferenciar uno de otro, ahorrarás mucho tiempo y no lo perderás en lo que no te interesa. Distingue cuáles son tus objetivos y haz primero aquellas cosas que vayan a provocar los resultados que esperas.

2. No esperes sin hacer nada: El ordenador tarda en arrancar; hay cola en la máquina de café; pillas todo el tráfico del camino; etc. Si te ocurren estas cosas habitualmente, prevéelas con anterioridad. Por ejemplo, levántate una hora antes para ir a trabajar o enciende el ordenador mientras vas a por un café.

3. No estés disponible siempre: Apaga el móvil si estás realizando un proyecto o un informe importante, aunque sea tu novio quien te llama para quedar para cenar.

4. Consulta tus dudas: Si hay algo que no entiendes o no sabes hacer cualquier cosa, pregunta a tus compañeros o a tu jefe. Ellos estarán encantados de ayudarte, ahorrarás tiempo y además estrecharás lazos laborales.

5. Prepara tu set de emergencias: Desodorante; enjuage bucal; brillo de labios, tacones de repuesto… te salvará de tener que regresar a casa o ir de tiendas, ante una cita inesperada afterwork.

Encuentra tu equilibrio para una vida perfecta, pag 2, Mar Cantero Sánchez
6. Sé saludable: Cuando estás enferma, estás más débil y esto retrasa tu trabajo. Pero con ciertos hábitos sencillos de higiene, puedes prevenir un resfriado o un malestar estomacal: lávate las manos con agua y jabón con frecuencia, especialmente después del trabajo y antes de comer; haz ejercicio habitualmente; toma vitamina C en los meses de frío, come fruta fresca y ensaladas; y lleva algún tentempié saludable al trabajo como una barrita de cereales, en lugar de asaltar la pastelería de la esquina.

7. Retira la silla de invitados de tu despacho: Tendrás menos visitas que te distraigan, si no tienen donde sentarse. Si necesitas una alguna vez, cógela de la sala de reuniones.

En casa:

1. Organiza tu vida: Cualquier momento es bueno para empezar a liberarte de problemas sin resolver y de conflictos que en realidad no deseas tener y que desordenan tu vida, provocándote ansiedad, y malestar emocional y psíquico.

2. Atiende a lo importante: Ocúpate sólo de las personas que amas; de lo que realmente te importa; de hacer cosas que te hacen feliz; de pasar buenos ratos; y deja a un lado lo que no te merece la pena.

3. Pulsa el botón de grabación: Y añade dos horas más a tu día. En lugar de hacer zapping, aprovecha ese tiempo para leer un buen libro; tener una agradable conversación; o salir a cenar fuera. Graba tus programas favoritos y mientras tanto, ¡vive!

4. Apuesta por la tecnología digital: Con el papel se gasta mucho tiempo y espacio, y no resulta muy ecológico. Paga y recibe tus facturas digitalmente; lee ebooks… Pondrás tu granito de arena para ayudar al planeta mientras ahorras tiempo.

5. Usa el “take away”: No es sólo para pedir comida china. Desde llenar la nevera en el supermercado, hasta ir de shopping por las mejores webs de moda; apuesta por el servicio a domicilio.

6. Delega: Si trabajas, es difícil que saques tiempo para limpiar y mantener la casa ordenada. Puedes contratar a una persona que se ocupe de las tareas domésticas durante unas horas a la semana o cada quince días.

7. Pon orden: El armario; el escritorio; el recibidor de la entrada; el cajón de la cocina… el desorden puede esconderse donde menos te lo esperas. Intenta manterner ordenados todos los rincones de tu casa y tu lugar de trabajo, sobre todo donde guardas las cosas importantes. ¿No querrás llegar tarde a una cita por no encontrar las llaves, verdad?

Test: Descubre cuál es tu ritmo de vida:

Según el psicólogo Philip Zimbardo, la mayoría de nosotros no estamos orientados al cien por cien en el presente, pero tampoco dirigimos nuestro pensamiento siempre hacia el futuro. Descubre cuál es tu tendencia.

1. Tu móvil de trabajo suele estar:
a) Encendido. Siempre alerta por si recibes alguna llamada importante.
b) Apagado, si no estoy trabajando. Necesito desconectar a veces.

2. Si cobraras una pequeña herencia, la gastarías en:
a) Ahorrar. Me siento más segura con algún dinero en el banco.
b) En un viaje de ensueño, un bolso de Marc Jacobs, o la entrada de un coche. ¡El dinero es para disfrutarlo!

3. Un amigo de twiter te invita a cenar un día y tú respondes:
a) Miraré mi agenda a ver si tengo libre un día de estos…
b) ¡Estupendo! ¿Quedamos este viernes?

4. Cuando suena el despertador…
a) Me levanto enseguida. Me gusta tener tiempo para arreglarme.
b) Lo apago e intento dormir un poco más, aprovechando los minutos.

5. Sueles utilizar las redes sociales e internet para:
a) Conocer a personas con mis mismas inquietudes y carrera, e introducirme entre gente importante que podría servirme de ayuda más adelante.
b) Reencontrarme con amigos del pasado y ver los vídeos más hilarantes en youtube.

6. Tu mejor amiga no puede ir a tu fiesta de cumpleaños porque tiene que trabajar. Le dices:
a) ¡Qué lástima! ¿No podrías escaparte esta vez?
b) ¡Vaya! Siempre estás trabajando, debe ser tan aburrido…

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Soluciones:

Mayoría de A: “Vives enfocada en el futuro”

Eres una mujer echada para adelante y haces uso del autodominio en cualquier situación. Tus hábitos te sirven tanto para ahorrar como para avanzar paso a paso en tu trabajo o carrera, pero cuidado, dirigir tus pensamientos siempre hacia el futuro puede dañar tus relaciones por tu incapacidad para vivir en el presente. Haz un “break” para:

. Hacer un STOP y respirar mientras realizas una tarea sencilla, lees un libro, o te tomas un té. La clave está en estar presente en lo que haces en cada momento. Tómate dos minutos al día para no hacer nada, (no tengas nada en las manos tampoco) y ser consciente de ti misma. ¡Le encontrarás utilidad muy pronto!

. Calcular el coste de todo lo que te pierdes por no disfrutar del presente: tus amigos; tu familia; tus relaciones. No te olvides de la frase en latín: CARPE DIEM. Atrapa el día y no lo dejes escapar hasta haberlo disfrutado. ¡Sentirás que vives con plenitud e intensidad!

. Programar tu día. “Para la gente que vive orientada hacia el futuro, la idea de programar su tiempo cada día, puede resultar agobiante y provocar ansiedad, pero encontrar tiempo para las cosas pequeñas, ratos de ocio, y para estar contigo misma, es el primer paso para el equilibrio”, afirma la profesora de psicología Annie Crookes.

Mayoría de B: “Sabes disfrutar el presente”

Sabes cómo disfrutar a tope de cada momento. A tu novio, tus amigos, y tu familia, les encanta que sepas darles tu tiempo y tu atención, pero ser la más divertida no implica que no puedas tener tus metas. Muévete también hacia:

. Establecer objetivos alcanzables a corto plazo, metas realistas y posibles de alcanzar. Empieza por experimentar la emoción de un logro, trabajando en él, el tiempo que necesites.

. Posponer el placer inmediato, retrasando la gratificación. Reserva tus vacaciones con seis meses de antelación. Así, cuando estés trabajando duro, tendrás algo bueno en lo que pensar para el futuro y también te ocuparás de ir ahorrando el dinero que necesitas.

. Practicar la visualización para concretar tus metas. Imagínate a ti misma vistiendo ese vestido ceñido para la boda de tu mejor amiga, o visualiza que no acudirás sola a la fiesta, sino acompañada por alguien especial… Tener clara una visión de lo que quieres hacer, te ayudará a resistir tentaciones.

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VIVE TU TIEMPO: Vivir el presente significa establecer tus prioridades. Te damos algunas ideas para lograrlo.

1. Aprende a decidir: Nos enfrentamos a casi 200 decisiones al día, pero no siempre decidimos lo que queremos. Para acertar, hazlo según tú misma y no según lo que los demás puedan querer de ti.

3. No te sobrecargues: ¿Cansada de llegar a las siete de la mañana tras una noche de fiesta? O bien, ¿harta de trabajar hasta las diez de la noche? Esforzarse está bien, pero si tensas demasiado la cuerda, puede romperse.

4. Delega: Trabajar en equipo es la mejor forma de que cada miembro aporte lo mejor de sí mismo. Permite que los demás hagan su trabajo y tú, dedícate al tuyo.

5. Infórmate bien: En el trabajo, pide que te digan bien claro lo que quieren que hagas, así sabrás si estás dispuesta o no, sin perder tiempo y sin dar lugar a malentendidos.

6. CARPE DIEM: ¿Y si sólo te quedara un año para lograr lo que deseas? Aprovechar el tiempo es la manera más inteligente de vivir. Pon un tiempo límite para lo que quieres hacer y… ¡a por ello!

Mar Cantero Sánchez