SER vs. TENER: Encuentra el equilibrio entre ambos

SER vs. TENER: Encuentra el equilibrio entre ambos

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 271, 2013


¿Qué es más importante para ti, ser o tener? ¿Qué valoras más: tu trabajo y ascender en tu carrera, o prefieres tener una situación económica acomodada? Son dos opciones diferentes, pero puedes encontrar el equilibrio entre las dos para vivir tu vida de forma más auténtica. Te decimos cómo.

Según, Lidia HerbadCOSMOPOLITAN-271-portada-Mar-Cantero-Sáncheza, autora del libro “Ácido fólico” (Ed.Nowe volution)…”Una mujer vale más por lo que es que por lo que tiene, pues el tener se puede ir, y el ser, sin embargo, permanece”. En los últimos años, la crisis nos ha obligado a desp
egarnos de la sociedad materialista y a renovar una creencia que teníamos antes: “Dinero + casa + trabajo = Seguridad”. Esta ecuación ya no nos funciona y es el momento de reaprender nuevas creencias. Pero este descoloque, provocado por la situación actual, no tiene por qué ser negativo. Al contrario, puedes utilizarlo para recuperar la conexión con tu interior y reencontrar tu autoconfianza.

SER: Algo imprescindible

Séneca decía que “la vida es como una leyenda. No importa que sea larga, sino que esté bien narrada.” Solemos creer que nos conocemos, que sabemos lo que queremos y hacia dónde nos dirigimos, pero cuando nos ocurre un hecho negativo inesperado, podemos sentirnos perdidas o desconectadas de nosotras mismas. Y cuando las cosas están mal, parece imposible encontrar tiempo y ganas para desarrollarse interiormente. Pero “ser” significa ser conscientes de nuestra vida. Parece obvio, pero ¿realmente lo ponemos en práctica? La forma de hacerlo es: sabiendo que hacemos lo que queremos hacer y que estamos donde queremos estar, en cada momento. Puedes pensar que esto es difícil, porque el trabajo, el estrés, la falta de tiempo, etc., complican la práctica de tu desarrollo intelectual y de tu crecimiento personal. Pero es importante que, a pesar de las complicaciones cotidianas, le des un espacio al “ser”, es esencial para experimentar la vida con alegría y paz interior. Crecer interiormente equilibra tus emociones y reafirma tu autoestima, al saber que estás siendo cómo realmente deseas. “En algunas personas, ese equilibrio es innato, son más estables emocionalmente, y para otras es un trabajo que hay que luchar por no tambalearse. En esta vida se puede con todo. Sólo hay que ponerle nombre a las cosas para ir hacia ellas,” Herbada.

TENER: Una necesidad

Erich Fromm decía que “tener es una función de la vida, pues para vivir, debemos tener cosas.” Nos han educado en una sociedad dedicada a adquirir propiedades y a obtener ganancias, ocupada en el hecho de “tener” como primer objetivo. ¿Recuerdas la importancia que le dábamos, hace no demasiado tiempo, a lo material?: un buen coche; una gran casa, etc. Este modo de pensar anterior, consideraba el “tener” como la forma más natural de vivir, e incluso a veces, como la única forma aceptable de existir para los demás. Hoy día, el mundo sigue siendo materialista y tenemos que adaptarnos a él, pero en el momento actual, quizá a veces te parezca imposible que algo permanezca: trabajo, vivienda, lugar de residencia, familia, etc. Y puede ocurrirte que, inconscientemente, te afanes en conseguir bienes materiales para intentar salvaguardar tu posición y para sentir que aún eres capaz de tener el control sobre algunas cosas. No podemos negar que tener es necesario, pues nos hace la vida más cómoda y nos faSer vs Tener, pag 1, Mar Cantero Sánchez cilita nuestro modo actual de vivir, pero debemos moderar esta necesidad de poseer, para no caer en un descontrol que nos lleve a olvidarnos de nosotras mismas.

Test: SER vs. TENER ¿Cómo te defines?

¿Sabes hacia dónde cae la balanza para ti entre Ser y Tener? Este test no es exacto al cien por cien, porque nada es blanco ni negro y todas las respuestas son válidas. Pero tuz respuestas a estas preguntas, te darán una idea más clara de cómo eres y hacia dónde te diriges.

1. ¿Qué estilo de vida te parece más auténtico?
a. Una vida entregada a tus ideas y a luchar por lo que crees importante.
b. Una vida cómoda y tranquila, sin altibajos, y sin muchos esfuerzos.

2. Si tienes que pagar por ellas, ¿cuál de estas actividades prefieres?
a. Ir a un concierto al aire libre tras una buena cena.
b. Shopping y ¡a casita a probarme la ropa nueva!

3. Cuando te miras al espejo, ¿por qué lo haces?
a. Para ver qué aspecto tengo.
b. Para decirme a mí misma lo genial que soy.

4. Estás más de acuerdo con la frase…
a. El éxito es de los osados.
b. La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse por él.

5. Si tuvieras que luchar con uñas y dientes, lo harías por…
a. Tus sueños.
b. Vivir en paz y tranquilidad.

Equilíbrate en 5 pasos:

Fromm decía que “la persona puede elegir entre el tener y su opresiva carga de ambiciones materiales; y el ser, que postula vitalmente el amor, el placer y la comunión.” Para llevar una vida plena y llena de sentido, tenemos que vivir uniendo lo material con lo espiritual. Esto no es sencillo para todo el mundo. Algunas personas necesitan concienciarse más en un punto que en otro, para mantener su equilibrio vital. Pero es imprescindible equilibrar la balanza entre ambas posturas, y no permitir que se desequilibre y caiga de un solo lado. ¿Por qué? Porque por mucho que busques, no vas a encontrar tu seguridad en el exterior. Está en esa parte esencial que existe en el interior de ti misma y que aparece cuando hay equilibrio. Es necesario que la recuperes y seas consciente de su existencia, para llevar una vida coherente contigo misma. Puedes conseguirlo siguiendo estos pasos.

1. ReplantéSer vs Tener, pag 2, Mar Cantero Sánchez ate las cosas: ¿Qué quiero/Qué no quiero?

Estos últimos años, nos ha tocado reaprender a vivir con nuevas creencias y pensamientos. Algunas expresiones como “empleo fijo”, han dejado de tener el mismo significado que antes. Y, a pesar del impacto psicológico que estos cambios nos provocan, hemos aprendido rápidamente que lo importante es seguir adelante. Luchar por conseguir los objetivos, es lo que nos mueve a la mayoría de nosotras. Pero según Lidia Herbada, “los objetivos tienen que ir encaminados y unidos también al ser. Si un objetivo denota mucha ambición en lo externo, es que quizás nos hemos equivocado de nuestra auténtica meta. Toda mujer debe buscar objetivos que la hagan mejor persona y justo ahí, es donde el ser y el tener se dan la mano.” Reflexiona mientras persigues tus metas, pues es posible que con el paso del tiempo, hayan cambiado y ya no signifiquen lo mismo que antes para ti. Replantearte lo que deseas y si te merece la pena luchar por ello. Es un gesto vital para reequilibrar tu vida.

2. Pregúntate: ¿Cuánto necesitas?

Casi nunca nos paramos a pensar en cuánto necesitamos para continuar viviendo bien y conservar nuestro estatus social. Como dice Herbada: “No necesitamos grandes cosas.” Pero es posible averiguarlo exactamente para actuar de acuerdo a eso. Es decir, si tienes que pagar un alquiler; gasolina del coche; gastos de la casa; etc. esas son necesidades de las que no puedes prescindir. Sin embargo, quizá no sea tan importante tener dos televisores en casa, o un móvil nuevo. Cuando reduces algunos gastos o compras innecesarias, descubres que además de ahorrar, dejas espacio para disfrutar de otro tipo de cosas: actividades culturales como el cine, el teatro, o la lectura, y ¿por qué no?: disfrutar más de la compañía de los que quieres. Te recomendamos hacer un pequeño cambio en tu lista de necesidades y contemplar la posibilidad de encontrar otras nuevas que te llenen interiormente. “El consumismo esconde carencias nuestras. Hace unos años, seguro que abríamos el armario y tirábamos ropa, pero ahora nos pensamos más las cosas. Creo que hay una ética moral y de respeto que no debemos perder jamás”, dice Lidia Herbada.

3. Recuerda tus valores

Es fácil que la rutina, el estrés, la lucha diaria por seguir adelante, el empeño en mantener el modo de vida, o simplemente los cambios que están ocurriendo, te lleven a veces a olvidarte de ti misma y de tus valores, como la tolerancia, la integridad, etc. Puede ocurrirte que, debido a la inseguridad que sientes y a los múltiples intentos por aferrarte a lo que tienes, pierdas en el camino el alto concepto que debes tener siempre de ti misma, en pos de los objetivos y las metas por cumplir. Recuerda que no hay que llegar sea como sea. Como en el poema Ítaca de Kavafis, el viaje es tan importante como el destino. Ambos forman parte de tu vida y también forman parte de ti. Esto quiere decir que a veces puede ser muy positivo decir no, o elegir por tu cuenta, aunque no sea lo que otros esperan de ti. Así te reafirmas y ayudas a salvaguardar el equilibrio entre tú misma y tu propia vida. “Estamos llenos de complejos y creemos que, mostrándonos tal y como somos, no nos compran”, dice Herbada.

4. Recupera tu niña interior

De adultas, solemos olvidamos de los placeres más sencillos y también de lo que es más importante. Suele ser por culpa de la vida tan acelerada que llevamos la mayoría de nosotras. Hay que tener cuidado, porque estos olvidos, al final, pueden pasar factura. Dice Herbada: “Nunca hay que perder nuestra identidad, aunque nuestra mochila se llene de un mundo nuevo. Nunca hay que perderse.” Puedes volver a encontrarte a ti misma, a sorprenderte con las cosas y a sentirte llena de energía, si retomas el hábito de la curiosidad por lo que te rodea, y el deseo de aprender y de crecer. Es cuestión de recordar tu ingenuidad, aquella que aún tienes en el fondo de ti misma y que tantas alegrías te da cuando se auto impone. Olvídate de los fracasos y de los golpes de la vida, vacíate de resentimientos, y continúa adelante como hacen los niños, viviendo cada momento para disfrutar al máximo. Este gesto ayudará a cicatrizar tus heridas y a curar tu corazón partío.

5. Solidarízate

Existe un proverbio indio que dice: “Las crisis son oportunidades.” Así es, y los momentos críticos suelen sacar lo mejor de las personas. Por eso, en estos días, aumentan los gestos solidarios y los valoramos mucho más que antes. Así que, haz acopio de tus virtudes y auméntale una: la solidaridad. El momento presente es una gran oportunidad para compartir, es decir, para darle un valor al hecho de tener, que quizá no habías pensado antes. Te ayudará a entender algo importante: lo que tienes no es nada si no es útil también para otros. Pero no se trata sólo de dar dinero o ceder una casa vacía, como solemos ver en televisión. También puedes prestar tu conocimiento, enseñando a otros algo que tú sepas y ellos no; o solamente tu tiempo. Hay muchos lugares a los que puedes aSer vs Tener, pag 3 Mar Cantero Sánchez cudir para prestar tu ayuda. E incluso entre tus allegados, seguramente alguien necesita de ti, quizá para que le escuches, o para que le acompañes en algún momento difícil. Ser solidaria es más fácil de lo que se suele creer y hay muchas oportunidades de serlo cada día. “No hay que quejarse por tonterías y hay que dar valor a lo que de verdad importa. Para mí, los afectos es lo fundamental. En esta época que vivimos hay que sacar algo positivo y es, que el compañerismo y el codo con codo, está imperando. Nuestra cabeza se volvió tecnológica y se olvidó de lo sencillo”, Herbada.

Ideas para facilitar tu equilibrio: “ser” y “tener”:

. Cánsate: pero no sólo trabajando. Como dice Herbada: “Algo muy bueno para equilibrarnos, es ir de vez en cuando a hacer senderismo. El cansancio estimula mucho la mente.”

. Provoca buenos encuentros: con personas que te aporten positivismo y buen rollo. ¡Te llenarás de energía! “Llamar a las amigas y a hacer planes juntas es fantástico, a mí recarga y me equilibra”, Herbada.

. Reencuéntrate: contigo misma, claro. Gracias a la crisis, hemos aprendido que lo único perdurable somos nosotros mismos y nuestra esencia. ¡No permitas que se pierda!

. Siéntete satisfecha: siempre, aunque tengas deseos que aún no has conseguido. “Primero detéctalso, dales forma en tu cabeza. Sabe que existen. Y luego deja que pasen por tu mente, como fantasmas que deambulan con un candelabro”, Herbada.

. Entra en contacto con los niños: “Elena Fortún, la escritora de Celia y Cuchifritín, siempre decía que le encantaban sus ojos, porque te miraban con asombro. Tenemos que luchar siempre por no perder esos ojos. Viven en nosotros”, Herbada.

. Pasa tiempo contigo: Al menos dos minutos al día. Herbada asegura que “es muy positivo y reconfortante, pararnos a solas al final del día, con nosotras mismas. Para hacer balance, y no tener miedo al silencio. A veces, nos habla.”

. Recupera tu infa Ser vs Tener, pag 4, Mar Cantero Sánchez ncia perdida: siendo una niña de nuevo de vez en cuando. ¿Cómo? “Ducha de agua fría y a mirarse al espejo para encontrar la pequeña que fuimos”, Herbada.

. Ocúpate de tu interior: Gasta tiempo cada día para crecer interiormente. Con meditación, buenas lecturas, o simplemente pensando en ti y en lo que deseas. “Vivimos en una época perfecta para sentirnos libres y desarrollarnos como personas al máximo. Hay que aprovecharla. Ahora nos conocemos mucho más. Y lo más importante, nos enfrentamos a nuestros miedos con más armas,” Herbada.

Libro: «Ácido fólico (Nowevolution)», Lidia Herbada.

Mar Cantero Sánchez

STOP CRISIS. Cómo mantenerte positiva

STOP CRISIS. Cómo mantenerte positiva

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 269, 2013

¿Harta de la crisis? ¡Y quién no! Si no te gusta quejarte y prefieres dejar aflorar tu lado optimista, te decimos cómo ser positiva a pesar de todo.

Preocupación por el futuro; compras restringidas; anEPSON scanner imagegustia a final de mes… ¿Te suenan? Son los gajes de la crisis mundial que nos afectan a todos. Esta crisis no sólo ha dinamitado la economía, también está minando nuestro corazón de oscuros sentimientos y emociones negativas. Es posible que tú también estés pasando por un mal momento económico y profesional, pero esto no es excusa para que te conviertas en un ogro y dejes de ser tú. La psicóloga Susana Méndez Gago, autora del libro “La bondad de los malos sentimientos (Ed.B)”, nos da las claves para no dejarnos absorber por lo nocivo en estos momentos de negatividad colectiva.

Digiere lo negativo

A veces, tendemos a negar que estamos pasándolo mal, para poder continuar como siempre. ¿Te ha pasado alguna vez? Es, como si te costara digerirlo, como si no quisieras darte cuenta porque crees que reconocerlo lo hará más real de lo que ya es. Sin embargo, no es así como se sigue adelante, todo lo contrario. Si no te paras a reconocer que no estás en tu mejor momento, lo más seguro es que te pase factura un poco después. Llama a las cosas por su nombre y asume lo ocurrido, y a partir de ahí, podrás ponerte manos a la obra para encontrar una solución. Piensa que no hay nada malo en deprimirse de vez en cuando, tómatelo como un período de descanso necesario para seguir caminando. “El hecho de deprimirse no es algo que debamos vivir como malo o peligroso porque la depresión es una reacción natural ante un sentimiento de pérdida, de angustia o incertidumbre prolongadas. Cuando las personas nos deprimimos, entramos en una especie de tunel que nos hace cuestionarnos, revisar nuestra vida y asimilar nuestras circunstancias. Puede suponer entonces el principio de un cambio hacia una posición más saludable para con nosotros mismos”, dice Méndez Gago.

Aprovéchate del fracaso

“El fracaso es muy importante para crecer porque todo fracaso lleva implícitos errores y aprendemos más de los errores que de los éxitos. El sufrimiento que nos provoca queda grabado en la memoria, como el sol en la piel cuando la quema, y permite cambiar de comportamiento y de actitud para no volverte a equivocar. El fracaso te invita por tanto a la superación y te puede hacer más fuerte”, explica Méndez Gago. En psicología se dice que el fracaso no existe, sino que existen sólo distintos resultados. A veces ocurre que fracasamos y creemos que es así, sin embargo, cuando el tiempo pasa, nos damos cuenta de que no ha sido un fracaso sino una desviación en el camino que recorremos que nos ha llevado a un destino en el que no habíamos pensado nunca y que, de otra forma, nos habría sido imposible conocer. Por eso, aprovechar el fracaso está en tus manos. Aprender del hecho de no haber conseguido algo, puede abrirte otras puertas y crearte nuevas oportunidades. No tengas en cuenta lo que has perdido, sino todo lo que has ganado con este nuevo descubrimiento. “Es natural frustrarse cuando algo no sale bien, pero ese sentimiento propiciará un estado de revisión de los acontecimientos y favorecerá el aprendizaje para nuevas situaciones”, Méndez Gago.

Sé asertiva, no agresiva

Algunas personas no reconocen que están sufriendo y en lugar de eso, se lo tragan todo, lo que provocará en algún momento, una descarga de emociones incontroladas que acabará en un proceso de ira o de agresividad imposible de contener. “El impulso agresivo forma parte del ser humano y gracias a que lo tenemos, podemos reaccionar ante situaciones de peligro”, afirma Méndez Gago. Pero esto no quiere decir que ceder a la agresividad te lleve a ningún sitio, salvo a conflictos con los demás, e incluso contigo misma. No la confundas con la asertividad, no es lo mismo. La asertividad es una forma de expresión consciente, coherente, y equilibrada, con el fin de comunicar tus ideas y sentimientos, o defender tus derechos, sin herir a nadie, desde un estado de autoconfianza, sin ansiedad ni rabia. La agresividad es signo de inmadurez mental y emocional. La asertividad es signo de madurez. Ser agresiva no te llevará a obtener buenos resultados. Ser asertiva, sin embargo, te dará la fuerza y el impulso necesarios para ir hacia donde quieres y conseguir lo que te propongas, por muy negativas que sean las condiciones. En circunstancias difíciles, es cuando más debes esforzarte en suplir la agresividad inútil, por asertividad sana y de gran utilidad.

Abúrrete para divertirte

Cuando un niño se aburre, suele decírselo a su madre, que le dará algo con lo que entretenerse. Quizá unos lápices para colorear o unas ceras para dibujar. Esto despertará la creatividad del niño mientras descubre nuevas habilidades. Lo mismo puede ocurrirte a ti. En nuestra sociedad de consumo, estamos acostumbrados a llenar todos los espacios vacíos de tiempo libre que tenemos haciendo las mismas cosas que sabemos que nos gustan COSMOPOLITAN Nº 269, STOP CRISIS, Pag 1, Mar Cantero Sánchezy nos divierten. Pero si dejas de hacerlas durante un tiempo, verás cómo rápidamente encuentras otras nuevas con las que entretenerte y que despierten tu mente a nuevos retos y diversiones. “El aburrimiento, y las emociones que provoca, son un motor para la creatividad y para la innovación. Las buenas ideas surgen durante esos procesos de aburrimiento, y difícilmente lo hacen cuando estamos en un contexto de sobrestimulación y de entretenimiento a ultranza”, Méndez Gago. De lo que se deduce que es bueno aburrirte de vez en cuando porque el hastío puede significar nuevos descubrimientos, nuevos desafíos a los que enfrentarte, y quizá encuentros agradables que te sorprendan inesperadamente para bien.

Atiende a la angustia

¿Odias sentirte angustiada? Pues tengo una buena noticia. Sentir angustia puede ayudarte. “La angustia es tan desagradable que la tememos y tendemos a escapar de ella, pero tiene una función muy importante. Es como un piloto que te avisa, como la fiebre o el dolor cuando hay una infección. Te avisa de que estás en medio de una batalla interna, una contradicción entre lo que haces, piensas y sientes. Si la atiendes, puedes pararte a pensar en qué te estás contradiciendo íntimamente y darte un tiempo para poner orden, buscando tu coherencia interna”, explica Méndez Gago. Sí, porque cuando te angustias, tocas fondo y de ahí no pasas. Y como no puedes hundirte más, tu única alternativa es salir a flote. Entonces es cuando empiezas a caminar de verdad, tras darte cuenta de que necesitas cambiar, mejorar, probar nuevas opciones, etc. Es cuando comprendes que no funciona según lo has estado haciendo hasta ahora y te lo replanteas todo. Como dice la frase: “Cuando el alumno está preparado, el maestro aparece”. No puede ser antes ni después, sino en el momento en que tomas una sabia decisión: Aprender de tu dolor.

Sigue adelante con estos consejos:

A pesar de la crisis y de sus consecuencias negativas, tenemos que continuar de la mejor manera posible sin desperdiciar el tiempo en quejas ni negatividad. Si estás de acuerdo, aquí tienes algunas ideas.

. Recolócate: “Cualquier crisis es un proceso de mudanza y de cambio, supone recolocar y redituarnos”, Méndez Gago.

. Descúbrete: Porque todos tenemos habilidades que desconocemos. Esfuérzate por encontrarlas y desarrollarlas. ¡Te sorprenderás de lo que eres capaz de hacer!

. Agudiza tu inteligencia: Eres inteligente, COSMOPOLITAN Nº 269, STOP CRISIS, Pag 2, Mar Cantero Sánchez, pero quizá tengas que intentar agudizar tus pensamientos para encontrar una salida diferente. ¿Te atreves a intentarlo?

. Atiende tus sentimientos: “En las dos últimas décadas hemos vivido en un constante progreso y abundancia. Período en el que se ha fomentado desde todos los ámbitos los sentimientos positivos como: la felicidad, el bienestar, la alegría, el optimismo. Algo que en principio no es malo, pero se ha hecho peligroso porque se ha minimizado el valor de otros sentimientos como los que se mencionan en el libro y que también son indispensables para el equilibrio emocional individual y colectivo”, Méndez Gago.

. No te rindas: Méndez Gago aconseja “ser valiente y continuar luchando cada día”. Porque si te rindes, nunca sabrás adónde podrías haber llegado.

Mar Cantero Sánchez

¿Sabes discutir? Hazlo de forma constructiva

¿Sabes discutir? Hazlo de forma constructiva

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 269, 2013

¿Te resulta difícil discutir? Si no te gustan las discusiones que has tenido, en este artículo vas a descubrir que se puede llegar a un consenso hablando con tranquilidad y respeto.

DEFINICIÓN DE DISCUSIÓN

La mayoría de la gente piensa que discutir es algo negativo, debido a lasEPSON scanner image malas experiencias que han vivido en algunas discusiones. Casi siempre es una situación desagradable que nos hace sentir mal cuando hemos acabado, sin embargo, la discusión en una experiencia constructiva. Según la real academia, discutir significa: Alegar razones contra el parecer de una persona o manifestar cierta oposición. Como puedes ver, la definición tiene una connotación positiva. Es bueno e incluso necesario el intercambio de opiniones entre las personas. Mostrar distintos puntos de vista sobre un asunto, enriquece las relaciones y además es un aprendizaje constante. Cuando participas en una discusión constructiva, es fácil darte cuenta de que suele tratarse casi siempre de malentendidos. Puede que se hayan interpretado mal las palabras, o se hayan expresado de forma incorrecta. Pero, tras discutir de forma provechosa, las personas acaben coincidiendo. Y si no hay acuerdo, al menos habrán conocido la opinión del otro y sabrán por qué actúa de una manera determinada. En resumen, se comprende y se acepta, porque se ha aprendido lo que es la tolerancia. Algo que no puede ocurrir en una discusión destructiva.

. EMPATÍA: ¿La tienes?

Todos somos empáticos en mayor o menor medida, pero no siempre podemos ver a través del muro de ira que formamos a nuestro alrededor. Cuando ves que el otro irradia cólera o frustración, lo mejor es hacer que sepa que tú lo percibes. Evitar responder a su ira con la tuya propia, facilita la comunicación y la comprensión entre ambos. Además, haces que se sienta mejor instantáneamente al ver que tú eres consciente de sus sentimientos y saber esto, le calmará. No se trata de seguirle la corriente, se daría cuenta y eso haría que se enfadara mucho más, se trata más bien de permitir que sepa que tú sabes lo que está sintiendo, para que así, pueda ver también tus sentimientos. Y es tan fácil como expresar frases conciliadoras, por ejemplo: “Sé lo que sientes, pero creo que…”, “Te entiendo, aunque pienso…”, “Es lógico que te sientas así, pero date cuenta de que yo…” Este tipo de comienzos al hablar, te darán la seguridad de ser escuchado por el otro, pues son como la llave que abre la puerta a un intercambio de entendimientos.

. DISCUTE BIEN: ¿Sabes hacerlo?

Lo malo no son las discusiones en sí, sino las maneras, el lenguaje y los gestos que se suelen utilizar en ellas. A veces se trata de batallas verbales acompañadas de acciones de las que después arrepentirse. Y lo que se buscaba en un principio, llegar a un acuerdo, se convierte en una meta inalcanzable y olvidada. Todo esto sólo lleva a una lucha de poderes, para que al final te sientes peor que cuando empezaste a discutir y el motivo de la discusión termina siendo lo menos importante. Tú puedes evitar caer en ese círculo vicioso de “yo grito + tú gritas + ambos gritamos = caos y viceversa”. ¿Cómo? Con una herramienta importantísima que tienes en tus manos: el tiempo. ¿Verdad que nunca te das tiempo, cuando ocurre algo que te hace sentir mal? Sin embargo, si te tomas el tiempo necesario antes de contestar a alguien COSMOPOLITAN Nº 269, Sabes discutir, Pag 1, Mar Cantero Sánchezo de reaccionar bruscamente, podrás “accionar” y será totalmente diferente, pues serás dueña de tus actos. La clave está en permitir que tus emociones se apacigüen, si quieres ver las cosas claras, para poder saber desde qué lugar, momento, o nivel, ha hablado la otra persona. Así, no acabarás lamentando tu forma de responder, pues lo harás siendo tú misma y sufrirás mucho menos. “La discusión es la muerte de la conversación”, Emil Ludwig.

. SÉ SINCERA: ¡Pero sin pasarte!

Seguramente te gusta dejar clara tu postura y piensas que la verdad hay que decirla. Así es, pero no a toda costa. Es mejor ir siempre con la verdad por delante, pero si esta es tu actitud ante la vida, ya te habrás dado cuenta de que no todo el mundo está preparado para escucharla. Una discusión debe ser un intercambio de ideas. Esto significa comprender y aceptar el punto de vista del otro, y no cerrarse a que otro pueda llevar la razón. Pero muchos no son capaces de superar a su ego y se cierran en banda ante esa posibilidad. En estos casos, la verdad cae en saco roto, o lo que es peor, el otro la recibe como un arma arrojadiza. El problema es que, saber esto, puede obligarte a engañar o a falsear la verdad en ocasiones, pero esta tampoco es la manera de evitar que una discusión se convierta en una batalla campal. En el poema “Desiderata”, de Max Ehrmann, hay un verso que explica perfectamente cómo expresarte cuando tienes la verdad en tus manos, pero no te atreves a decirla porque quieres evitar una absurda discusión: “Di tu verdad tranquila y claramente; y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu.”

. EL EGO HERIDO: ¡Ponte tiritas!

Si estamos dolidos, sentimos ira y frustración como respuesta del subconsciente ante lo que ve como un ataque. Pero no siempre nos están atacando, la mayoría de las veces se trata sólo de diferencias de opiniones que la autoestima puede llegar a sentir como verdaderas puñaladas. Todo depende de si te lo tomas personalmente o por el contrario, dejas que cada cuál sea como es. Un ego herido puede dar lugar a muchas confusiones. Si hay un desacuerdo, puedes llegar a experimentar que tu mundo, el que has creado durante tanto tiempo, se derrumba, lo cual no es cierto, pues aunque haya variedad de opiniones, las cosas importantes van a seguir estando en su lugar. Cuando estás dolida, es el momento de hacerte preguntas como estas: “¿Qué es lo que realmente me molesta de todo esto?, ¿Por qué me sienta tan mal lo que oigo?, ¿Es cierto lo que escucho o estoy oyendo sólo mi diálogo interno?, ¿Lo he constatado con el otro?” Tus respuestas son la clave en la discusión, porque a veces las cosas no se han dicho con la misma intención que tú crees. Piensa que incluso es difícil escucharte a ti misma cuando estás discutiendo, porque las descargas de emociones y las subidas de tono, te lo impiden. “En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla”, André Maurois.

. DISCUTIR O NO DISCUTIR: That’s the question!

Esopo decía “Cuando un lobo se empeña en tener razón, pobres corderos». Lamentablemente no es una de sus fábulas, hay muchas personas que se empeñan en llevar la razón siempre y no importa si para conseguirlo gritan; insultan; dan excusas estúpidas; o se ponen a sí mismos en ridículo. Hay una frase que dice: ¿qué prefieres, tener razón o ser feliz? Cuando alguien se empeña en llevar la razón, cueste lo que cueste, es porque su ego le dice que necesita quedar por encima para no reconocer que también se equivoca. ¿A que si te ofrecen un argumento sólido, eres capaz de reconocer que estás equivocada? Lo malo es que en muy pocas discusiones se dan ese tipo de argumentos, por eso, cuando sientas que no vas a llegar a nada, por mucho que intentes hacer que vean tu postura, segCOSMOPOLITAN Nº 269, Sabes discutir, Pag 2, Mar Cantero Sánchezuramente es estás ante una persona demasiado testaruda para dar su brazo a torcer. ¡No te muestres cabetoza tú también! Nada de lo que digas le hará cambiar de opinión. Mejor, decide por ti misma si te conviene continuar la discusión o prefieres zanjar el tema. Tú sabes cuál es tu verdad, no necesitas que el otro lo acepte.

. ¿YO GANO O TÚ GANAS?

Las discusiones absurdas son una enorme pérdida de tiempo y de energía, te desgastan y aminoran tu autoestima, haciendo incluso que actúes en contra de ti misma y de tus principios. Si durante una de ellas, te das cuenta de que se bifurca por derroteros improductivos y ves que no hay forma de encauzarla, está claro que ninguno de los dos implicados vais a llegar a conseguir el objetivo real: entenderos. En ese caso, lo más eficaz es cortarla por lo sano. Y para hacerlo, lo mejor es dejar de echar leña al fuego, permanecer en silencio y desaparecer de la escena tan pronto como te sea posible. ¿Qué…la otra persona está más contenta teniendo la razón? No es así, aunque lo parezca, te aseguro que serás tú quien gane más.

. PARA EVITAR DISCUSIONES SIN SENTIDO:

A estas alturas, ya sabes que es posible evitar las discusiones absurdas. Ahora sólo necesitas tener claras unas cuantas cosas para poder hacerlo y salir airosa. ¿Te animas a seguir estas pautas?

. Sé agradable: Al principio, durante, y al final de la discusión. No hay nada que empeore más las cosas que te muestres altiva, airada, y cerrada a escuchar a tu interlocutor.

. No critiques: Trata siempre de valorar, más que criticar al otro. Es posible que tenga sus motivos y a ti se te hayan pasado por alto, quizá no tengan que ver contigo, y tenga una razón personal para mostrarse airado. Pregúntale si quieres averigüarlo.

. Respeta: Tanto si llegas a cambiar de opinión, como si lo que te dicen no te convence, has de mostrar respeto y evitar en todo caso los ataques personales.

. Deja hablar: Pisarse las palabras unos a otros es un error muy común al discutir. ¡Cambia el chip y actúa de forma diferente! Cuando termines de escuchar lo que el otro necesita decirte, hazle saber que le has comprendido, aunque no lo apruebes necesariamente. Es el momento de exponer tu punto de vista y argumentarlo.

. No culpes: Evita las frases: “Tú siempre…”,” ¿Por qué tu nunca…?”, etc. Aunque tengas una buena razón para estar enfadada, no te remitas al pasado, simplemente iCOSMOPOLITAN Nº 269, Sabes discutir, Pag 3, Mar Cantero Sánchezntenta buscar una solución pero sin reproches.

. Sé honesta: Si te has equivocado, acepta la situación. Reconoce que has cometido un error pero e intenta encontrar una solución para reparar el daño.

. Escúchate: ¿Qué dices y cómo lo dices? ¿Cómo son tus palabras: hirientes; rudas; fuertes; etc.? ¿Y tu tono de voz, alto; emotivo; quejoso; etc.? Escuchar tu propia voz te dará una idea de adónde estás dirigiendo la discusión desde el principio.

. Presta atención: Casi siempre las discusiones surgen por malos entendidos y a todos nos gusta que nos escuchen. Esfuérzate en comprender la postura del otro; lo que te dice; lo que insinúa y no dice, pero está comunicándote; etc. Si estás tarareando o mirando a otro lado mientras la otra persona te habla, muestras poco interés y mucho menos respeto, y agrandarás la discusión con tu actitud displicente y tu indiferencia.

. Elige cuándo: Ya hemos hablado de la importancia del tiempo en una discusión, pero también es necesario que tú decidas cuándo es el momento para hablar. Si te vienen con insistencias, evita caer en las redes del descontrol de emociones en el que está inmerso el otro. Si viene gritando, mejor esperar a que escampe. Ya habrá otro momento para hablar.

. EL ROL PLAY:

Aunque suele hacerse en grupo, el rol play es una técnica psicológica que puedes llevar a cabo tú sola como estrategia para acabar con las discusiones cuando son repetidas o se suceden con la misma persona. Se trata de que representes la discusión antes de que se produzca. Cuando desees que alguien comprenda lo más íntimamenCOSMOPOLITAN Nº 269, Sabes discutir, Pag 4, Mar Cantero Sánchezte posible una situación, has de ponerte tú primero en su lugar. Si asumes su rol, la comprensión resulta mucho más profunda y esclarecedora. Para ello, tendrás que interpretar dos papeles, el tuyo y el del otro, dando las respuestas que tú crees que va a dar en la discusión. Ponte en su piel e imagina cómo se siente. Pero el rol play sirve para algo más que para comprender al otro. Al imaginar de antemano sus posibles respuestas, eres capaz de preparar las tuyas en función de éstas, consiguiendo el objetivo de convertir la disputa en un auténtico intercambio de pareceres, en lugar de en una discusión sin sentido.

Mar Cantero Sánchez

STOP ENFADOS. Guía para superar las crisis

STOP ENFADOS. Guía para superar las crisis

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 266, 2012

¿Enfadados día sí, día no? Si estás harta de malas caras, es el momento de cortar por lo sano y frenar el círculo vicioso de las peleas. ¡Se acabó el pasarlo mal! Mejor, aprende a superar las crisis con tu pareja, usando la comunicación y la empatía. Te decimos cómo.

¿Te gustaría volver a sentirte tan loca por tu pareja como al principio?COSMOPOLITAN Nº 266, portada, Mar Cantero Sánchez Cuando empezásteis a salir, todo parecía fluir. Claro, todo era nuevo, os estábais conociendo y aceptando el uno al otro. Hasta el más mínimo detalle de cada uno, resultaba una aventura. Está claro que el roce hace el cariño, pero también puede provocar que vuestra relación, ahora que está más consolidada, se vea tocada por la rutina o la convivencia. ¿Es inevitable? Sí, a todo se acostumbra una. Pero que os hayáis habituado a estar juntos, no significa olvidarse de cosas tan importantes en una pareja como el respeto; la amabilidad; la dulzura; etc. No dejéis a un lado lo bueno que tenéis. Centráos en lo positivo que existe entre vosotros: la complicidad; la amistad; las cosas en común; lo bien que os complementáis… Las discrepancias entre ambos, no tienen por qué dar lugar a “diferencias irreconciliables”. Ya se sabe que las medias naranjas no existen. Asumir que sois distintos (cada uno, una naranja entera) y que esto es bueno además, es el primer paso para que la paz vuelva a reinar en la relación. Dí un gran STOP a los malentendidos y las peleas, permitiendo que cada uno os mostréis como sois, sin hacer daño al otro.

LOS PORQUÉS:

Hay distintas razones por las que se producen peleas en una pareja: diferencias de opinión; conflicto de intereses; diferencias sociales; celos de sus amigos; celos de tus amigas; una tercera persona; falta de tiempo para estar juntos; incompatibilidad de caracteres; desenamoramiento; desinterés sexual; etc., estudios sociológicos han encontrado que las razones de los conflictos de pareja son casi infinitos, y si no se solucionan, se convierten en un peso que cada miembro de la pareja lleva encima y que hace que cada vez resulte más difícil mantener el amor a flote. Seguramente tú conoces los motivos que os llevan a pelearos a ti y a tu pareja, pero para acabar con esa nociva situación, la clave está en saber que en realidad esos motivos no son siempre la auténtica causa.

LAS CAUSAS:

Habitualmente, las peleas continuas en una pareja son por culpa de causas inconscientes que no suelen aparecer durante las discusiones (estas suelen centrarse en razonesCOSMOPOLITAN Nº 266, STOP PELEAS, pag 1, Mar Cantero Sánchez más superficiales), pero que están ahí y si no se hablan o se tienen en cuenta, continúan hasta la discusión siguiente, provocando una cadena de malos momentos que terminan por minar vuestra relación y por agotar el amor que os tenéis. Quizá se trate de la actitud de alguno de los dos que sienta mal al otro, aunque no se haga a propósito. O también pueden ser hechos que ocurrieron y no se hablaron o preguntaron en su momento, y se han quedado ahí, como flotando en el aire y ensuciando el ambiente entre ambos.

LA SOLUCIÓN:

Lo más importante es descubrir esos motivos “ocultos” y solucionarlos. Para hacerlo, será necesario que profundices en ti misma y que tu pareja haga lo mismo, para reconocer las verdaderas razones de vuestros enfados, evitando agarrarse a lo superficial, a lo momentáneo, a aquellas cosas que acaban de ocurrir y que en realidad no son la causa. Dejad atrás el tú me has dicho, yo te he dicho, y dad un paso adelante, directos a lo importante, al problema que requiere solución inmediata de vuestra parte. Después, hablarlo entre los dos, con el máximo respeto e intentando comprenderos.

QUÉ HACER PARA SUPERAR LAS CRISIS

. PONTE EN SUS ZAPATOS: La empatía es algo que no debes olvidar antes de ponerte a discutir. Si no haces un esfuerzo (¡por parte de los dos!) por comprender lo que siente el otro, poniéndote en su piel, nunca comprenderás lo que realmente siente.

. HABLA CON RESPETO: Si desde el principo has permitido las subidas de tono y las palabras mal dichas, es el momento de acabar con eso. Hablar no significa amedrentar ni intimidar, sino todo lo contrario, decir lo que se tiene que decir de forma pacífica, clara, y en calma.

. SAL DE LA RUTINA: Una relación necesita tiempo para mantenerse viva y en constante crecimiento. No dejes que el dCOSMOPOLITAN Nº 266, STOP PELEAS, pag 2, Mar Cantero Sánchezía a día mate los sentimientos y esa maravillosa sensación de los primeros meses. Recupérala de vez en cuando y te sentirás más feliz.

. COMUNÍCATE: Hablar no siempre significa comunicarse. Para que la buena comunicación se dé en una pareja, se han de dejar de lado las cosas sin importancia como los malentendidos, y dejar claro qué es lo que realmente importa en la relación.

. ADIÓS AL ORGULLO: Todos cometemos errores y reconocerlos es el primer paso para superar una crisis.

. RETOMAD EL CONTACTO A SOLAS: Sí, pasar más tiempo a solas, retomando actividades que realizábais al comienzo de la relación, os traerá buenos recuerdos y volverá a crear el ambiente romántico que necesitáis.

Mar Cantero Sánchez

 

¡LO QUE DE VERDAD IMPORTA!

¡LO QUE DE VERDAD IMPORTA!

Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 266, 2012

¿Sabes lo que es realmente importante para ti? Cuatro expertos en “lo importante” han respondido a nuestras preguntas para ayudarte a descubrir lo que merece la pena en tu vida. Aprende a diferenciar las cosas importantes de las que no lo son, ¡y quédate sólo con las primeras!

¿Qué te llevarías a una isla desierta? No siempre tenemos claro qué es loEPSON scanner image más importante de nuestra vida. En ella, suele haber tantas cosas y tantas personas, que es difícil distinguir aquello de lo que nunca prescindiríamos. Pero, saberlo, te ayuda a tener claro el camino que quieres seguir; a tener en cuenta todos tus valores; y a poner en práctica la actitud que quieres tomar cada día. Puedes empezar preguntándote qué harías si te quedaran sólo diez años de vida; o si de repente fueras rica; o si mañana se acabara el mundo… Es fundamental saberlo ahora, en el presente, cuando aún puedes decidir sin condiciones. Te animamos a descubrirlo siguiendo estos pasos:

1. Aprovecha el tiempo

Como aparecía en un reloj en la película Lo que el viento se llevó: “El tiempo es la materia de la que está hecha la vida”. Eso está claro, pero ¿cuántas veces nos olvidamos de ello, tras la cotidianidad del día a día? Tener presente que la vida es corta, te ayuda a valorar cada momento como si fuera el último y a disfrutar al máximo de las cosas. El tiempo de tu vida es sagrado y disfrutarlo es un derecho, al que nada debe hacerte renunciar: estar con los que quieres; viajar; charlar con amigos; bailar; reír; etc. Una excesiva dedicación al trabajo también puede provocar que esto se nos olvide y terminemos dándole más importancia a la vida laboral que a nuestro tiempo libre. Ambos, trabajo y vida personal, son importantes porque ambos sirven para que te desarrolles como persona en este mundo. Pero cuando le das más importancia a uno de los dos y te olvidas de desconectar del otro, tu vida se desequilibra y al final, te pasa factura.
Para saber: El trabajo y el descanso son importantes. Uno no puede existir sin el otro en una mente equilibrada.

2. Presta atención a lo importante

Malos rollos; temores infundados; preocupaciones; celos; dudas; malentendidos; etc., en ocasiones, nos enredamos en comportamientos negativos que nos hacen sentir mal y después nos lamentamos de haber perdido el tiempo. Si esto te ocurre, hazte estas preguntas: ¿Merece la pena?, ¿Tiene que pasarme algo negativo para darme cuenta de lo que me importa? No hace falta. Tú ya lo sabes pero, por culpa de las decepciones, tus emociones te pueden hacer olvidarlo hasta que ya no sepas distinguirlo. Como dicen muchos libros de autoayuda: “Aquello a lo que te resistes, persiste”. Lo mejor es no prestar atención a lo negativo, porque todo se nutre de la energía que le das al atenderlo. Fíjate en la naturaleza: Si riegas una planta, crece, pero si no le das agua, se muere. Tu atención es como el agua para esa planta y cuando atiendes a aquello que no deseas que esté en tu vida, se fortalece robándote energía, desgastándote y frustrándote. Además, pierdes la oportunidad de atender a algo mejor. Presta atencCOSMOPOLITAN Nº 266, LO QUE DE VERDAD IMPORTA, pag 1, Mar Cantero Sánchezión sólo a lo positivo y te nutrirás de buena energía. “A veces somos presos de cárceles que nosotros mismos hemos creado debido a nuestros propios prejuicios. Sólo uno mismo tiene las llaves para abrir la celda”, dice Jaume Sanllorente.
Para saber: Las cosas tienen la importancia que cada uno les da.

3. Déjate llevar

Cuando nos ocurren hechos desagradables, podemos vernos como víctimas y sentir que hemos perdido el control de nuestra propia vida. Esto asusta mucho pues, de repente, parece que la vida es la que manda y no tú. En general, los cambios siempre nos preocupan, pero sobre todo si son bruscos, pues creemos que no hemos tenido tiempo de cambiar nosotros también. Es una percepción falsa. Tú estás cambiando continuamente: creciendo, aprendiendo, experimentando…aunque no te des cuenta. Si te paras a observar un poco, serás capaz de verlo y de valorarlo. Verás también que no estás tan indefensa ante las circunstancias, pues cuentas con muchas más herramientas de adaptación de las que crees tener: tus valores, tus habilidades, tus responsabilidades, y tus recursos. “Puede que no siempre tengas el control de lo que sucede en tu vida, pero siempre tienes el control de cómo experimentar las cosas. No quiero decir que los tiempos difíciles o tristes no sean difíciles o tristes, sino que puedes reconocer el dolor, pero no vivir en el sufrimiento. Puedes entrenar tu mente para experimentar la alegría y el dolor desde un lugar de amor y paz dentro de ti. Todas tus experiencias son oportunidades para aprender, una manera de hacerte más fuerte, para mejorar tus circunstancias”, afirma Sharon Blynn.
Para saber: La vida es un continuo cambio y nuestro paso por ella también lo es.

4. ¡Sacude a la vida!

Puede que a veces te parezca que tu vida se convierte en algo sistemático, en una rutina que va minando tu alegría interior y te resta felicidad: aburrimiento; costumbre; desidia; falta de concentración; falta de ideas nuevas; etc. Y lo peor es cuando no sabes qué hacer para que algo suceda. Fíjate en que esto tampoco es tan real como parece. De nuevo es una percepción errónea debida a las circunstancias. Como decían en la película “El guerrero pacífico (Víctor Salva-2006)”: “Están pasando cosas continuamente.” Puede que seas tú, con una actitud de hastío adquirida con el tiempo, quien no es capaz de percibir el movimiento de todo a tu alrededor. ¡Da una patada! Sacude a la vida para ser consciente de que algo está ocurriendo. Esfuérzate en poner en marcha tus cinco sentidos y ver las señales del camino. “Estamos siempre en un estado de cambio. Estamos en constante movimiento, cambio, adaptación…improvisamos en cada paso, desde decidirte a comprar una marca diferente de leche, hasta aprender a ver el cáncer como maestro y sanador, en vez de verlo como una enfermedad potencialmente mortal”, asegura Sharon Blynn.
Para saber: Cuando está nublado, no podemos ver el sol, pero ¡está ahí!

5. ¡Aprende a priorizar!

El estrés hace que nos precipitemos, que corramos y le demos prioridad a las cosas más urgentes. No nos damos cuenta de que las cosas verdaderamente importantes suelen tomarse su tiempo para proyectarse y llevarse a cabo. Además, hay que vivirlas dándoles tiempo, como cuando disfrutas de una buena lectura o de un maravilloso viaje. Esto no quiere decir que no soluciones las cosas que te corren prisa, sino que seas consciente de que es primordial que priorices tus tareas, según la importancia que tienen para ti. Si se trata de trabajo, hazlo pensando en los resultados que pretendes obtener. Por ejemplo: si tienes que devolver llamadas, las primeras deben ser las que tú consideras más importantes, en lugar de responder primero a los más insistentes. En tu vida personal, es lógico que priorices a tus seres queridos; tus sueños; y todo aquello que te hace feliz. Priorizar es un aprendizaje de vida primordial. Así, avanzarás sin salirte del camino que has elegido para ti y vivirás tu vida, aprovechándola al máximo.
Para saber: Las prisas nunca son buenas.

6. Cree en ti

Ante determinados hechos, puede ser que te tambalees y pierdas la confianza en ti misma y en tus sueños. Al pasar por un mal momento, te debilitas y si estás débil, puedes llegar a ver las cosas mCOSMOPOLITAN Nº 266, LO QUE DE VERDAD IMPORTA, pag 2, Mar Cantero Sánchezucho más negras de lo que son en realidad. Es el momento de darte el tiempo necesario para recomponerte. Aunque sea difícil, haz un esfuerzo mayor por creer en ti y en que las cosas van a mejorar. “Cada día compruebo que en esta vida todo pasa por algo bueno. Incluso de los momentos más complicados, he aprendido muchísimo. Confiar en esto me ayuda a ver las cosas de otra manera, siempre con el vaso medio lleno, porque dejo de centrarme en el «problema» y me paro a pensar. Tener una actitud positiva ante la vida marca la diferencia”, dice Miriam Fernández. Cuanto más complicada sea la experiencia que tengas que vivir, más difícil puede parecerte confiar en que todo tiene una razón de ser. Pero, una vez que ha pasado el tiempo, es cuando lo compruebas y encuentras el motivo por el que ocurrieron las cosas. “Respira hondo. Yo lo hago. Despacio y sacando el aire desde el diafragma, mientras me repito que todo pasa por algo”, Miriam Fernández.
Para saber: La fe es lo que te mantiene a flote durante la tormenta, y cuando llegue la calma, seguramente te alegrarás del naufragio.

7. Elige y renuncia

Elegir implica deshechar ciertas cosas que no quieres, pero las circunstancias, no siempre parecen estar de acuerdo. Si en tu vida las cosas no son aún como te gustaría que fueran, ten cuidado de no elegir condicionada por lo que hay a tu alrededor, en lugar de hacerlo desde el corazón. Aprender esta lección, cuesta, y cuando nos ocurre algo realmente malo, es cuando la aprendemos de golpe: “Es necesario renunciar a algo para tener algo mejor, o que nos llena más. Al final, el único que juzgará si lo hemos hecho bien es el tiempo”, Pau García Milá. Prensa, televisión, internet…con tan amplio acceso a la información sobre cualquier cosa, como tenemos en este siglo, tu mente puede verse desbordada y es fácil que te disperses. En tu trabajo o en tus estudios, es importante que empieces a contemplar solamente unas cuantas posibilidades, las que realmente te atraen y con las que vibras al pensar en ellas. Evitarás dispersarte y será mucho más fácil saber a lo que deseas dedicar tu tiempo. Al aceptar que no eres una máquina y no puedes abarcarlo todo, compruebas lo poderosa que es la acción de hacer una elección por ti misma. Aunque quizá te asuste tomar tus propias decisiones, porque sientes inseguridad al de dejar otras cosas de lado, es imprescindible elegir lo que deseas. Lo mismo ocurre con las personas, algunas no merecen que gastes tiempo en ellas, pero otras te aportan tantas cosas buenas que sería una pena desperdiciar los minutos sin estar a su lado. Quédate con estas últimas para estar siempre feliz.
Para recordar: Avanzar significa renunciar y elegir. Al hacerlo, sabrás que has avanzado.

8. Cambia el foco

Los cambios nos hacen crecer y madurar, pero si las condiciones son duras, podemos caer en la tristeza y el victimismo. Evolucionar es bueno, pero no significa dejar de ser tú misma. Al contrario, implica una mejora de tus virtudes y la eliminación de muchos de tus defectos, pero tu esencia, debe seguir siendo la misma, pese a los malos ratos. No intentes nadar contra corriente, porque no te favorece en nada y puede hacer que la situación empeore. Acepta lo que ocurra y a partir de ahí, construye en otra dirección. Si no puedes dejar de pensar en lo que te deprime, te adentrarás más aún en la desesperación. Será como si cayeras en aguas movedizas que te tragan poco a poco. Haz lo contrario, recarga las pilas con ideas optimistas. Cambia el foco de tu atención hacia cualquier cosa que te haga feliz y quítalo de lo que te entristece. Este cambio de estrategia mantendrá tus cimientos en pie, evitando que abandones tu esencia. “La única persona que puedes ser es tú misma. No puedes temer ni evitar el cambio, sino aceptarlo y seguir amándote a ti misma en cada paso del camino”, Sharon Blynn.
Para saber: No hay nadie mejor que tú para dirigir tu vida y decidir cómo quieres vivirla.

APRECIA LO QUE DE VERDAD TE IMPORTA CON LOS CONSEJOS DE NUESTROS EXPERTOS:

. Aprovecha lo bueno: y aprende de lo malo. “Ser feliz desde hoy sólo depende de ti misma. Deja que tu sonrisa cambie el mundo, pero nunca dejes que el mundo cambie tu sonrisa”, Miriam Fernández.

. Sé perseverante: “Acaba las cosas, digan lo que digan, y demuestra que triunfando o fracasando al menos llegas al final”, Pau García Milá.

. Haz caso a la intuición: “Se suele pensar que las decisiones del corazón están reñidas con la cabeza, pero no estoy de acuerdo. El corazón y la cabeza pueden ir de la mano perfectamente. Y cuando se alinean, todo sale bien”, dice Jaume Sanllorente.

. Dí Sí: “Es cómo te mueves hacia delante. Sin importar los obstáculos o impedimentos, dí «sí». Incluso cuando repites los mismos errores (¡que lo hacemos!) puedes aprender a recuperarte más rápido, para hacer una nueva elección la próxima vez. Y cuando te sientes atrapada en nuestrCOSMOPOLITAN Nº 266, LO QUE DE VERDAD IMPORTA, pag 3, Mar Cantero Sáncheza propia materia, puedes llegar a ayudar a alguien más”, Sharon Blynn.

. Hazte preguntas: “Siempre que tengo dudas, me imagino a mí mismo siendo un ancianito con cien años. Entonces, con la perspectiva del tiempo y de la sabiduría de la gente que ha vivido mucho, me aconsejo a mí mismo y veo la poca importancia de cosas que en ese momento parece que nos ahogan”, Jaume Sanllorente.

. Escribe: “Haz una lista con todas las cosas buenas que tienes en la vida, y otra con las que podrían mejorar. Tenerlo por escrito ayuda a pensar con más serenidad y a buscar soluciones si las hay”, Miriam Fernandez.

. Disfruta: “…más del paisaje del camino. Las piedras están para verlas y esquivarlas, pero sin dejar de caminar,” Jaume Sanllorente.

. Cree en ti: “No hay sueños imposibles de alcanzar. El ser humano tiene muchas más capacidades de las que podemos llegar a imaginar. Sólo confia en ti misma, poner ganas, ilusión, esfuerzo y constancia, el cócktel perfecto para conseguir el éxito tanto personal como profesional”, Miriam Fernández.

. Sé feliz: pese a lo que digan otros, tú eres la única que puede decidir sobre tu felicidad. “Hace unos años, la señorita «de buen ver» era la que más ligaba, la delgada era la más insultada y después fue la que tenía más curvas. La sociedad, de una manera cruel, dice quién puede ser feliz y quien no”, dice Pau García Milá.

. Sé tu propio ejemplo: Piensa que, antes de ti, otras personas han sufrido y vivido experiencias difíciles y han salido adelante. Si ellos lo hicieron, tú también puedes.

ELLOS NOS LO CUENTAN:

Las vidas de nuestros expertos son muy diferentes entre sí, y cada uno tiene distintos valores, aunque con un punto en común: tienen muy claro lo que realmente es importante para ellos y para sus vidas.

. MIRIAM FERNÁNDEZ: Cantante (Ganadora de “Tú sí que vales”). Valor: Carácter luchador. Nació con una parálisis cerebral que le impedía andar. Hoy, camina. “Lo que de verdad importa es ser feliz y contribuir a la felicidad de los demás. No se trata de que todo lo que nos rodea vaya siempre bien, eso es imposible, sino de valorar y disfrutar lo que tienes, luchar y seguir adelante sin dejar que el sufrimiento te bloquee ni te hunda, aprendiendo a utilizarlo como una herramienta para ser más fuerte y alcanzar lo que te propongas.”

. SHARON BLYNN: Modelo. Valor: Optimismo. Tras sufrir un cáncer fundó la asociación “La calva es bella”, para ayudar a las mujeres a aceptar su imagen y a luchar por sus vidas. “Lo más importante para mí es vivir, reír, aprender, y amar. Si estamos haciendo activamente todas y cada una de estas cosas, podemos tener una vida plena, interesante, llena de inspiración y de alegría.”

. PAU GARCÍA MILÁ: Creador del sistema informático EyeOS y autor del libro “Está todo por COSMOPOLITAN Nº 266, LO QUE DE VERDAD IMPORTA, pag 4, Mar Cantero Sánchezhacer”. Valor: Perseverancia/Carácter emprendedor. “Lo que realmente me importa es ser feliz 24h al día, es decir, ser feliz con lo que tengo, con el trabajo, los amigos y la familia, y no vivir esperando tener algo mejor, o peor.”

. JAUME SANLLORENTE: Periodista. Valor: Compasión y solidaridad. “Lo verdaderamente importante en mi vida es ser útil a los demás, servir para mejorar la vida a mis “compañeros de mundo”. Si uno no ha contribuido a mejorar la vida de los demás, no ha vivido.”

LA FUNDACIÓN: ¿Por qué?

María Franco, fundadora: “Hace seis años, llegó a nuestras manos el diario de Nicholas Fortsmann, un multimillonario americano que, al enterarse que tenía una enfermedad terminal, escribió sus últimas reflexiones sobre lo que de verdad le importaba en la vida, para que sus hijos lo leyeran cuando él no estuviera aquí. Lo tituló “What really matters/¿Qué importa realmente?”. Nos hizo cuestionarnos el porqué de darnos cuenta de lo que tiene importancia cuando lo perdemos o nos ocurre una desgracia, aunque deberíamos saberlo cuando somos jóvenes y tenemos toda la vida por delante. Lo maravilloso es que sirvió para inspirarnos e iniciar los Congresos “Lo Que De Verdad Importa (LQDVI) (www.loquedeverdadimporta.com)”, dirigidos a jóvenes para que lo descubran por sí mismos y totalmente gratuitos. En 2012 celebraremos la primera edición en Ecuador y en 2013 iremos a México y Colombia.”

Mar Cantero Sánchez

¿QUIERES TENER ÉXITO?, aprende de los triunfadores

¿QUIERES TENER ÉXITO?, aprende de los triunfadores

Triunfar es un ejercicio personal que requiere esfuerzo, motivación, y trabajo. Tres grandes triunfadores: el tenista Rafa Nadal; la cantante Soraya Arnelas; y el escritor Eloy Moreno aseguran que el éxito es posible y nos dan las claves par alcanzarlo. ¿Estás dispuesta?

¿POR DONDE EMPIEZO?: Observa y aprende

Steve Jobs tenía su propia receta: “El éxito genera más éxito. Mantente hambriento de éxito”, decía. Una buena manera de crear éxito es acercarte a quienes lo tienen. ¿Hay alguna persona exitosa en tu vida? Pídele que te cuente su historia; si le ha costado mucho llegar adónde está; si volvería a hacerlo de la misma forma… Seguramente tiene sus propios trucos y puede aconsejarte o darte ideas para dar el primer paso.

COSMOPOLITAN Nº 264, QUIERES TENER ÉXITO, pag 1, Mar Cantero Sánchez

¿QUÉ ES EL ÉXITO?: La pregunta clave

¿Qué es el éxito para ti? Quizá no tienes intención de ser famosa, pero sí quieres conseguir resultados positivos en lo que emprendas. Si es así, ten claro adónde vas y adónde no quieres ir, pues es posible que en el camino encuentres distracciones que pueden desviarte o hacerte cambiar de planes. Esto no siempre es negativo, a veces dejarte llevar puede ser una puerta que se abre, pero si tienes claro qué quieres, podrás regresar a dónde lo dejaste. Saber cuál sería un resultado de éxito, te refuerza, te sirve de apoyo en los momentos difíciles.

Soraya Arnelas: “El éxito es sacar lo positivo de todas las situaciones de la vida; conseguir lo que me propongo; y ser feliz con lo que consigo.”

Eloy Moreno: “Conseguir lo que uno persigue y por lo que uno se esfuerza. En mi caso, mi objetivo era lograr que mi novela llegase a muchos lectores para transmitirles emociones y sentimientos a través de las palabras, y lo he conseguido.”

Rafa Nadal: “El secreto del éxito radica en ser capaz de hacer lo que puedes hacer cuando más lo necesitas”.

PROMOCIÓNATE: Hazlo tú misma

La mejor proyección que puedes tener, eres tú misma. Para que los demás crean en tu proyecto, necesitan creer en ti. Y para eso, debes estar segura del valor de lo que haces. Estáte atenta a los sentimientos nocivos que entorpecen tu camino. Recuerda que el éxito es un resultado, pero lo realmente importante es tu trabajo. Date a conocer con tus propios medios; cuéntale a la gente lo que haces; habla y da importancia a tus sueños, que se note que crees que vas a hacerlos realidad. ¡No puede haber una carta de presentación mejor!

ENCUENTRA APOYO: Rodéate de lo mejor

El apoyo de los tuyos es la mejor ayuda, pero no siempre quien está más cerca es quien más sabe ayudar. Algunos no saben animar, incentivar, o consolar cuando es necesario. Tienden al conformismo y todo les parece difícil de conseguir, por eso no saben cuál es la mejor forma de decirte que creas en ti. Te desanimarán y te harán pensar que es imposible. Para seguir adelante vas a necesitar refuerzos y los mejores son: los capaces de decirte lo que necesitas oír en el momento justo; que se alegran de tus logros por pequeños que sean; valoran tu esfuerzo y tu trabajo en su justa medida; te guían con su experiencia; y te hacen ver el lado bueno. El camino se hace más liso cuando vas bien acompañada.

TRES HISTORIAS DE ÉXITO: Sus claves

Rafa Nadal, Soraya Arnelas, y Eloy Moreno: Cuánto mayor es el éxito, mayor es la sencillez.

RAFA NADAL:
En su libro junto a John Carlin, “Mi historia”(Urano), cuenta que de niño odiaba perder y que tuvo que decidir entre ser futbolista o jugar al tenis, siendo bueno en ambas cosas. Sus conocidos dicen que durante un partido se convierte “en una máquina del tenis”, diferente del chico sencillo que es en realidad, debido a su gran concentración y a su convicción de ganar.

Su forma de triunfar: Interiorizar y abstraerse de lo que hay a su alrededor.

Su gran momento de éxito: La victoria en la final de Wimbledon de 2008.

SORAYA ARNELAS:
Su paso por OT le demostró que había nacido para ser una estrella. Con su quinto disco “Dreamer”(Sony Music) se ha convertido en una referencia del “dance” en España y ha recorrido cuatro continentes con su música.

Su forma de triunfar: “Soy creativa, tremendamente exigente y perfeccionista, pero también muy positiva. Soy capaz de dar color a los momentos grises de mi vida.”

Su gran momento de éxito: “Después de cada concierto. Poder seguir haciéndolos, tal y como están las cosas en el mercado musical, es todo un éxito.”

ELOY MORENO:
Este joven escritor tiene una historia muy peculiar. Su primer libro “El bolígrafo de gel verde” (Espasa), es hoy un éxito de ventas, pero antes, viajó ocho meses por las librerías del país para promocionarlo. “Hubo ocasiones en las que estuve a punto de abandonar, pero afortunadamente continué”, asegura. Finalmente logró ponerlo a la venta en una gran librería y gracias a las opiniones de cientos de personas, llegó a oídos de la editorial que lo publicó y lo distribuyó a nivel nacional.

Su forma de triunfar: En solitario, pero con el apoyo de los suyos; y siendo perseverante.

Su gran momento de éxito: “Cuando una lectora me dijo que era el quinto ejemplar de mi libro que regalaba.”

SUS CONSEJOS PARA TRIUNFAR:

. Persevera: Eloy Moreno asegura ser muy cabezota pues cree en sí mismo y en su trabajo. Recuerda la frase: “quien la sigue, la consigue”.

. Usa tus herramientas: Te harán más fácil el camino. Para Soraya, han sido el sacrificio y la ilusión.

. Disfruta: Cada momento es único y vivirlo a tope es lo mejor que puedes hacer. Rafa Nadal vive el momento en cada partido.

. Encuentra apoyo: El camino hacia el éxito es más duro en solitario, si te sientes motivada y arropada, te será más fácil llegar.

. Ten paciencia: El éxito no siempre llega cuándo y cómo lo tenías planeado. No te precipites. La paciencia te hace resistente y poderosa.

. Desahógate: Habrá malos momentos pero son más fáciles de llevar si los compartes. “Háblalo, normalízalo y quítale hierro”, aconseja Soraya.

 COSMOPOLITAN Nº 264, QUIERES TENER ÉXITO, pag 2, Mar Cantero Sánchez
. Supera el fracaso: Soraya lo supera entusiasmándose con el siguiente proyecto y desviviéndose por él. Eloy despega de nuevo cuando recibe una crítica positiva. Y Rafa no permite que lo negativo (ni tampoco lo positivo) le desvíe del camino trazado.

. Actúa sin miedo: Para Nadal es primordial mantener a raya el miedo, las dudas, y las expectativas exageradas que pueden hacer que se tambalee. ¡Que no te paralice! Coge el miedo de la mano y adelante.

Mar Cantero Sánchez