Mi sección Psicopareja en Psicología Práctica Nº 203

Autora: Mar Cantero Sánchez

 

Dicen que los cambios siempre son buenos, aunque a algunas Mar Cantero Sánchez, Psicopareja Nº 203, portada 2, www.marcanterosanchez.compersonas les asusten las mudanzas, pues implican un nuevo comienzo, una renovación. Pero un cambio de casa siempre enriquece y, sobre todo, airea la relación de una pareja. Puede renovar las ilusiones entre los dos, los sueños comunes, y los deseos de vivir una vida como realmente queréis vivirla.

Hasta ahí, todo bien. El problema surge cuando uno de los dos se da cuenta de que no está preparado para esa mudanza. La idea puede asustar por lo que creemos que implica. No es solo mudarse, con todo lo que conlleva en cuanto al cambio de ambiente (quizá también de ciudad o de país), de amigos y vecinos, de distancia con el lugar de trabajo, etc. También puede significar (y suele ser así) que el otro esté pensando en evolucionar como pareja, en dar un nuevo paso adelante, bien porque desea aumentar la familia, o porque se plantea con más seriedad, una continuidad de la relación con esa persona.

Además, el hogar es el único espacio de intimidad donde te sientes a gusto de verdad. Un cambio de casa puede afectar cambiando vuestra rutina, ya que el lugar donde vives está vinculado con los recuerdos vividos en él, las experiencias compartidas, los secretos, el descanso, la intimidad, y el amor. No obstante, una vez que tomáis la decisión conjunta de cambiar de vivienda, podéis seguir unas pautas que os harán más fácil la mudanza, reducirán el estrés, y os harán ver el cambio como una oportunidad, un nuevo reto. Además, os ayudarán a disfrutar de la parte divertida y de aprendizaje que todo cambio conlleva.

5 pautas para mudarse de casa como una pareja feliz:

1. Dialogar: El entendimiento y la comprensión entre los dos es la clave para superar los miedos. Si uno de los dos, teme el cambio, porque se siente agobiado ante esta nueva situación que implica avanzar en la vida, lo mejor es sincerarse con el otro, contándole los temores y las dudas, y saber qué espera realmente. Quizá nos estemos precipitando y saquemos conclusiones erróneas.

2. Superar la línea de confort: Esto puede asustar, pero salir de la rutina y hacer cosas nuevas un tiempo, eleva la autoestima y nos hace ver que somos capaces de mucho más de lo que imaginábamos.

3. Mar Cantero Sánchez, Psicopareja Nº 203, psicopareja, www.marcanterosanchez.com Abrirse al futuro: Seguramente surgirán expectativas ante lo que está por venir. Puede que sientas vértigo ante la idea de que la vida en tu nuevo hogar, no cumpla tus sueños. La nostalgia de lo anterior se mezcla con la esperanza ante la novedad y puede provocar sentimientos confusos. Lo mejor es abrirte a cualquier posibilidad, dejar atrás las ideas preconcebidas, confiar en la decisión que habéis tomado, y esperar siempre lo mejor.

4. Preparar el traslado: Hacerlo con antelación puede reducir el estrés. Algo que os beneficia a ambos, porque si no, pueden surgir discusiones estúpidas y sin sentido, sin que os deis cuenta. Y todo por no haber pensado en cuál es la mejor manera de trasladarse: horarios; fechas; etc.

5. Cualquier cambio es temporal: No pienses que este cambio de casa va a significar un estancamiento en tu vida, o que ya no te vas a mudar más. Tendemos a pensar esto cuando empezamos a sentirnos a gusto en un sitio, pero la vida no funciona así. Nada es para siempre, y las casas son simplemente lugares por los que tú pasas durante el tiempo de tu vida. Tú vives tu casa y no al revés. Si te das cuenta de esto, comprenderás que esta mudanza es un cambio más, de los muchos que habrá en tu vida.

 

Mar Cantero Sánchez

Escritora y coach