¿Te cuesta creer en ti mismo? ¿Sientes que a veces crees más en los demás que en ti? Cuando las cosas nos van mal, es cuando más fácilmente perdemos la fe en nosotros mismos, sin embargo, es posible recuperarla si aprendes a creer en ti.

<CREER-EN-TI-ES-ESENCIAL-pag-1-PSICOLOGÍA-PRÁCTICA-5-2010-Mar-Cantero-SánchezLa frustración tras el esfuerzo y los objetivos no conseguidos; las palabras de otros que tampoco creen en sí mismos ni en nosotros; el cansancio que te provocan los múltiples obstáculos a los que te enfrentas; etc., son los culpables de que hayas ido perdiendo la fe en ti, hasta que un día, sientes que te falta algo importante para tu felicidad. No creer en ti te lastima, te hace sentir vacío e inseguro. No importan las razones, lo único importante es que ha llegado el momento de asumir que el único responsable de esa falta de confianza en ti mismo, eres tú. Si deseas sentir que puedes conseguir lo que te propongas y que eres capaz de hacer todo lo que desees; si quieres sentirte a gusto en tu piel de nuevo, has de emprender un nuevo camino y has de dar los pasos necesarios para recuperar la fe y la confianza, hasta que vuelvas a creer en ti. Recuerda que tu mejor amigo siempre has de ser tú mismo.

La importancia del respeto

Para creer en ti, es indispensable respetarte, pero también lo es, si quieres ser respetado por los demás. ¿Cómo puedes pedirle respeto a nadie, si tú no te respetas? ¿Y cómo vas a creer y confiar, en una persona a la que no respetas? Esto es más o menos lo que suelen hacer las personas que no creen en sí mismas. Y no pueden, si antes no han aprendido a respetarse por lo que son, por cómo son, por lo que hacen, etc., y tampoco es posible la confianza. El respeto es imprescindible para cualquier relación y no tienes ninguna relación más importante que la que tienes contigo mismo. Pero para aprender a respetarte, es necesario que cuides de ti mismo, que no te juzgues en vano, que no te auto castigues y que seas flexible con tus fallos. Todos cometemos errores y más aún durante un aprendizaje, por lo que si estás aprendiendo a creer en ti, va a ser muy normal que los cometas. Sé tolerante y respétate como lo harías con un hijo que está aprendiendo a caminar. Todos aprendemos paso a paso y caerse solo significa, que tendrás que levantarte, nada más.

Da valor a tus pasos

El hecho de valorar cada paso que das, en el camino hacia la recuperación de la fe en ti mismo, es una afirmación de la importancia de cada uno de esos pasos, que estás dando día a día, por ello, cualquier logro conseguido por pequeño que sea o insignificante que pueda parecerte, es digno de celebrarse. Quizá no tengas dinero para hacer una fiesta, pero es posible que puedas premiarte a ti mismo de alguna otra manera. Piensa en qué cosas te harían feliz y qué cosas mereces. Cuando al fin te respetas, cuidas de ti y empiezas a valorar tu esfuerzo, es el momento de materializar ese trabajo en forma de premio, que no tiene por qué ser material, o sí, dependerá solo de tus gustos y de tu economía. Siempre puedes quedarte el domingo hasta las doce en la cama o prepararte un sabroso plato que te encante. Hay premios muy económicos que te harán disfrutar un montón.

¿Sabes amarte?

Ante esta pregunta, la mayoría de las personas contestarían que sí porqueCREER EN TI ES ESENCIAL, pag 2, PSICOLOGÍA PRÁCTICA 5- 2010, Mar Cantero Sánchez generalmente creemos que sabemos amar, sin embargo, esto no es posible si no nos amamos primero a nosotros mismos. Algunas personas creen que amarse a uno mismo es tener una actitud egoísta, pero esto es un error. Amarse no significa no pensar en los demás, sino pensar también en ti. Hay una gran diferencia entre cómo aman los que se aman a sí mismos y los que no. Estos últimos suelen enredarse en amores que realmente no son verdaderos, en relaciones problemáticas que solo les causan sufrimiento y frustración. Y esto ocurre porque es muy difícil amar a quien no se ama a sí mismo. Del mismo modo, es prácticamente imposible que quien no se ama, sea capaz de amar con autenticidad a otros. Si no te amas, lo que tendrás serán pseudo amores que te frustrarán y te alejarán cada día más de ti mismo, de tu conexión con tu interior y del hilo que te une a ti y que mantiene tu propia confianza. Para amarte, solo has de ser consciente de que tú también existes, con tus diferencias y tus similitudes con los demás, pero siendo un ser único y especial, digno del amor más sublime que puedas imaginar.

¿Amas o dependes?

Seguro que en más de una ocasión te has visto envuelto en una relación que en realidad no te satisfacía y que te daba más quebraderos de cabeza que satisfacciones. Es posible que hayas creído durante un tiempo que sin esa persona no podrías vivir, sin embargo, te propongo que analices el amor que sientes y tengas en cuenta que quizá no sea amor, sino dependencia. Cuando hay amor verdadero en una relación, ambas personas se aman y creen en sí mismas, en primer lugar. Esto significa que tienen en cuenta sus propios deseos y son conscientes de las diferencias que tienen entre sí, respetándose ambas, sin que una de ellas sea siempre la dominante y la otra la sumisa. Pero no es en las relaciones de pareja únicamente, cuando el amor puede confundirse con la dependencia, también es posible ser dependiente de la familia, de los amigos, etc., pues la dependencia proviene de confundir la capacidad de amar con intentar convertirse en el otro.

Descubre tu independencia

Para creer en ti es indispensable redescubrir tu independencia. En algún momento de tu vida, probablemente en la infancia o en la adolescencia, fuiste un ser de naturaleza independiente, aunque por supuesto tuvieras tus necesidades comunes a tu edad, y que cubrían tus padres o aquellas personas que se ocupaban de ti. Si ahora no crees en ti, es porque hubo un momento, en el que cediste parte de esa independencia a alguien, por el motivo que fuera. No es necesario que revuelvas el pasado, lo importante es recuperar tu capacidad para vivir el presente, el aquí y ahora, pues es en este momento cuando vas a redescubrir que, es necesario que seas independiente psicológica y emocionalmente, y para conseguirlo, tienes que desviar un poco tu mirada hacia ti mismo. Es primordial que camines solo, así descubrirás que eres capaz de hacer muchas cosas por ti mismo y que no dependes de nadie para hacerlas. Para ello, reserva una pequeña parte de tu tiempo para ti mismo en soledad, para hacer lo que te gusta o para perseguir tus metas y objetivos. La soledad es necesaria para conocerte y comprenderte, además, cuantas más cosas hagas por ti mismo, más fácil te resultará creer en ti.

¿Te agobian los compromisos?

Algunas personas no saben decir que no, aunque aseguran no haber dicho tampoco que sí. Si no crees en ti, es difícil que puedas negarte a algo, porque tu auto estima no es lo suficientemente alta como para elegir por ti mismo. Quizá creas que lo estás haciendo, pero si lamentas haberte comprometido con algo o con alguien, es porque te has dejado llevar, en lugar de elegir. Piensa en todas las veces que has acudido a compromisos con desgana y en cuántas veces has pensado poner una excusa para no ir. Cuando te amas a ti mismo, es fácil saber qué cosas te apetece hacer y a qué cosas no quieres ni acercarte. Lo mismo ocurre con las personas, habrá algunas con las que desees compartir algunos de tus momentos y al mismo tiempo, sentirás que otras no van contigo. También sabrás quiénes son tus verdaderos amigos y quiénes son aquéllos con los que solo compartirás un encuentro casual de vez en cuando. E incluso entre tus amigos y personas más allegadas, sabrás elegir a aquéllos con los que te gusta divertirte y aquéllos otros con los que puedes contar cuando realmente los necesitas. Del mismo modo, tú serás para ellos un amigo o un conocido, dependiendo del grado de afinidad que os una.

El compromiso contigo mismo

Seguramente que no te has parado a pensar en comprometerte contigo mismo alguna vez. Es posible que hayas creído hacerlo, al proponerte ir al gimnasio o a hacer algún deporte que te ayude a sentirte mejor; hacer una dieta o dejar de fumar; e incluso cuando decides hacer algo divertido semanalmente, como salir a pasear o acudir a un masajista. Si no crees en ti, lo más probable eCREER-EN-TI-ES-ESENCIAL-pag-3-PSICOLOGÍA-PRÁCTICA-5-2010-Mar-Cantero-Sánchezs que no lo hagas en ninguna ocasión, sea importante o no y te resultará igual de complicado comprometerte a hacer algo costoso y realmente importante, que algo ameno y superficial. Sustituye alguno de esos compromisos que tienes con los demás, por un compromiso propio. No necesitas dar excusas, dile a esa persona tranquilamente que prefieres quedarte en casa a tomar un baño o que ya habías decidido ir al cine, aunque si crees que con algunas personas, es más efectivo excusarte, hazlo. Miente si es necesario, con tal de que logres elegir, en lugar de ser elegido. Una vez que hayas cumplido un compromiso contigo mismo, será mucho más fácil empezar a creer en ti, puesto que te habrás dado cuenta, que tú también eres importante para ti mismo.

¿A qué le das importancia?

Cuántas veces te ves envuelto en situaciones o malentendidos que para ti no tienen ninguna importancia y sin embargo, te mantienes ahí, aceptando reproches que no te mereces, o participando en una discusión por algo que realmente no te preocupa. Para creer en ti y recuperar la confianza, es necesario elegir a qué quieres darle importancia y a qué no. Cada persona es un mundo y lo que para unos es cuestión de vida y muerte, para otros es algo en lo que ni siquiera habían reparado. No permitas que sean los demás quienes decidan la importancia que para ti, deben tener las cosas. Es el momento de saber distinguir lo que realmente valoras y no dejar que te influyan los comentarios de otras personas, con respecto a lo que ellos creen importante. Y es necesario que lo hagas, porque cuando te vacías y liberas de cosas que no consideras importantes, pero en las que participabas sin saber muy bien por qué, eres consciente de cuánto tiempo y esfuerzo has perdido en múltiples ocasiones, por no pararte un momento a pensar si te importaba. Puede haber sido un comentario, un malentendido, o un gesto malinterpretado, lo que es cierto es que te ha restado una energía valiosísima y sobre todo, te ha obligado a centrar tu atención en ello, dejando de lado lo importante. No permitas que te ocurra esto, así podrás elevarte y avanzar, pues te sentirás más ligero y feliz, al ocuparte solo de lo que te importa.

La joven bailarina

Una muchacha se presentó a unas pruebas, para una prestigiosa compañía de baile. Tras su actuación, el director le dijo que nunca llegaría a ser una bailarina de primera categoría. La muchacha creyó en las palabras del hombre y decidió no volver a intentar su sueño. Años después, la compañía fue hasta su ciudad a hacer una representación. La muchacha se enteró y compró una entrada. Cuando estaba en el teatro, se acercó a los camerinos y llamó a la puerta del director. Era el mismo hombre que le hizo la prueba. Ella le increpó y le dijo que por culpa sus duras palabras, había dejado de creer en sí misma y abandonado su sueño. El director le contó que le había dicho lo mismo aquel día, a otras 30 bailarinas que habían hecho también sus audiciones. La muchacha comprendió que si sus palabras habían sido suficientes para hacerle perder la confianza en sí misma, fue porque realmente en aquel momento, no creía en ella.
Si quieres que los demás crean en ti, has de creer primero en ti mismo, pero para lograrlo, no necesitas que nadie más lo haga. La fe en ti mismo, que a veces sientes haber perdido, está solo en tu interior. Dentro de ti es donde únicamente puedes encontrarla y cada paso que des por ti mismo, te dará más confianza. Creer en ti, es también un aprendizaje que has de practicar día a día y no importa las veces que te caigas, porque siempre puedes volver a levantarte.

Pasos para aprender a creer en ti:

. Ámate: Amar a quien no se ama es difícil y doloroso. Si quieres serhttp://www.marcanterosanchez.com/wp-content/uploads/2015/04/CREER-EN-TI-ES-ESENCIAL-pag-4-PSICOLOGÍA-PRÁCTICA-5-2010-Mar-Cantero-Sánchez-www.marcanterosanchez.com_.jpg amado y ser capaz de amar, ámate primero a ti mismo.

. Independízate: Ve paso a paso en tu camino, haciendo cada vez más cosas por ti mismo, con una meta solamente, en lugar de varias a la vez. Recuerda que solo tienes un par de pies.

. Elige y comprométete: Crea un compromiso contigo mismo, en lugar de aceptar comprometerte con los demás, sin pensar en si realmente lo deseas.

. Cuida de ti: ¿Cómo puedes cuidar de nadie, ni esperar que te cuiden, si no cuidas de ti mismo? Cuídate pues mereces tus propios cuidados.

. Respétate: El respeto es algo que se aprende, si lo practicas contigo mismo, los demás te respetarán y también aprenderás a respetarles tú a ellos.

. Sé flexible: No seas duro contigo. Limítate a observar tu caminar, en lugar de crearte opiniones carentes de tolerancia. Cuida también de no juzgar siempre a los demás, no sea que acabes condenándote a ti mismo.

. Prémiate: Recuerda premiarte cada vez que hagas algo por ti mismo y cada vez que te esfuerces por creer en ti. Los premios son el recordatorio de tu trabajo.

. Elévate para avanzar: Libérate de lo que no te sirve. Decide qué tiene importancia para ti y deja a un lado lo que no consideras importante.

Mar Cantero Sánchez