Cómo liberar todo tu potencial

 

«El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.» Marilyn Monroe.

 

En el sexo echas el freno, Psicología Práctica Nº 181, pag 1, Mar Cantero SánchezEn algunas culturas, el sexo es tabú o pecado, incluso hoy día. Sin embargo, en la cultura occidental, la sexualidad parece haber cobrado una nueva vida. Prueba de ello es la gran afluencia de lectores que tiene hoy día la narrativa erótica, con ejemplos de novelas que han sido grandes éxitos en nuestro país y fuera de nuestras fronteras. “El kamasutra de Pídeme lo que quieras (Libros Cúpula)”, está basado en la más exitosa trilogía erótica de narrativa española: Pídeme lo que quieras (Esencia), de la autora Megan Maxwell. Es una guía erótica, narrada en tono personal, desde el punto de vista de Jud, la protagonista de la trilogía, en la que desvela sus sensaciones tras haber vivido las mejores experiencias sexuales de su vida y en explica las más divertidas técnicas para disfrutar de la sexualidad con plenitud. Es importante este resurgir del erotismo en nuestra cultura, porque es un aporte beneficioso ante las prisas, el estrés y el mundo moderno, que hace que a veces, nos olvidemos de la parte más sagrada de la sexualidad y busquemos el sexo sólo para encontrar placer, e incluso que lo veamos como una mera transacción entre dos personas. Sin embargo, puede ser mucho más que un intercambio de fluidos y sensaciones, si le das la oportunidad de que recupere su carácter sagrado, engrandeciéndolo para ser consciente de todo el potencial sexual que tienes y de cómo puedes usarlo en tu beneficio.

 

LA SEXUALIDAD SAGRADA

 

En tiempos antiguos, la sexualidad no era tomada desde un punto de vista negativo, como ocurrió más tarde que, debido a las religiones dirigidas por hombres y a la misoginia que surgió de estas, llegó a tomarse como un pecado o una vergüenza. En diferentes culturas ancestrales, como en la India, existía un sexo cuya práctica no era vergonzante y que surgía de una antigua religión, en la que la mujer estaba bien considerada y por lo tanto, la sexualidad y su práctica también. La practicaban las llamadas “devadassi”, mujeres instruidas para las artes como la danza, la música, la poesía y la narración de cuentos o historias. Estas mujeres eran las únicas servidoras femeninas de los templos y eran elegidas, por otras ya adultas, desde pequeñas por su gran belleza, sin importar su origen ni condición. Algunos mitos se refieren a ellas como “las prostitutas sagradas” y vivían en las culturas en las que se adoraba a una diosa madre, conviviendo con un dios padre. Pero la prostitución de las devadassi y de otros ejemplos de sexualidad sagrada ancestral, no era como la conocemos hoy en día, sino que elevaba a estas mujeres al rango más alto de la sociedad, pues eran bien miradas y consideradas servidoras de la diosa a la que adoraban. Su manera de servirla era practicar el sexo como arte, enriquecido por gran variedad de prácticas y técnicas. Fueron los occidentales, ignorantes de su carácter sacro, quienes más tarde degradaron el papel de estas mujeres y sus prácticas, convirtiéndolas en simples prostitutas y desprestigiando sus artes, entre las que se incluía la visión más elevada de la sexualidad. El kamasutra hindú, es otro gran ejemplo de cómo en el pasado se consideraba el sexo como una práctica sagrada en la que los participantes también eran elevados a lo sacro cuando lo practicaban.

EL SEXO CULPABLE

 

Al contrario de lo que se cree, han sido precisamente las sociedades que han tratado el sexo con represión, las que han provocado que la sexualidad se degrade, convirtiéndola en el mejor de los casos, en una práctica habitual, de poca calidad y casi repetitiva, a la que apenas se le da importancia. Ahora las personas no buscan lo que hace cuarenta años. El amor ha pasado a un segundo plano y existen las relaciones sexuales por sí solas, sin necesidad de mezclarlas con los sentimientos. Pero también está el otro lado, aquellas personas que han sido educadas con represión sexual y, cuando se reprime la necesidad de desarrollo de la sexualidad, puede dar lugar a las peores confusiones con respecto al sexo. Tanto la agresión como la represión, son susceptibles de provocar que en el futuro se falte el respeto y la ética necesarios para que el sexo pueda vivirse en libertad y sin miedo. En nuestra sociedad, hasta hace muy poco tiempo, ni siquiera se podía hablar de sexo, era un tabú y desde luego, no se admitía que formase parte de la vida y que fuera natural en todos nosotros, menos aún en las mujeres. Y hoy día, todavía hay resquicios de esa educación represora que hacen mucho daEn el sexo echas el freno, Psicología Práctica Nº 181, pag 2, Mar Cantero Sánchezño a muchas personas. No son capaces de vivir su sexualidad en libertad e incluso nunca llegan a conocerse a sí mismas por este motivo, pues sienten que no está bien disfrutar de su cuerpo y de los gozos que este les proporciona. El resultado es un sentimiento de culpa que da lugar a diversos problemas: anorgasmia, frigidez, falta de libido, eyaculación precoz, vaginismo, impotencia…

EL SEXO COMO BENEFICIO

 

Se escriben artículos sobre los beneficios de tener una sexualidad sana y plena, pero ¿realmente creemos que es así? En esta sociedad que vivimos, en la que cada vez vamos más deprisa y casi no tenemos tiempo de disfrutar de nosotros mismos, es difícil pensar en darle al sexo el espacio en nuestra vida que merece. Y mucho menos el tiempo necesario. Nadie puede decir cuántas veces deberíamos practicarlo a la semana, pero sí podemos asegurar que un sexo de calidad, es decir, con orgasmos y gozo por ambas partes, te beneficia. Te mantiene más joven y es un antídoto contra muchos dolores físicos, además de mantener tu tensión arterial equilibrada. Pero no beneficia sólo a tu cuerpo. La estimulación de determinados nervios, relajan todos los músculos y poseen un efecto tranquilizador que dura varios días y te ayuda a manejar mejor futuras situaciones estresantes. En países como Suecia y Holanda, algunos psiquiatras están constatando que el sexo es un gran antidepresivo. Durante la relación sexual (y también en la masturbación) el organismo libera endorfinas y oxitocina. Ambos tipos de hormonas producen bienestar físico y emocional, lo que ayuda a remontar estados de ánimo bajos y pequeñas depres. La actividad sexual es un buen antídoto contra la ansiedad y una de las formas más placenteras de evitar que te refugies en la comida o en los pensamientos nocivos y recurrentes, para compensar tus insatisfacciones. Como ves, tener una sexualidad plena es una puerta abierta a múltiples ventajas.

 

CONOCE TU CUERPO

 

Hoy día, la ciencia ha avanzado mucho en el conocimiento de la sexualidad, tanto masculina como femenina. Sin embargo, parece que creyera que no ha llegado todavía el momento de dar a conocer al gran público sus descubrimientos y la mayoría todavía desconocemos cómo funcionan realmente nuestras partes erógenas o sexuales. E incluso existen mitos como el llamado “punto G”, del que la mayoría de las mujeres sólo ha oído hablar de lejos. Otro mito aparente es la multiorgasmia. Según la ciencia, la mayoría de las mujeres es multiorgásmica, puesto que no tienen el período refractario que necesita un hombre para recuperarse tras el primer orgasmo. Pero lamentablemente para muchas mujeres, alcanzar el primer orgasmo es un sueño escurridizo, como para pensar siquiera en la posibilidad de alcanzar un segundo. Muy pocas son las que se atreven a explorar su cuerpo en libertad, porque también siguen estando mal vistos algunos temas como la masturbación femenina. Es ahora cuando se empieza a hablar sobre si ellas lo hacen o no, pero con el consabido riesgo de sincerarse y que sean tachadas de ligereza o algo peor, incluso por las otras mujeres. ¿Por qué nos ocurre esto en pleno siglo XXI? La respuesta no está en la educación ni en la sociedad en la que vives, sino dentro de ti misma. Y la solución también, puesto que sólo tú puedes decidir si deseas explorar tu cuerpo y tu sexualidad, en libertad y más allá de lo bien visto socialmente.

 

ACEPTA LA VARIEDAD

 

Seguimos dando por buenas sólo las formas en las que nos sentimos más o menos cómodos sexualmente y damos por malas, aquellas otras prácticas que consideramos ajenas a nosotros. Pero esto es un error. El hecho de que no queramos practicar algunas cosas, no significa que otros no puedan o no deban hacerlo. Quizá, si nos esforzáramos en ser más abiertos en lo que a libertad sexual se refiere, podríamos llegar a ser más libres también En el sexo echas el freno, Psicología Práctica Nº 181, pag 3, Mar Cantero Sáncheznosotros para vivir nuestras experiencias sexuales. La única norma debería ser la ética y la empatía con el otro practicante de nuestro encuentro sexual. Es decir, todo lo que sea obligar, manipular, faltar el respeto, etc., si el otro no está de acuerdo, debería ser rechazado puesto que precisamente se trata de vivir el sexo en libertad y no todo lo contrario. Por eso, si nos esforzamos en devolverle a la sexualidad ese carácter sagrado que ha perdido, quizá podamos recuperar gran parte de ese sexo abierto y con gran potencial que todos deseamos practicar. Para ello, podemos empezar por mirar a nuestro cuerpo y al de los otros, como un santuario sagrado al que no se debe profanar sino todo lo contrario, disfrutar con respeto y admiración, sea como sea la sexualidad que se practique: entre personas de su mismo sexo, de sexo diferente al suyo, en pareja, en solitario, o en grupo… En la variedad está el gusto. Lo que importa es que se experimente de manera libre y responsable desde todas las partes y disfrutando de ello al máximo. Con una buena, sana y plena sexualidad, puedes obtener múltiples beneficios en todos los aspectos de tu vida.

 

MEJORA TU POTENCIAL SEXUAL CON ESTAS IDEAS:

 

. Cambia la actitud: En la sexualidad, como en todo en la vida, una actitud positiva, abierta y asertiva, es lo mejor para encontrar la satisfacción con los otros y contigo mismo/a.

. Vive el sexo en libertad: No lo hagas nunca coaccionada ni siquiera porque la otra persona así lo desee. Si no quieres, di sencillamente un no, pues arriesgarte a hacerlo sin ganas puede acarrear penosos resultados.

. Explora tus límites: Todos tenemos unos límites que nunca cruzaríamos sexualmente hablando, pero algunos simplemente limitan nuestra sexualidad simplemente porque no nos abrimos a probar cosas nuevas. Ábrete a nuevas experiencias y descubre cuáles te gustan y cuáles no.

. Practica el sexo con humor: Que sea importante no quiere decir queEn el sexo echas el freno, Psicología Práctica Nº 181, pag 4, Mar Cantero Sánchez haya que hacerlo con seriedad. A veces, vemos el sexo como algo tan serio y tan trascendental que interrumpimos su desarrollo. Sonríe, ríete mientras lo practicas. ¡Y disfrutarás el doble!

. Con amor o sin amor: Tú eliges. Puedes mezclar los sentimientos y las emociones en tu encuentro sexual o no. Si lo que prefieres es sólo sexo, carente de cualquier tipo de vinculación afectiva, no tiene que significar algo frío y sin gracia. Pon el máximo de tu parte para que ese encuentro sea altamente satisfactorio y pide lo mismo de la otra parte.

. Con o sin preliminares: No siempre vas a querer el mismo tipo de experiencia sexual. Tampoco las generalizaciones son siempre exactas. A veces querrás ir despacio y otras, querrás saltarte las caricias y besos, y pasar directamente a la acción. Tú decides.

. Sé tú mismo/a: Es lo más importante. Si no te sientes libre de expresarte y comportarte como eres, tu potencial sexual se verá mermado por este sentimiento limitante. No finjas ni dejes que nadie te amilane en un encuentro sexual.

. Cambia el rol: Jugar a ser otro, distinto del que somos en realidad, es una muy buena forma de adentrarte en espacios desconocidos sexualmente hablando. A veces es más fácil cambiar de postura cuando se juega a cambiar de personalidad e incluso de imagen.

. Valora tu cuerpo: Es un templo de deseo y de gozo sexual. Valóralo tanto como te sea posible pues es capaz de dar y recibir placer. No lo subestimes pensando que no es perfecto, pues lo es para la sexualidad.

. Sé responsable: Y coherente. Una sexualidad libre tiene que ser una sexualidad segura. Si lo haces con miedo a un embarazo no deseado o a alguna otra cosa que no deseas tener por nada del mundo, vivirás tu experiencia sexual a medias y disfrutarás la mitad.

 

Mar Cantero Sánchez

Es escritora y coach personal, creativa y literaria. Escribe habitualmente en las revistas: Psicología Práctica, Cosmopolitan, y Piensa es gratis, entre otras. Ha creado y dirige sus propios talleres de escritura creativa y de crecimiento personal a través de la escritura, de los que ha escrito tres libros. Uno de ellos, “Escribe para ser feliz” (De Profundis Ediciones), con gran éxito de ventas. También ha escrito novela romántica y erótica como “El árbol de los pájaros alegres”. Próximamente publicará otra novela con la editorial Zafiro (Planeta) y otra con la editorial GRAM NEXO, amas romántico eróticas. Es autora del texto de “El kamasutra de Pídeme lo que quieras” (Libros Cúpula/Planeta).

¿Por qué lo recomendamos?

Porque es una guía erótica en la que el lector se siente identificado inmediatamente con la protagonista, descubriendo con ella y con sus experiencias, su propio potencial sexual.

Porque en el transcurso de 50 citas, se descubren las sensaciones y las técnicas que Judith experimentaba junto a Eric en estas escenas, que abarcan desde el sexo más fogoso hasta las múltiples vías de exploración de la dominación, el dolor y el goce, y se reviven desde otro punto de vista los mejores momentos de la trilogía.

Porque el libro, además, aporta ilustraciones y consejos para conseguir encuentros más sensuales, enmarcados con un título sugerente: LA CARICIA DE EROS. Los consejos de esta particular guía de la sensualidad son claros y fáciles de llevar a la práctica: grabar nuestros encuentros eróticos (Rec (Sex)), practicar el sexo en grupo (Fantasía cumplida), dejarse someter (¿Quién manda ahora?), buscar nuevos escenarios, hacerlo a oscuras o con los ojos tapados (Solos en la oscuridad… ¿o no?)… Mar Cantero nos invita a experimentar sin complejos todas nuestras fantasías y a disfrutar sin cortapisas del sexo más atrevido (y también del más tierno).

 

EL TEMA

 

¿Crees que se puede superar el pasado? Ángel se ve obligado a regresar a su casa por la enfermedad de su madre. Irá acompañado de la mujer con la que comparte su vida. En el pueblo donde vivió su infancia, se encontrará con los recuerdos de la niñez y desvelará un secreto traumático que ha marcado toda su vida. ¿Quién no guarda cadáveres en el armario? Años después se marchará a la India, donde, gracias a contemplar las vidas de otros y sus sufrimientos, será capaz de asumir el pasado y continuar con su vida. A veces los verdugos son las verdaderas víctimas, pero todos y cada uno de nosotros tenemos una única misión en la vida y un único camino por recorrer: Hallar la felicidad.

Mar Cantero Sánchez

 

Libro: El Kamasutra de Pídeme lo que quieras El Kamasutra en Psicología Práctica 181, Mar Cantero Sánche

(Libros Cúpula/Planeta) 

Autora: Mar Cantero Sánchez

PVP: 9, 95
Pags: 112