¿Te emocionas con facilidad? ¿Lloras a menudo? ¿Le das demasiadas vueltas a la cabeza? La sensibilidad es un don que te aporta muchas cosas buenas, pero sólo si aprendes a manejarla y dirigirla. Te damos ideas para usar tu sensibilidad a tu favor.

UNA VIRTUD: Ser sensible

Si se te pone la piel de gallina ante un hecho emotivo; eres incapaz de no recoger a un perrito abandonado; o alguna vez has tenido que salirte del cine porque no podías aguantar ver una determinada escena cruel o violenta; es probable que seas una persona altamente sensible. La Doctora en Psiquiatría Elaine Aron, autora del libro “El don de la sensibilidad” (Obelisco), dice que “tu sensibilidad te otorga unas cualidades y habilidades innatas y especiales”. A veces se toma como defecto porque pareces sufrir más que los demás, pero no confundas ser débil con ser sensible. Al contrario, las personas altamente sensibles (PAS), demuestran cada día su resistencia y su capacidad de beneficiar a los que les rodean, de respetar su entorno y de embellecer el ambiente en el que viven. Carl Jung decía: “Son buenos educadores y promotores de la cultura, pues están dotados de una gran vida interior, de la que nuestra civilización está muy necesitada”.

LO QUE APORTAS AL MUNDO: Tus singularidades

A veces tu sensibilidad te ha jugado malas pasadas, pero eso aún no sabes cómo manejarla y sacarle provecho, sin embargo, ser altamente sensible es un don que te otorga una forma singular de ser y de vivir.

. Vives a tope: Experimentas la vida de forma más rica y profunda que la mayoría de la gente porque todo lo sientes dentro de ti apasionadamente.

. Tu sentidos están más despiertos: Saboreas la comida y expresas tu satisfacción; te embriagas con el aroma de una flor o un perfume; sabes disfrutar…

COSMOPOLITAN Nº 264, ERES MUY SENSIBLE, pag 1, Mar Cantero Sánchez
. Te expresas abiertamente: Demuestras el placer, la alegría y el llanto con intensidad. Algo que muchos apreciarán en ti.

. Tienes cualidades especiales: Mayor capacidad de concentración y de memoria; rapidez de reflejos y de reflexión; y una gran precisión para clasificar los hechos. Si eres consciente de lo mucho que puedes hacer, los cambios no representarán ninguna molestia en tu vida, serán una alegría constante.

. Estimulación rápida: Te estimulan las nuevas experiencias y los retos, pero a veces te asustan. Tener una mirada diferente puede transformar el proceso en una oportunidad para el aprendizaje.

. Tienes una gran creatividad: que puedes utilizar en cada cosa que hagas. Tus ideas son importantes y necesarias, aunque a veces creas que no son lo suficientemente buenas, ten en cuenta que estás midiéndolas con tu baremo altamente sensible y casi siempre perfeccionista. Permite que los demás las reciban a su manera. ¡Quizá te sorprendas!

. Tienes una mayor conciencia: de las cosas, de los demás, y de ti misma. Y el mundo necesita seres sensibles que aporten encanto y dulzura.

. Eres auténtica: y ves las cosas con gran claridad mental, a pesar de las muchas sensaciones y emociones que captas. Para ti la verdad tiene un valor que muchos no quieren darle, pero cuidado, la verdad no siempre se recibe del mismo modo, dependiendo de quien la escuche. Como escribió Max Ehrmann es su poema Desiderata: “Di tu verdad serena y claramente; y escucha a los demás, incluso al torpe y al aburrido; ellos también tienen su propia verdad…”

. Sabes escuchar: Y a veces tus amigos y conocidos sólo necesitan eso. No eres de las que dan consejos porque sabes que es mejor ponerse en los zapatos del otro.

. Eres empática: Tu compasión y tu amabilidad con los demás, son otras de tus virtudes. Sabes cómo se sienten y esta es una habilidad que los demás agradecen y valoran mucho.

. Tu inteligencia emocional está muy desarrollada: Sabes cómo actuar en cada momento y qué decir para que otros se sientan bien. Esta es una herramienta magnífica para la convivencia, y un ejemplo de educación y sociabilidad que también es muy necesario hoy día.

TIPOS DE SENSIBILIDAD: ¿Cuál es el tuyo?

Hay varios tipos de sensibilidad pero todos tienen un rasgo común, que se desarrollan en un grado muy alto en las personas muy sensibles. Puedes tener varios a la vez pues todos están relacionados entre sí, además, cuando se es altamente sensible, es muy común serlo en más de un aspecto al mismo tiempo.

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. SENSIBILIDAD ACTIVA: No te sientes frenada por tus rasgos sensibles sino todo lo contrario, te sientes estimulada e impulsada a actuar en consecuencia para mejorar las cosas. Ej: las altruistas; las que se arriesgan por cambiar las injusticias; asertivas; etc.

. SENSIBILIDAD PASIVA: No te sientes capaz de actuar porque tu alta sensibilidad te impide hacer algunas cosas y te limitas a recibir impresiones del exterior. Este tipo de sensibilidad también es muy beneficiosa porque hace que te des cuenta de todo. Ej: las empáticas; las que saben escuchar; las consejeras; etc.

. SENSIBILIDAD CREATIVA: No sólo eres activa, sino que creas e inventas soluciones a los problemas en general. Ej: artistas; escritoras; oradoras; diseñadoras; etc., y todas las personas que necesitan crear para ser felices.

. SENSIBILIDAD EMOCIONAL: Este tipo de sensibilidad te capacita a la hora de desenvolverte en la vida. Ej: las intuitivas y receptivas; aptas para tratar con el público en general.

. SENSIBILIDAD INTELECTUAL: Te hace capaz de apreciar lo hermoso de la creación humana como el arte; la música; etc. Ej: las viajeras; las que disfrutan con la cultura, la música, el arte, etc.

¿ERES ALTAMENTE SENSIBLE? ¡Averígualo!

Antes de responder a esta pregunta, necesitas saber lo que significa ser una PAS. Elaine Aaron, dice que “no todas las personas que son muy sensibles, tienen claro que lo son”. Lo mejor es averiguar por ti misma y gracias a un test profesional, en qué acontecimientos o aspectos de tu vida, eres altamente sensible y en cuáles no. Así sabrás actuar en consecuencia, dependiendo de los resultados que obtengas. Si contestas afirmativamente a la mayoría de estas preguntas, no hay duda de que eres una persona altamente sensible.

1. Tengo la sensación de ser consciente de cosas muy sutiles en mi entorno.
2. Me afecta mucho el comportamiento de los demás.
3. Soy muy sensible al dolor.
4. En los días muy ajetreados, suelo necesitar un rato de calma y soledad.
5. Soy sensible a los efectos de la cafeína.
6. Me abruman los sonidos o ruidos fuertes, los tejidos bastos, las luces muy brillantes, o los olores muy fuertes.
7. Tengo una vida interior rica y compleja.
8. Me conmueven profundamente las artes o la música.
9. Soy muy concienzuda.
10. Me asusto con facilidad.
11. Me agobio cuando tengo muchas cosas que hacer en muy poco tiempo.
12. Suelo saber qué hacer para que los demás se sientan cómodos en cualquier entorno.
13. Me molesta que los demás me increpen o exijan.
14. Me esfuerzo mucho por no cometer errores o no olvidarme de algo que considero importante.
15. Suelo evitar las películas violentas y los shows televisivos.
16. Me resulta desagradable la sobre activación que me provoca el ajetreo a mi alrededor.
17. Los cambios en la vida me conmocionan.

Una curiosidad:

Entre las sociedades antiguas, las más duraderas y prósperas culturas indoeuropeas, siempre utilizaron a las personas muy sensibles como consejeras, por su tendencia a la reflexión, el pensamiento y la intuición, pues servían para controlar los impulsos de los más belicosos que pretendían llevar a su pueblo a la lucha. Las personas muy sensibles, siempre advertían en contra de la precipitación, a la hora de declarar la guerra. Estas culturas valoraban la alta sensibilidad, del mismo modo que valoraban a las personas que servían para la guerra, pues ambos tipos, eran necesarios para su continuidad. Sin embargo, esta valoración no parece que se haya heredado en nuestros días.

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TEN UNA SENSIBILIDAD SANA, con estos pasos:

La hiper sensibilidad está subestimada y es un rasgo que se suele intentar ocultar a los demás, para protegerse de las reacciones negativas que conlleva, pero no puedes negar tu naturaleza. No te queda más alternativa que valorar tu sensibilidad como se merece. Es un rasgo muy positivo, que aporta siempre valores y perspectivas necesarias para la vida, pero para que sea una sensibilidad sana, necesitas aprender algunas cosas:

1. Maneja tus emociones: para que no se vuelvan en tu contra ni de nadie más. Son como un libro abierto para ti. Comprende el grado de sentimiento que te da ser sensible y date tiempo antes de dejarte llevar por lo que sientes.

2. Desarrolla tu intuición: Está muy olvidada porque muchos la ven como algo de fuera de este mundo, pero es más normal de lo que piensas. Permite que tu guía interior te indique el camino.

3. No te avergüences: Valórate por cómo eres y acepta tu sensibilidad como un regalo. 4. Vive de acuerdo a tu sensibilidad: No puedes obviarla, ni hacer cosas que te dañan o disgustan. Es un baremo para cada momento de tu vida. Cada persona es un mundo y si no soportas ver las noticias mientras cenas, no lo hagas.

5. No te aisles: Ni te empeñes en recordar las malas experiencias que viviste por ser muy sensible. Otros también tienen sus carencias. No te sientas rara ni extraña por ser sensible.

6. Úsala bien: Descubre en qué situaciones puedes aplicar tu sensibilidad de forma positiva.

7. Agradece a tu sensibilidad: por los momentos en los que te ha permitido ser enormemente feliz y vivir la vida de forma tan intensa. Es una gran experiencia.

8. Identifica las lecciones: y el aprendizaje que realizas cada día gracias a ser muy sensible, pues eres capaz de aprender de forma subliminal, cosas que pasan desapercibidas para otros.

9. Encuentra tu sitio: Del mismo modo que otros intervienen y hacen sus aportaciones en otros campos, los sensibles tienen sus propios espacios, donde se mueven con sabiduría en distintos ámbitos de la sociedad, por eso es importante que valores tus diferencias.

10. No la ocultes: Es importante que la gente a tu alrededor, comprenda y acepte tu sensibilidad, que sepan lo mucho que eres capaz de dar, pero para que esto ocurra, eres tú quien tiene que empezar dando ejemplo.

11. Anticípate a los cambios: las nuevas experiencias implican que tendrás sensaciones que van a provocarte cierto estrés o sobre activación. Esto no quiere decir que no seas capaz de hacer lo que hace todo el mundo, al contrario, tu sensibilidad es incluso favorable a la hora de dar pasos nuevos, porque te capacita con una gran información nueva también de la que dispones rápidamente: tu habilidad de percibir y de prever acontecimientos.

12. Asume tus diferencias: Según Elaine Aaron, “las PAS no son mejores ni peores, sino sencillamente distintos y necesitan vivir de un modo diferente, si quieren estar en armonía con su organismo”.

13. Ábrete: a experiencias nuevas y la ilusión de llevarlas a cabo, pues no soportas la monotonía, a pesar de tu rica vida interior.

14. Encuentra tu equilibrio: Para vivir de acuerdo a cómo eres y sientes practica una acción que equilibre ambas actitudes. Si vives demasiado hacia dentro, date cuenta que tu sensibilidad es necesaria en el mundo, y si vives demasiado hacia fuera, sé consciente de que llevarás a cabo mucho mejor cualquier responsabilidad si descansas e interiorizas de vez en cuando.

15. Descansa: Todo lo que puedas. Necesitas dormir mucho y profundamente. Respeta un horario para el ocio y el esparcimiento. Practica la relajación, la meditación, o cualquier actividad que te ayude a conectar con tu interior mientras recuperas fuerzas y energía.

16. Conócete: para que puedas cuidar de ti misma de la forma adecuada e indicar a los demás cómo deben hacerlo si están dispuestos.

17. Ríete y llora cuando lo necesites: Son dos necesidades fisiológicas y es importante dejar que el llanto se manifieste cuando lo necesites. No obstante, esfuérzate por reír y sonreír cada día, incluso aunque estés sola y nadie pueda verte. Tú sí te ves a ti misma.

Libro: El don de la sensibilidad (Obelisco), Elaine Aron.

Mar Cantero Sánchez