Mi sección Psicopareja en Psicología Práctica Nº 206

Autora: Mar Cantero Sánchez

 

A veces, las discusiones y el malestar que se crea por culpa de ellas, Psicología Práctica 207, portada, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.com pueden hacerte dudar de si debes continuar la relación con tu pareja o por el contrario, debes acabar de una vez con los problemas. Es muy común que, en algún momento, te canses y pienses en romper, pues no es fácil estar, como se suele decir “a las duras y a las maduras”, ya que “en las duras” se va minando la relación poco a poco y puede llegar un momento en que uno de los dos, esté cansado y no quiera continuar.

 

Aunque no siempre ha llegado el momento de romper, puede ocurrir que se trate solo de una crisis, quizá una de las fuertes, pero si los dos ponéis de vuestra parte, se puede solucionar. De las crisis podemos aprender mucho, sobre todo, a no repetir los mismos errores y a que no se vuelvan a repetir.

 

Pero lo difícil es saber distinguir en qué momento estáis en vuestra relación. Muchas parejas no lo diferencian y entonces pueden ocurrir dos cosas:

 

  1. O se empeñan en continuar juntos, por distintas razones: comodidad, miedo a quedarse solos, costumbre, etc., y el remedio puede ser peor que la enfermedad.
  2. O deciden terminar, porque ya están cansados de discutir y no conseguir que haya cambios positivos en la relación, cuando podrían haberlo arreglado y ser muy felices.

 

Si lo que queréis es solucionar las cosas y que vuestra relación cambie para mejor, es posible hacerlo, siempre que no se hayan agotado las tres cosas más importantes y necesarias: El amor, el respeto, y la confianza.

 

Con estas pautas, te ayudamos a aprender a distinguir si estáis al borde de una ruptura o si es el momento de aprender, mejorar las cosas, y seguir adelante más unidos que nunca:

 

  1. Tu vida es tuya: Puede sonarte obvio, pero en una relación puede llegar un momento en que ya no lo sea tanto. Recordar que cada uno tenéis una vida aparte del otro y que no sois una media naranja, sino una completa, es muy importante para saber distinguir si queréis continuar juntos o no.

 

  1. Compartir afinidades: ¿Seguís teniendo algo en común? ¿Os gusta hacer cosas juntos? Si ya no es así, quizá hay que replantearse seguir con vuestras vidas por separado, pues no pasarlo bien juntos es un síntoma de que romper es lo mejor para ambos.

 

  1. Sentirse admirados: Es realmente necesario estar con una persona a la que admiras y que te admire. Cada uno tiene su trabajo y su vida, sea del tipo que sea, no importa si uno de ellos trabaja en casa, lo importante es que el otro le admire por ello, por su capacidad, y por lo bien que cumple con sus responsabilidades.

 

  1. Psicología Práctica 207, psicopareja, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.comEscuchad al otro: Si solo sois capaces de escucharos a vosotros mismos, y no os paráis un momento a contemplar la posibilidad de que el otro tenga sus propias razones para estar así, no será posible distinguir realmente si es mejor romper o continuar. Para saberlo con exactitud, tenéis que conocer qué motivos han llevado al otro a sentirse al límite.

 

  1. Ayudaos sin eclipsaros: Sois dos y es bueno que os ayudéis, pero si uno empieza a solucionar los problemas al otro, la relación se verá afectada, tarde o temprano, por ese reparto de cargos que no es del todo correcto. Cada uno debe ser capaz de solucionar sus propios problemas y si necesita ayuda, lo pedirá y el otro estará ahí, pero no debe dejar su responsabilidad en manos de la pareja, como tampoco debe perder su capacidad para encontrar una solución por sí mismo.