Artículo publicado en la revista impresa COSMOPOLITAN Nº 280, 2014

¿Quieres ser feliz? ¿Crees que la felicidad puede ser completa? A veces no somos capaces de ser felices porque no estamos preparadas para serlo. En este artículo, te damos las claves para que en este nuevo año alcances por ti misma la felicidad que anhelas.

Nº-280-COSMOPOLITAN-portada-Mar-Cantero-Sánchez¿Qué es para ti ser feliz? ¿Conoces a alguien completamente feliz? Es difícil ver a alguien contento con todos los aspectos de su vida, porque la mayoría de nosotros no sabemos cómo lograr la plena felicidad. Por eso, a veces actuamos de formas que están condicionadas por la educación que hemos recibido o por lo que creemos que es correcto. Pero la felicidad no viene por casualidad, sino que es una opción que puedes elegir. Ser feliz es una decisión, así que, ponte las pilas este nuevo año y firma un acuerdo contigo misma para alcanzar la felicidad que sueñas. Pero antes, debes entender algunas cosas sobre por qué a veces la felicidad parece algo inalcanzable. ¿Are you ready?

¿Te cuesta ser feliz?

En ocasiones, la idea de llegar a ser felices completamente puede asustarnos. Nos han educado para creer que la felicidad es imposible, o tan difícil de alcanzar que cuando la conseguimos, puede que suframos algún percance o desilusión repentinos. Pero si nos pasamos la vida temiendo lo peor, ¿cómo vamos a lograr ese estado de felicidad? Es como el pez que se muerde la cola: Si somos felices, creemos que nos ocurrirá algo malo y si nos ocurre algo malo, ya no podeemos ser felices. Esta forma de pensar incoherente, viene de dos lugares distintos: nuestro subconsciente (condicionado por experiencias anteriores) y el inconsciente colectivo (la creencia de la mayoría de que la felicidad completa no existe). La mala noticia es que podemos caer en estos pensamientos de carencia muchas veces, aunque no nos ocurra algo malo. Por eso, puede darse el caso de que cuanto más felices somos, más podemos asustarnos. Es cuando nos olvidamos de algo importante: cada acción que desarrollamos provoca un resultado en nuestra vida. Que sea satisfactorio o no, dependerá de si creemos que la felicidad es posible para nosotras y que la merecemos.

Don’t worry, be happy!

La buena noticia es que podemos aceptar que el miedo a ser feliz carece de sentido, una vez que lo hacemos consciente. Como dice Miguel Ruíz (www.maestrosdelbienestar.com), autor del libro “Los cuatro acuerdos” y “El quinto acuerdo (Urano)”: Estamos acostumbrados a la seguridad de lo que conocemos, porque nos hace sentirnos a salNº 280 COSMOPOLITAN, pag 1, Mar Cantero Sánchezvo, aunque no estemos contentos con los acontecimientos presentes.” Aunque atrapemos a tiempo los pensamientos incoherentes, estos pueden regresar, incluso varias veces. Por ejemplo, si no estamos contentas con algún aspecto de nuestra vida, podemos pensar: “Sólo podré ser feliz cuando mi vida sea como quiero que sea.” Es un error pensar así, pues si le sigues dando largas a la felicidad, nunca va a hacer acto de presencia en tu vida. Lo importante es darle espacio dentro de ti ahora mismo, en el momento presente, aunque tu vida no sea todavía como tú quieres.

Da espacio a tu felicidad

“A lo largo de la vida, las personas establecen acuerdos consigo mismas, debido a influencias externas que causan conflictos y sufrimientos innecesarios en sus vidas. Hacer nuevos acuerdos positivos, nos ayuda a romper con los antiguos y a sustituirlos por otros genuinos que nos aporten felicidad, libertad, y amor”, Ruíz. Te enseñamos algunos para que este año, consigas ser feliz.

. ¡Despierta!

“El despertar completamente no es posible ya que, al percibir la luz, estamos captando imágenes que son una copia de la realidad. Con el conocimiento, la imaginación y la razon, les damos sentido y de esta forma, estamos siempre soñando. Lo que sí es posible es tener conciencia de que estamos soñando”, dice Ruíz. Dentro de ti existe un juez duro e implacable que juzga según tus creencias. Luego, lo importante es aceptar que, debido a esas creencias propias, no estás percibiendo tu vida como es en realidad. Una vez que entiendes esto, puedes liberarte de tu mochila cargada de juicios, de suposiciones y de la tendencia que todos tenemos a dar ciertas cosas por hechas. Podemos caer en el error de imaginarnos que todo va a ocurrir de la misma forma que en el pasado, pero no tiene por qué ser así.
Conclusión: Lo de atrás ya ocurrió y eso no implica que ahora, en el presente, vaya a ser igual.

. ¡Acéptate!

¿Te preocupa lo que piensen de ti? A todos nos preocupa que los demás se equivoquen con nosotros y no nos vean como somos en realidad. Esta es otra de las razones que pueden evitar que tu felicidad sea completa. Pero no puedes esperar que todo el mundo te conozca realmente. Algunos no están preparados, o bien, no pueden hacerlo porque apenas se conocen a sí mismos. Y puede que a otros, simplemente no les interese. “Desde pequeños, aprendimos a tomar personalmente los juicios y las opiniones de los demás, aceptándolas y haciéndolas propias, y de esa forma nos enjuiciamos a nosotros mismos”, asegura Ruíz. Uno de los motivos por los que te puede seguir preocupando lo que piensen de ti, es el hecho de que aún no te aceptas a ti misma, tal y como eres. Y si no lo haces, es posible que te veas a través de los ojos de los otros, en lugar de verte a través de los tuyos.
Conclusión: Si utilizas tu propia mirada para verte de verdad, podrás aceptarte y amarte, sin intermediarios y sin que nadie te diga cómo deberías ser.

. Cuida lo que dices

¡Y también cómo lo dices! Las palabras que utilizas son más importantes de lo que crees y si las usas para hacer daño (a ti misma o a otros), estarás violando el acuerdo más importante que puedes hacer por tu felicidad. “Con las palabras creamos nuestra propia historia, en la cual vivimos, y va a depender de cómo las utilicemos, el vivir en un sueño placentero o en una pesadilla”, Ruíz. Cuando te castigas oralmente,Nº 280 COSMOPOLITAN, pag 2, Mar Cantero Sánchez es como si lo hicieras con hechos, pues las palabras siempre preceden a estos. Si te dices cosas como: ¡Qué tonta soy!; ¡Siempre lo hago mal!; ¡No sé cómo hacerlo!; etc., no sólo estás dando por verdadero todo eso, también estás creando el caldo de cultivo para que los mismos errores vuelvan a repetirse. Un ejemplo es cuando nos sentimos mal por un error que hemos cometido. Según Ruíz, “el ser humano es el único que paga más de una vez por la misma equivocación o metedura de pata.” Cuando nos equivocamos, nos declaramos culpables y nos juzgamos. Y después, cada vez que lo recordamos, nos castigamos de nuevo. Es como un círculo vicioso del que no sabemos salir. Sin embargo, si te dices: ¡La próxima vez lo haré mejor!; ¡He aprendido la lección!; ¡Puedo hacerlo!; etc., tu mente crea un nuevo sistema de creencias que harán que avances en la dirección correcta y adecuada para ti.
Conclusión: Las palabras negativas hacen daño, pues están cargadas de energía negativa que puede resultar muy nociva.

. Mantén la distancia

A veces te puede resultar complicado controlar las emociones, sobre todo cuando alguien se mete contigo, ¿verdad? Piensa que si una persona te ataca verbalmente, en realidad está hablando de sí mismo y no de ti. Solemos opinar, juzgar y hablar de otros desde nuestra propia perspectiva, cargada de un millón de cosas nuestras: pensamientos; conclusiones; visiones personales; opiniones; prejuicios; etc. A veces opinamos sobre otros, sin darnos cuenta de lo mucho que decimos de nosotros mismos. Según Ruíz, “cuando hablamos mal de alguien, podemos ver lo que creemos de nosotros mismos, es decir, nuestra identidad.” Si eres el blanco de juicios ajenos, ahora sabes que esa persona se está juzgando a sí misma. Y lo mejor que puedes hacer es no tomarte personalmente sus palabras. Si mantienes la distancia, cuando escuches algo que no te gusta, vas a ser más consciente. Y tu mejor respuesta (y la de más utilidad), es precisamente no atenderle y no aceptar lo que dice. Si por el contrario, te sientes atacado, estás dando importancia a sus palabras y a su opinión.
Conclusión: Digan lo que digan otros, es su manera de ver las cosas. Es decir, es su problema, no el tuyo.

. Yo supongo…

¿Cuántas veces suponemos cosas que no son ciertas? Casi siempre que hacemos una suposición sobre algo o alguien, nos metemos en líos. Si haces suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan, no serás capaz de controlar tus emociones y puedes acabar convirtiéndote en el eslabón de la cadena de energía oscura y malentendidos, de la que a veces todos formamos parte. ¿Cómo romper esta cadena? No haciendo esas suposiciones. Olvídate de los: yo creo; yo pienso que; yo supongo; etc., pues puede que lo que estás pensando, no sea cierto en absoluto. Según Ruíz, “la verdad nos hace libres de las suposiciones”. Si tienes en cuenta la verdad, si eres capaz de pararte para ver la realidad tal y como es, en lugar de andar suponiendo lo que crees que es, te será fácil librarte de la trampa de la suposición y el resultado será bien distinto.
Conclusión: Ten en cuenta que las cosas no son siempre como parecen.

. ¡Da el 100%!

Significa entregarte en cuerpo y alma a lo que estés haciendo en cada momento. Dicho así, parece sencillo, pero no lo es. Estamos demasiado acostumbradas a esperar mucho del otro lado. Por ejemplo: esperamos que los otros estén de acuerdo; que hagan su parte; que tengan una buena actitud; que las circunstancias mejoren; que se den las condiciones; que las cosas cambien para bien; etc. Pero, ¿te has parado a pensar cuánto tiempo tendrías que esperar para que todo en tu vida fuera perfecto? ¡Quizá sea demasiado! El tiempo vuela. Así que, si vas a hacer algo, hazlo dando el máximo de ti misma. Si das el cien por cien (o incluso más), estarás cambiando las circunstancias y creando las condiciones para que todo salga como esperas. Los demás verán tu buena disposicióNº 280 COSMOPOLITAN, pag 3, Mar Cantero Sánchezn y es muy posible que sigan tu ejemplo. Desearán tener una mejor actitud y si esto ocurre, el resultado será también del cien por cien. Quizá pienses que hay veces en las que realmente la vida no te lo pone fácil y puede que sea cierto, pero aún así, lo único que tú puedes hacer, es darlo todo. Pues si das el máximo, las probabilidades de que algo salga bien no serán Fifty/Fifty. sino que serán: un noventa por ciento para el sí y un diez por ciento para el no. ¡Y lo más seguro es que lo consigas!
Conclusión: Dar el cien por cien de ti misma es una parte muy grande de tu felicidad.

. Duda, por tu bien

“Hay que cuestionar todo lo que se escucha y hay que escuchar la intención que hay detrás de las palabras, para comprender el verdadero mensaje”, Ruíz. Hemos aprendido que dudar es malo, pero a veces, preguntarnos si hacemos bien o mal, evita que tomemos una decisión precipitada y nos predispone a hacerlo más sabiamente, fiándonos de nuestra intuición, en lugar de dejárselo todo al raciocinio. La razón también puede equivocarse. “Es bueno a veces no creer en nadie, ni en ti mismo”, Ruíz. Es mejor observar, dejar que pase el tiempo necesario y contemplar distintas posibilidades. Y cuando no sepas por dónde continuar, déjate guiar por tu corazón. Sabe siempre lo que te hace feliz y lo que no, y tu felicidad es la mejor guía que puedes tener.
Conclusión: Si algo te hace feliz, hazlo. Si algo no te hace feliz, duda, porque quizá no sea bueno que lo hagas.

Firma un acuerdo para ser feliz: Siguiendo estos 12 pasos

Esta Nochevieja, mientras te comes las uvas y brindas con champán, celebra que vas a emprender tu camino hacia la felicidad por propia decisión. Has firmado un acuerdo para ser feliz y vas a cumplirlo.

1. Sé consciente: Y dí ¡basta! Cuando tengas conciencia de lo que está mal en tu vida, de lo que no quieres y de lo que pretendes conseguir, podrás avanzar.

2. No dejes que te dañen: Si alguien dice algo negativo de ti… “simplemente piensa si es o no verdad”, Ruíz. No hagas caso de todo lo que escuchas. ¡Cuestiónalo!

3. Complácete a ti misma: Y no te preocupes de complacer siempre a los demás. ¡Es imposible! Siempre habrá alguien que no esté de acuerdo con tu forma de actuar.

4. Revisa tus creencias: No todo lo que crees que sabes, es cierto. A veces nos empeñamos en creer cosas que nos aportan negatividad. Vigila aquello en lo que crees. ¡Quizá te sorprendas gratamente al ver que estás equivocada!

5. Haz lo máximo que puedas: Aunque te lo pongan difícil. Tus mejores herramientas son: “Valor, determinación y disciplina. Las tres pueden llevarte a realizar tu meta”, afirma Ruíz. ¡Da el 100% en todo lo que hagas!
6. Sé como un niño: Los niños juegan, exploran, y se expresan tal y como son. Ser adNº 280 COSMOPOLITAN, pag 4, Mar Cantero Sánchezulta no implica seriedad y aburrimiento. ¡Disfruta!

7. No des nada por supuesto: Porque los humanos nos equivocamos. Si permites que la vida te muestre las cosas como son, será más fácil vivir como deseas.

8. No malgastes energía: En lo que no te interesa. Ve hacia dónde quieres ir y no permitas que las guerras de otros te dispersen.

9. Sé honesta: Sobre todo contigo misma, pero también con los otros. Así, serás una persona auténtica con lo que realmente quieres y con tu vida.

10. No seas juez ni víctima: ¿De qué te sirve juzgarte todo el tiempo o quejarte sin parar? De nada, salvo de perder tu valioso tiempo. Vive sin juicios y sin mirar al pasado continuamente para lamentarte.

11. Inténtalo: Atrévete a dar el primer paso para cambiar,mejorar y transformar tu vida. ¡La intención es lo que cuenta!

12. Escucha: Está bien escuchar consejos de otros, pero sólo como información. Sé tu propio guía. No te dejes llevar por lo que digan o hagan los demás.

Libros:
.“Los cuatro acuerdos (Urano)”, Dr. Miguel Ruíz
.“El quinto acuerdo (Urano)”, Dr. Miguel Ruíz y José Ruíz