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Hallar el bienestar a través de la escritura

 

Traducir a palabras escritas, de una manera guiada, nuestros pensamientos y emociones nos conecta con nuestro inconsciente. Esto nos ayuda a superar miedos y a crear nuestras propias metas.

HALLAR EL BIENESTAR A TRAVÉS DE LA ESCRITURA, pag1, INTEGRAL 5-2007, Mar Cantero Sánchez
Oscar Wilde decía que la imaginación es una manifestación del amor. Todos la tenemos pero no todos la desarrollamos. La escritura es un medio maravilloso para potenciar esta habilidad en nuestro favor. Como escritora conozco el placer y la satisfacción que me produce escribir, pero la escritura es mucho más que arte. Escribir hace consciente lo inconsciente. Gracias a una escritura guiada para hallar el bienestar, nos liberamos de los pensamientos negativos y recurrentes que día a día nos sumergen en una vorágine de ideas preocupantes. Para salir de este círculo vicioso de negatividad, es necesario escuchar al inconsciente y congratularnos con él.
Cuando escribimos la mente desplaza su carga de racionalidad, permitiendo que las emociones afloren, aligerando el peso de preocupaciones y temores, consiguiendo el descanso. Es como dejar nuestros problemas en manos de otro, permitiendo además, que nuestro corazón se exprese con la palabra escrita.
A través de la escritura concebimos nuestros objetivos de una manera realista, lo cual nos lleva irremediablemente a dar los pasos necesarios para alcanzarlos. Es un medio que cada uno utiliza de una forma natural, con nuestra manera particular de expresarnos. No se trata de aprender a escribir bien, sino de utilizar lo que sabemos como herramienta para la mejora de nosotros mismos.
Teniendo en las manos este gran medio para hallar el bienestar, no es extraño que algunos le hayamos encontrado una utilidad práctica para hallar una realidad que el estrés y la inercia diarios, no nos permiten ver.

ALCANZAR EL BIENESTAR CON LA ESCRITURA

“Para el artista, la expresión es la única forma por la cual le es dado comprender la vida.” De Profundis, Oscar Wilde.

Un poema se escribe debido a un impulso que se siente, al que el autor no puede resistirse y que ha sido provocado por una emoción o sentimiento como la tristeza, la pasión, o la alegría. Luego podemos decir que escribir poesía nos ayuda a vaciar esa emoción sobre el papel, a desahogarnos.
Esto ocurre también con la prosa. La escritura en general nos crea bienestar porque a través de ella nos adentramos en el mundo de la imaginación y lo mezclamos con la propia vida, con los sentimientos, emociones y sensaciones que nos embargan y de los que nos liberamos al escribir.
Todos necesitamos expresarnos. Creencias y valores personales que intuíamos pero nunca nos habíamos atrevido a reconocer, aparecen de forma instantánea cuando escribimos. Podemos encontrar soluciones inesperadas, a problemas a los que nunca nos atrevimos a enfrentarnos. Es también uno de los mejores medios de comunicación y transmisión, muy efectivo para concretar ideas, ya que es nuestro pensamiento o voz, escritos. Es además un estímulo para descubrir la manera en que realmente somos, al tiempo que conseguimos la auto estima necesaria para desenvolvernos desde nuestra auténtica forma de ser.

HALLAR EL BIENESTAR A TRAVÉS DE LA ESCRITURA, pag 2, INTEGRAL 5-2007, Mar Cantero Sánchez

LAS PALABRAS EN LA EDUCACIÓN

Nuestra mente es un sinfín de imágenes e ideas, pero pensamos y soñamos también con voces y palabras. Construimos nuestro mundo interior con ellas. Son una parte esencial en la educación. Los niños que crecen entre palabras de amor y de aprobación en la familia, se convierten en adultos con auto estima y respeto por sí mismos. Los que viven entre agresiones verbales e insultos, crecen como árboles torcidos, carentes de amor propio y de auto valoración.
Vivimos en un mundo en el que la comunicación se hace a través del lenguaje y estamos llenos hasta el borde, de palabras. Sin embargo, a pesar de utilizarlas tanto, es muy común equivocar los significados de algunos términos. Quizá porque los hemos aprendido asociados a ejemplos o a frases hechas, o a cosas que dijeron nuestros padres, hermanos, o amigos en un momento dado y tendemos a creer que ése es su único significado, pero nos equivocamos. Una misma palabra puede tener un sentido diferente dependiendo de quien la diga y de quien la escuche. No siempre hablamos con nuestras palabras, puesto que a veces las copiamos de otras personas que las dijeron según sus circunstancias.
¿Qué nos ocurre entonces? Que nos habituamos a no pensar, a no analizar los hechos por nuestra cuenta y riesgo. Salimos del paso, echando mano del almacén de la memoria y esto no sólo nos afecta a nosotros, sino que repercute en los otros que a su vez, reciben palabras o frases equívocas que tampoco les pertenecen ni son adecuadas para ellos, formándose una larga cadena de malentendidos inconscientes. Como ejemplo podemos hablar de la sabiduría popular, los refranes o ciertas expresiones que forman parte de un lenguaje colectivo, cultural o familiar, no siempre son adecuados para nosotros, pero los creemos y acatamos, incluyéndolos en nuestra formar de hablar, de pensar e incluso de sentir.
Esto es fruto de no mirar hacia dentro, de estar siempre esperando captar lo que se crea en el exterior. La gran pregunta es, ¿cómo crear nuestras propias palabras y pensamientos?

LA IMAGINACIÓN COMO TERAPIA

“La imaginación lo es todo, es una visión anticipada de las atracciones de vida que vendrán.” Albert Einstein

La vida me lleva continuamente a encontrar personas que necesitan ayuda. Experimentan sensaciones y emociones como el dolor, el miedo, la frustración o la impotencia, que todos conocemos y la mayoría de las veces, no sabemos qué hacer con ellas. Nos hacen sufrir, nos desequilibran y nos recuerdan constantemente que no somos felices. Escribirlas es bueno para contemplarlas con distancia, averiguar qué hecho o pensamiento las ha originado, y ser capaces de encontrar una solución para que desaparezcan.
El corazón nos envía mensajes que nunca escuchamos y debido a esta falta de escucha, surgen las emociones negativas. Es maravilloso pararnos un rato a escucharnos realmente, y con la escritura adquirimos el hábito de concentración necesario para ello.
Muchos psicólogos afirman que la terapia escrita influye positivamente en la salud y el estado de ánimo. Todos conocemos la utilidad del pensamiento positivo. Como ejemplo, contaré la historia de una persona que asistía a mi taller. Tuvo una terrible enfermedad que le había provocado una parálisis en un lado de su cuerpo. Los médicos le habían desahuciado. Estando en el hospital, sin poder mover el brazo izquierdo ni parte del rostro, le pidió a la enfermera que le trajera algo con lo que escribir. A pesar de la extrañeza, la enfermera lo hizo. Con su mano derecha, sin poder sujetar el papel, escribió con letras grandes y torpes, durante todo un día una misma frase, “Todo está bien en mi mundo”. Escribió como si no existiera nada más que aquellos folios en blanco. Al día siguiente, podía mover su rostro y su brazo izquierdo perfectamente. Con esto no quiero decir que la escritura pueda curar enfermedades, pero sí puede sanar problemas psicológicos y emocionales, además de ser un medio para adquirir el hábito de pensar positivamente.

HALLAR EL BIENESTAR A TRAVÉS DE LA ESCRITURA, pag 3, INTEGRAL 5-2007, Mar Cantero Sánchez
Si la utilizamos para concretar nuestras ideas, estas se convierten en una ley personal que nos lleva directamente hasta donde queremos. Lo que escribimos lo hemos pensado antes y los pensamientos, son una auténtica ley en nuestra vida.
También así se rompe el hábito de pensamiento negativo, lo que nos lleva a agotar el dolor y la tristeza que a veces se instalan en el interior. Si escribimos desde nuestra intimidad, sirve para reencontrarnos.
Escribiendo podemos hacer conscientes los miedos y concretarlos para evitar que lleguen a convertirse en irracionales y nos impidan vivir como queremos. Escribir sobre nuestro miedo es llevarlo de la mano y caminar hacia delante.
La poesía, los cuentos, las novelas…son también útiles para dirigir el subconsciente utilizando el gran poder de la imaginación. Desde un mundo y un espacio inventados, creamos historias que en un principio contemplamos ajenas, pero que en el fondo son parte de nosotros. El mero hecho de escribir nos devuelve un tiempo a solas, lo que ya implica recuperar una conexión perdida necesaria para vivir.

CREAR LOS SUEÑOS

“El hecho de que tengas un sueño, significa que posees la capacidad para llevarlo a cabo”. Robin S Sharma.

Escuché una vez decir al escritor Francisco Umbral que la literatura es el reino de la libertad. El marqués de Sade decía que había encontrado la libertad en el fondo de un tintero y en la punta de su pluma. Los escritores sabemos que cuando escribimos somos libres y el único espacio en el que podemos serlo sin limitaciones, es la imaginación. En ese lugar ideado, todo es válido. No hay reglas ni leyes impuestas para cumplirlas. Jugamos a ser personajes que en el mundo real no nos está permitido y hacemos cosas que habitualmente no podemos, porque no nos creemos capaces o porque las circunstancias no son las más adecuadas. Vivimos historias que no hemos vivido en la vida real, somos héroes, villanos, buenos, o malos, hombres o mujeres, animales u objetos, lugares, caminos…cualquiera de ellos, es un lenitivo para la mente y el alma.
Con la escritura también podemos convertir los sueños imposibles en objetivos probables, creando las oportunidades y los pasos que hemos de dar para lograrlos. Generalmente nos asusta tomar decisiones porque sentimos un gran temor a equivocarnos. La escritura también nos ayuda a decidir inteligentemente.
A través de la escritura creamos nuestra propia escala de valores, decidimos qué no volveremos a permitir y qué queremos que represente un papel importante en nuestra vida. Aprender a perdonar y a asumir ciertos hechos del pasado que nos causaron dolor, al mismo tiempo que disfrutamos del presente y de lo experimentado, también se consigue escribiendo.
En definitiva, la escritura nos ayuda a lograr la tan deseada unión entre la mente y el corazón, esa alianza que nos convierte en unos seres únicos, para recorrer nuestro auténtico camino sin miedos, con la capacidad de crear nuestras propias metas, y las oportunidades y alternativas para llegar a ellas, a la vez que descubrimos nuevas habilidades en ese hermoso proceso de ser mejores.

HALLAR-EL-BIENESTAR-A-TRAVÉS-DE-LA-ESCRITURA-pag-4-INTEGRAL-5-2007-Mar-Cantero-Sánchez
8 PRÁCTICAS DE LA ESCRITURA DEL BIENESTAR

Escribe en un cuaderno tus pensamientos, ideas, sentimientos y emociones. Recurre a él también para releer lo escrito. Con la escritura experimentas un proceso de transformación que no imaginas hasta que lo vives personalmente.

1. Reinventa tu pasado. ¿Cómo te hubiera gustado actuar? Si sientes frustración, escríbelo de nuevo con un final feliz. Te sorprenderá lo sanador que es este ejercicio.

2. Créate un buen presente. Qué es realmente importante para ti. Reinventa cada día, escribiéndolo.

3. Escribe tu futuro. La persona que serás, lo que tendrás, dónde estarás, etc. Este ejercicio provoca en ti, el deseo de llegar y de empezar a dar los pasos necesarios para alcanzarlo.

4. ¿Y si no tuvieras miedo? Escribir dejando el miedo de lado, te convierte en el creador de tu vida. Es una buenísima forma de creer en ti, de saber lo que puedes lograr.

5. Escribe tu deseo. Con detalles, con los cinco sentidos, lugares, fechas y todo lo necesario para darle credibilidad y realismo. Tu deseo vendrá a ti porque lo atraes al escribirlo.

6. Escucha a tu corazón. Se expresa a través de la intuición, las emociones y las sensaciones físicas. Le has ignorado durante tanto tiempo que se expresa con gritos como la angustia y la frustración. Escribe libremente para recibir su sabiduría.

HALLAR EL BIENESTAR A TRAVÉS DE LA ESCRITURA, bibliografía, INTEGRAL 5-2007, Mar Cantero Sánchez
7. Da gracias. Escribe una carta de gratitud, dirigida a ti mismo o a quien tú quieras. No la envíes, sólo agradece lo que la vida te ofrece.

8. Para perdonar. Describe cómo te sientes o te hacen sentir. Sé todo lo ofensivo y colérico que quieras. Nadie va a leerlo, salvo tú. Desahógate para que el perdón te sane.

Libro: Escribe para ser feliz (De Profundis Ediciones), Mar Cantero Sánchez

Mar Cantero Sánchez

 

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