Sección Psicopareja, Revista Psicología Práctica Nº 198

Autora: Mar Cantero Sánchez

 

¿Los hijos unen o desunen?

Los hijos pueden ser un nexo de unión para la pareja o pueden ser Psicología Práctica nº 198, Psicopareja, portada, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.comprecisamente lo que empiece a separarlos. Su llegada implica cambios profundos en la relación que a veces son difíciles de encajar. Esto ocurre cuando la pareja pierde su intimidad en favor de las necesidades de los hijos, o cuando alguno de los padres no hace uso de su autoridad, siendo demasiado condescendiente o permisivo y no sabiendo poner límites o consecuencias (castigos) a sus hijos. Así, los niños se convierten en manipuladores que consiguen siempre lo que quieren, pues uno, o los dos padres, acceden a sus requerimientos con tal de evitar un berrinche o un enfado.

 

La pareja debe recordar siempre que su función principal como padres es la de educar y esto implica que tendrán que decir que no al niño en muchas ocasiones. Por otro lado, la pareja necesita un espacio en el que crecer y madurar en armonía, sin niños, para que pueda mantener la intimidad propia que existe entre dos personas y que ya existía antes de que llegaran los hijos.

 

  1. Encontrad tiempo: Quizá el viernes por la noche, o durante el fin de semana. Esos momentos que son solo para vosotros y que nadie más está autorizado a ocupar. No importa que se trate de vuestros hijos. Necesitáis mantener la unión entre los dos y eso repercutirá para bien en ellos. De otro modo, es probable que afecte negativamente a toda la familia.

 

  1. Pide ayuda: La mujer suele ser la que se ocupa de los hijos la mayor parte del tiempo pero, en la sociedad de hoy, el hombre comparte la educación y el cuidado de los hijos también con ella. En parejas del mismo sexo, no suele existir este problema. Sea como sea, recuerda que tu pareja no es capaz de adivinarte el pensamiento. ¡Pide lo que necesites!

 

  1. Tened vuestro espacio: En la casa familiar debe haber un lugar en el que los niños no puedan entrar y salir a su antojo, porque es vuestro lugar y es solo para vosotros. Suele ser el dormitorio donde mejor se puede preservar esta intimidad tan necesaria para lograr que la relación perdure y sigáis siendo vosotros dos los pilares familiares.

 

  1. Psicología Práctica nº 198, Psicopareja, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.comSeparad momentos: Sí, porque es necesario pasar tiempo todos juntos en familia pero también lo es que cada uno paséis un rato agradable con los hijos, sin que el otro esté presente, para que los niños os conozcan también por separado, como individuos, y no solo como cabezas de familia. El mejor ejemplo que podéis dar a vuestros hijos es al expresaros como personas independientes, pues ellos aprenderán a serlo también en el futuro.

 

  1. La unión hace la fuerza: Si los niños ven que estáis en desacuerdo a la hora de educar, por leve que sea la falta que hayan cometido, es cuando aparecerán las actitudes manipuladoras en la infancia. Además, es difícil entender la incoherencia paternal, tanto de la misma persona, como de ambos, cuando uno dice una cosa y otro dice otra. Tienen que veros unidos en lo bueno y en lo malo siempre para saber que puede contar con vosotros.

 

Mar Cantero Sánchez

Escritora y coach