Mi sección Psicopareja en Psicología Práctica Nº 200

Autora: Mar Cantero Sánchez

 

Es duro tener que elegir entre la pareja y la familia, es algo a lo quePsicología práctica nº 200, portada 2, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.com nunca nadie debería verse obligado a hacer. Según la psicología, la familia política es la razón de la mayoría de los conflictos en la pareja. Lamentablemente ocurre que, en ocasiones, la familia de la persona con la que convivimos y nosotros, no cuajamos, y nos cuesta intentar llevarnos bien, ni siquiera por el otro.

 

La solución no pasa por hacer ese esfuerzo casi imposible para que nos gusten, sino en pensar que quien más sufre con esta situación es nuestra pareja, que se siente inevitablemente en el medio, y debemos tomar medidas al respecto. No se trata de llevarte bien con ellos, sino de asumir que están ahí, que forman parte de la vida del otro y que podemos aceptar su presencia, sin permitir que se entrometan o que nos amarguen la vida.

 

Con estas pautas de convivencia, y siempre sin olvidarnos del respeto, conseguirlo no supondrá un gran esfuerzo y el resultado será una mejor coexistencia entre ambas partes.

 

 

 

  1. Piensa en tu pareja: La persona que está entre dos fuegos es quien más sufre con las desavenencias entre tú y su familia. Se siente en el medio y no sabe cómo hacer para que ambos os llevéis bien. Sois las personas que más quiere y veros en peleas o discusiones, es la parte más dura.

 

  1. Mantén la cordialidad: Somos seres civilizados, no debemos olvidarlo, menos aún cuando podemos hacer sufrir a alguien que nos importa tanto como nuestra pareja. Todos somos capaces de llevarnos bien, aunque sea en su presencia, para evitar que sufra y para que los encuentros sean más llevaderos. Si ellos no lo hacen, no importa, hazlo tú. Tu pareja se dará cuenta y te lo agradecerá.

 

  1. Psico pareja, Psicología Práctica Nº 200 (2), Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.comNo tomes parte: La mejor manera de ayudar realmente a tu pareja es mantenerte al margen de los problemas que tenga con su familia. Será inevitable que a veces tengan algún conflicto, pero recuerda que no son tu familia, sino la suya.

 

  1. Apoya siempre a tu pareja: Si te necesita para hablar del problema que ha tenido con su familia, apóyala siempre, pero no aproveches el momento para despotricar de ellos. Si lo haces, aumentarás su dolor. No seas egoísta y olvídate de decir… ¡Te lo dije!

 

  1. Pon límites: Incluso aunque te cayeran bien, los límites siempre son necesarios, pues a veces las familias no se dan por enteradas de que ahora tu pareja vive contigo y no con ellos. Cuando estéis en su casa, ellos pueden hacer lo que quieran, pero cuando estén en la tuya, los límites solo los ponéis vosotros, tu pareja y tú.

 

Mar Cantero Sánchez

Escritora y coach