http://www.marcanterosanchez.com/wp-content/uploads/2014/08/Relaciones-en-el-trabajo-pag-1-Cosmopolitan-Mar-Cantero-Sánchez-www.marcanterosanchez.com¿Quieres tener buenas relaciones en tu trabajo? Te damos algunas sencillas ideas de lo que puedes hacer para conseguirlo.

Trabajar en un buen ambiente, llevarte bien con tus compañeros o tu jefe/a, es importante porque te permite avanzar y desarrollarte profesionalmente, pero también porque pasas más horas trabajando que en casa, y es mejor que te resulte agradable y ameno. Hablamos con Eva López-Acevedo, coach (www.escuelacoaching.com) y experta en el tema, para conocer a fondo cómo se puede trabajar en un buen ambiente profesional.“Hay que entender a las empresas como redes de relaciones orientadas a coordinar acciones entre personas para obtener resultados positivos. Tus limitaciones para relacionarte cordialmente, no están en el exterior sino en ti misma. Hacerte responsable te da poder para actuar, para dejar de echar balones fuera y no ser una víctima de las circunstancias”, afirma López-Acevedo. Así que, ¡Toma las riendas! Te proponemos algunas pautas para empezar ya.

PARA TENER BUENA RELACIÓN CON TUS COMPAÑEROS:

1. Hazte respetar: Respeta y te harás digna de respeto, pero no olvides poner tus límites. No te van a valorar más por permitir que abusen de tu confianza. “¿Qué tal si muestras otra vara de medirte como profesional, por ejemplo la tarea cumplida o los buenos resultados?”, pregunta López-Acevedo.

2. Comparte: De forma que todos ganen. El principio de ganar/ganar es fundamental en todas tus interacciones y se crea en un ambiente, en el que la estructura se basa en compartir. No puedes alcanzar buenos resultados con un principio de gano/pierdes, recuerda que todos estáis en el mismo barco.

3. Encuentra soluciones: Trabaja conjuntamente con tus compañeros para solucionar los problemas de trabajo. Dice López-Acevedo: “Es primordial comprometerse sin buscar excusas para el no compromiso. No quedarnos fuera haciendo el mínimo esfuerzo, poniendo como excusa que la empresa no nos da lo que queremos o que el equipo no tiene los valores necesarios. Las organizaciones son como las familias, no son perfectas y no siempre cumplen las expectativas de nuestro ideal.” Por eso, ¡hay que unir fuerzas!

3. Di no a los conflictos: Míralos desde otro punto de vista, pues forman parte del aprendizaje y del día a día laboral. Mantente al margen, si surge un conflicto entre compañeros. No tomes parte por quien te caiga mejor y aléjate de los malos rollos.

4. Evita los chismorreos: No hables de nadie, ni bien ni mal. Cualquier cosa que digas, puede ser utilizada después en tu contra y es mejor no alimentar los “dimes y diretes.”

5. Nada de coqueteos o de intimar demasiado: Aunque te caiga mejor, no hagas piña con un compañero más que con los otros, para no despertar celos. Tampoco con tu jefe, para que no te acusen de “pelota”.

6. No te quejes por detrás: Habla las cosas en su momento. Las quejas posteriores a las diferencias de opiniones, crean conflictos mayores que los que las provocaron y alguien puede sentirse herido.

7. Adiós a los malos hábitos: ¡Olvida el manos libres! Los demás también necesitan sentirse cómodos, igual que tú. Y si alguien tiene un hábito que te molesta, pídele con educación si puede hacer algo para evitarlo o moderarlo.

PARA TENER BUENA RELACIÓN CON TU JEFE:

1.RespRelaciones en el trabajo, pag 2, Cosmopolitan, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.cometa las diferencias: No puedes tratar a tu jefe del mismo modo que a tus compañeros, aunque haya confianza. Es a él/ella, a quien debes rendir cuentas y es aconsejable mantener cierta distancia.

2. Hazte digna de confianza: López-Acevedo dice que “Para que tu jefe/a confíe, tiene que identificar en ti, tres asepctos clave: Que seas competente (demostrando tu buen hacer); que seas confiable (cumpliendo tus promesas y compromisos); y que seas sincera (es mejor decir “no sé”, antes de malograr el resultado de un trabajo por aparentar saberlo todo.)” ¡Sé tú misma!

3. Mantén a raya las emociones: Porque te pueden jugar una mala pasada. Todos tenemos bajones, pero recuerda que no estás en casa con tu familia ni con tus amigos. El trabajo es otra cosa. Maneja tus emociones de forma adulta y responsable.

4. Sé dispuesta: Los perezosos no están bien vistos en el trabajo. Si quieres ser eficiente, di sí a los nuevos retos que te planteen. ¡Te sorprendereás de ti misma! Pero cuidado, no todo vale. No aceptes quedarte hasta las diez de la noche todos los días. “Negociar a tiempo nuevas condiciones de un compromiso que has adquirido, refuerza en los demás su percepción de ti como profesional”, dice López-Acevedo.

5. Ten la mente abierta: Ceder es necesario a veces para encontrar un objetivo común. No tomes una postura radical y cerrada pues siempre puedes aprender de otros. López-Acevedo asegura:“Defiende tus acciones siendo flexible, haciendo saber que rechazas la confrontación y que prefieres claudicar, antes que ponerte en evidencia con una idea contraria.”

6. Di “NO” si es necesario: “Crees que las personas que dicen siempre sí son más aceptadas, buscadas y reconocidas en el trabajo, pero no es cierto. Cuando dices no y das una explicación, no te estás desentendiendo sino atendiendo otras prioridades, y das una imagen de asertividad y compromiso,” dice López-Acevedo. Si dices No a tiempo, demostrarás que tienes las cosas muy claras.

6 REGLAS PARA EMPEZAR CON BUEN PIE:

En tu primer día, puedes empezar a crear un buen ambiente de trabajo, siguiendo estas pautas de comportamiento.

1. Sé amable y educada: La primera impresión es casi el 90%. Una persona que se exprese y actúe con educación, siempre cae bien.

2. Vístete adecuadamente: Según el lugar y el tipo de trabajo. Deja los vestidos demasiado ceñidos para la noche del viernes. Ponte guapa pero sobre todo cómoda, pues vas a estar todo el día con la misma ropa.

3. Sé autentica: A la gente le cae mejor una persona que se muestre tal y como es. Ser auténtica y actuar con coherencia entre lo que dices y lo que haces, puede hacerte ganar muchos puntos.

4. Escucha primero: Dejar hablar, respetar los turnos, permitir que cada uno diga su postura, etc., no es común pero está muy valorado. Además, escuchando se aprende mucho. Habla sólo cuando tengas algo que decir.

5. No intentes destacar: Ten paciencia, no te empeñes en ser visible nada más llegar, ni tampoco intentes hacer cambios o saltarte las reglas. Las cosas están bien como están, ya llegará tu momento de demostrar lo que sabes y aportar tus ideas.

6. Sé sincera pero con cuidado: Según López-Acebedo, “las personas apreciamos la sinceridad, pero a veces pecamos de “sincericidas”, hacemos juicios como si la nuestra fuera la verdad absoluta y los que opinan diferente, no tuvieran razón. Más que “lo que dices”, duele “cómo lo dices”. Recuerda la frase que dice: “La verdad duele”.

Relaciones en el trabajo, pag 3, Cosmopolitan, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.comLa situación: ¿Qué hacer ante el mobbing laboral?

A mis compañeros no les caigo bien, dice Andrea (26 años). Me lo hacen notar en muchas ocasiones. Se meten conmigo directamente o me hacen reproches disfrazados de críticas constructivas, pero que resultan ser muy negativas. Intento no provocarles, ni darles oportunidad para que me critiquen, pero no necesitan demasiado para ponerse en mi contra. Me siento sola. ¡No sé qué hacer!

La solución: Hablando se entiende la gente. “Conversaciones no mantenidas, acuerdos incumplidos, etc., son el principal combustible del “mobbing” o acoso moral en el trabajo. Si te encuentras atrapada, puedes hacer lo primero que se te pase por la cabeza, comprometiendo tus valores y arriesgando tu integridad. El mejor consejo es hablar. Pon las cartas sobre la mesa y negocia”, Eva López-Acebedo.

Libros:
. “No es lo mismo” (Ed.LID), Silvia Güarneri y Miriam Ortiz de Zárate
. “Sólo para mujeres en el trabajo”, Shaunti Feldman
. “Sushi para principiantes” (Ed. Plaza y Janés), Marian Keyes
. “Liderazgo sin límites” (Ed.Paidós), de Ronald A. Heifetz
. “El factor masculino”, Shaunti Feldman

Cine:
. “Armas de mujer” (Working girl-1988-Mike Nichols)
. “En buena compañía” (In good company-2004-Chris Weitz)

Relaciones en el trabajo, pag 4, Cosmopolitan, Mar Cantero Sánchez, www.marcanterosanchez.com Hombres en el trabajo. ¿Crees que te entienden?

El libro “El factor masculino”, de la experta en comunicaciones Shaunti Feldman, es el fruto de siete años de investigación tras haber entrevistado a 3000 hombres. La conclusión a este trabajo, es el descubrimiento de que existe una competencia en los hombres, que las mujeres suelen desconocer o pasar por alto. Feldman muestra cómo ven los hombres a las mujeres realmente en su lugar de trabajo y cómo reaccionan ante ellas en las situaciones laborales más comunes.“Los hombres tienen percepciones erróneas y creencias secretas sobre las mujeres, que pueden dar lugar a confusiones o malas interpretaciones”, dice Feldman. Existen ciertas reglas no escritas. Es bueno que las conozcas, para que tus palabras y acciones no sean malinterpretadas ni provoquen frustraciones o más obstáculos de los deseados. Saber lo que está pasando por su cabeza, puede ayudarte y verás, cómo con unos pequeños ajustes (que cualquier mujer puede hacer) puedes igualar las condiciones y evitar equívocos. Aquí tienes algunos ejemplos:

. Pides el día libre porque tienes que hacerte una revisión ginecológica.

Ellos piensan: Las mujeres no saben separar su vida personal de la profesional.
A los hombres no les gusta tratar temas femeninos ni íntimos en el trabajo. Pide tu día libre pero no entres en detalles.

. Coordinas una reunión de trabajo y pides a un compañero que te comunique sus progresos para estar informada.

El piensa: ¡Me está poniendo en evidencia delante de todos!
El ego masculino está estrechamente unido a los resultados en su rendimiento laboral, por ello, no soportan escuchar nada que les suene a desafío.

. Haces un breve comentario a tu compañera sobre el fin de semana.
Ellos piensan: ¡Ya están cotilleando!
En la oficina, muy pocos hombres suelen hablar de algo más que de trabajo. Si tú lo haces, pensarán que estás perdiendo el tiempo y que no tienes ganas de trabajar.

. Defiendes en voz alta tu opinión en una reunión de trabajo.
Ellos piensan: ¿Es que no puede controlar sus hormonas?
La demostración de tus emociones, incluso si son positivas, puede dar lugar a confusiones porque a los hombres les cuesta entender que la razón y la emoción, puedan ir juntas y obtener buenos resultados.

. Esperas a que tu jefe termine de hablar, para hacerle una pregunta profesional.
El piensa: ¡Me está poniendo entre la espada y la pared!
Tú lo haces con la intención de aprender de él, pero tienes que saber que la mayoría de los hombres necesitan su tiempo para responder a una pregunta.

Mar Cantero Sánchez