Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 269, 2013

¿Harta de la crisis? ¡Y quién no! Si no te gusta quejarte y prefieres dejar aflorar tu lado optimista, te decimos cómo ser positiva a pesar de todo.

Preocupación por el futuro; compras restringidas; anEPSON scanner imagegustia a final de mes… ¿Te suenan? Son los gajes de la crisis mundial que nos afectan a todos. Esta crisis no sólo ha dinamitado la economía, también está minando nuestro corazón de oscuros sentimientos y emociones negativas. Es posible que tú también estés pasando por un mal momento económico y profesional, pero esto no es excusa para que te conviertas en un ogro y dejes de ser tú. La psicóloga Susana Méndez Gago, autora del libro “La bondad de los malos sentimientos (Ed.B)”, nos da las claves para no dejarnos absorber por lo nocivo en estos momentos de negatividad colectiva.

Digiere lo negativo

A veces, tendemos a negar que estamos pasándolo mal, para poder continuar como siempre. ¿Te ha pasado alguna vez? Es, como si te costara digerirlo, como si no quisieras darte cuenta porque crees que reconocerlo lo hará más real de lo que ya es. Sin embargo, no es así como se sigue adelante, todo lo contrario. Si no te paras a reconocer que no estás en tu mejor momento, lo más seguro es que te pase factura un poco después. Llama a las cosas por su nombre y asume lo ocurrido, y a partir de ahí, podrás ponerte manos a la obra para encontrar una solución. Piensa que no hay nada malo en deprimirse de vez en cuando, tómatelo como un período de descanso necesario para seguir caminando. “El hecho de deprimirse no es algo que debamos vivir como malo o peligroso porque la depresión es una reacción natural ante un sentimiento de pérdida, de angustia o incertidumbre prolongadas. Cuando las personas nos deprimimos, entramos en una especie de tunel que nos hace cuestionarnos, revisar nuestra vida y asimilar nuestras circunstancias. Puede suponer entonces el principio de un cambio hacia una posición más saludable para con nosotros mismos”, dice Méndez Gago.

Aprovéchate del fracaso

“El fracaso es muy importante para crecer porque todo fracaso lleva implícitos errores y aprendemos más de los errores que de los éxitos. El sufrimiento que nos provoca queda grabado en la memoria, como el sol en la piel cuando la quema, y permite cambiar de comportamiento y de actitud para no volverte a equivocar. El fracaso te invita por tanto a la superación y te puede hacer más fuerte”, explica Méndez Gago. En psicología se dice que el fracaso no existe, sino que existen sólo distintos resultados. A veces ocurre que fracasamos y creemos que es así, sin embargo, cuando el tiempo pasa, nos damos cuenta de que no ha sido un fracaso sino una desviación en el camino que recorremos que nos ha llevado a un destino en el que no habíamos pensado nunca y que, de otra forma, nos habría sido imposible conocer. Por eso, aprovechar el fracaso está en tus manos. Aprender del hecho de no haber conseguido algo, puede abrirte otras puertas y crearte nuevas oportunidades. No tengas en cuenta lo que has perdido, sino todo lo que has ganado con este nuevo descubrimiento. “Es natural frustrarse cuando algo no sale bien, pero ese sentimiento propiciará un estado de revisión de los acontecimientos y favorecerá el aprendizaje para nuevas situaciones”, Méndez Gago.

Sé asertiva, no agresiva

Algunas personas no reconocen que están sufriendo y en lugar de eso, se lo tragan todo, lo que provocará en algún momento, una descarga de emociones incontroladas que acabará en un proceso de ira o de agresividad imposible de contener. “El impulso agresivo forma parte del ser humano y gracias a que lo tenemos, podemos reaccionar ante situaciones de peligro”, afirma Méndez Gago. Pero esto no quiere decir que ceder a la agresividad te lleve a ningún sitio, salvo a conflictos con los demás, e incluso contigo misma. No la confundas con la asertividad, no es lo mismo. La asertividad es una forma de expresión consciente, coherente, y equilibrada, con el fin de comunicar tus ideas y sentimientos, o defender tus derechos, sin herir a nadie, desde un estado de autoconfianza, sin ansiedad ni rabia. La agresividad es signo de inmadurez mental y emocional. La asertividad es signo de madurez. Ser agresiva no te llevará a obtener buenos resultados. Ser asertiva, sin embargo, te dará la fuerza y el impulso necesarios para ir hacia donde quieres y conseguir lo que te propongas, por muy negativas que sean las condiciones. En circunstancias difíciles, es cuando más debes esforzarte en suplir la agresividad inútil, por asertividad sana y de gran utilidad.

Abúrrete para divertirte

Cuando un niño se aburre, suele decírselo a su madre, que le dará algo con lo que entretenerse. Quizá unos lápices para colorear o unas ceras para dibujar. Esto despertará la creatividad del niño mientras descubre nuevas habilidades. Lo mismo puede ocurrirte a ti. En nuestra sociedad de consumo, estamos acostumbrados a llenar todos los espacios vacíos de tiempo libre que tenemos haciendo las mismas cosas que sabemos que nos gustan COSMOPOLITAN Nº 269, STOP CRISIS, Pag 1, Mar Cantero Sánchezy nos divierten. Pero si dejas de hacerlas durante un tiempo, verás cómo rápidamente encuentras otras nuevas con las que entretenerte y que despierten tu mente a nuevos retos y diversiones. “El aburrimiento, y las emociones que provoca, son un motor para la creatividad y para la innovación. Las buenas ideas surgen durante esos procesos de aburrimiento, y difícilmente lo hacen cuando estamos en un contexto de sobrestimulación y de entretenimiento a ultranza”, Méndez Gago. De lo que se deduce que es bueno aburrirte de vez en cuando porque el hastío puede significar nuevos descubrimientos, nuevos desafíos a los que enfrentarte, y quizá encuentros agradables que te sorprendan inesperadamente para bien.

Atiende a la angustia

¿Odias sentirte angustiada? Pues tengo una buena noticia. Sentir angustia puede ayudarte. “La angustia es tan desagradable que la tememos y tendemos a escapar de ella, pero tiene una función muy importante. Es como un piloto que te avisa, como la fiebre o el dolor cuando hay una infección. Te avisa de que estás en medio de una batalla interna, una contradicción entre lo que haces, piensas y sientes. Si la atiendes, puedes pararte a pensar en qué te estás contradiciendo íntimamente y darte un tiempo para poner orden, buscando tu coherencia interna”, explica Méndez Gago. Sí, porque cuando te angustias, tocas fondo y de ahí no pasas. Y como no puedes hundirte más, tu única alternativa es salir a flote. Entonces es cuando empiezas a caminar de verdad, tras darte cuenta de que necesitas cambiar, mejorar, probar nuevas opciones, etc. Es cuando comprendes que no funciona según lo has estado haciendo hasta ahora y te lo replanteas todo. Como dice la frase: “Cuando el alumno está preparado, el maestro aparece”. No puede ser antes ni después, sino en el momento en que tomas una sabia decisión: Aprender de tu dolor.

Sigue adelante con estos consejos:

A pesar de la crisis y de sus consecuencias negativas, tenemos que continuar de la mejor manera posible sin desperdiciar el tiempo en quejas ni negatividad. Si estás de acuerdo, aquí tienes algunas ideas.

. Recolócate: “Cualquier crisis es un proceso de mudanza y de cambio, supone recolocar y redituarnos”, Méndez Gago.

. Descúbrete: Porque todos tenemos habilidades que desconocemos. Esfuérzate por encontrarlas y desarrollarlas. ¡Te sorprenderás de lo que eres capaz de hacer!

. Agudiza tu inteligencia: Eres inteligente, COSMOPOLITAN Nº 269, STOP CRISIS, Pag 2, Mar Cantero Sánchez, pero quizá tengas que intentar agudizar tus pensamientos para encontrar una salida diferente. ¿Te atreves a intentarlo?

. Atiende tus sentimientos: “En las dos últimas décadas hemos vivido en un constante progreso y abundancia. Período en el que se ha fomentado desde todos los ámbitos los sentimientos positivos como: la felicidad, el bienestar, la alegría, el optimismo. Algo que en principio no es malo, pero se ha hecho peligroso porque se ha minimizado el valor de otros sentimientos como los que se mencionan en el libro y que también son indispensables para el equilibrio emocional individual y colectivo”, Méndez Gago.

. No te rindas: Méndez Gago aconseja “ser valiente y continuar luchando cada día”. Porque si te rindes, nunca sabrás adónde podrías haber llegado.

Mar Cantero Sánchez