Despierta tu atractivo personal, COSMOPOLITAN Nº 266, 2012

¿Enfadados día sí, día no? Si estás harta de malas caras, es el momento de cortar por lo sano y frenar el círculo vicioso de las peleas. ¡Se acabó el pasarlo mal! Mejor, aprende a superar las crisis con tu pareja, usando la comunicación y la empatía. Te decimos cómo.

¿Te gustaría volver a sentirte tan loca por tu pareja como al principio?COSMOPOLITAN Nº 266, portada, Mar Cantero Sánchez Cuando empezásteis a salir, todo parecía fluir. Claro, todo era nuevo, os estábais conociendo y aceptando el uno al otro. Hasta el más mínimo detalle de cada uno, resultaba una aventura. Está claro que el roce hace el cariño, pero también puede provocar que vuestra relación, ahora que está más consolidada, se vea tocada por la rutina o la convivencia. ¿Es inevitable? Sí, a todo se acostumbra una. Pero que os hayáis habituado a estar juntos, no significa olvidarse de cosas tan importantes en una pareja como el respeto; la amabilidad; la dulzura; etc. No dejéis a un lado lo bueno que tenéis. Centráos en lo positivo que existe entre vosotros: la complicidad; la amistad; las cosas en común; lo bien que os complementáis… Las discrepancias entre ambos, no tienen por qué dar lugar a “diferencias irreconciliables”. Ya se sabe que las medias naranjas no existen. Asumir que sois distintos (cada uno, una naranja entera) y que esto es bueno además, es el primer paso para que la paz vuelva a reinar en la relación. Dí un gran STOP a los malentendidos y las peleas, permitiendo que cada uno os mostréis como sois, sin hacer daño al otro.

LOS PORQUÉS:

Hay distintas razones por las que se producen peleas en una pareja: diferencias de opinión; conflicto de intereses; diferencias sociales; celos de sus amigos; celos de tus amigas; una tercera persona; falta de tiempo para estar juntos; incompatibilidad de caracteres; desenamoramiento; desinterés sexual; etc., estudios sociológicos han encontrado que las razones de los conflictos de pareja son casi infinitos, y si no se solucionan, se convierten en un peso que cada miembro de la pareja lleva encima y que hace que cada vez resulte más difícil mantener el amor a flote. Seguramente tú conoces los motivos que os llevan a pelearos a ti y a tu pareja, pero para acabar con esa nociva situación, la clave está en saber que en realidad esos motivos no son siempre la auténtica causa.

LAS CAUSAS:

Habitualmente, las peleas continuas en una pareja son por culpa de causas inconscientes que no suelen aparecer durante las discusiones (estas suelen centrarse en razonesCOSMOPOLITAN Nº 266, STOP PELEAS, pag 1, Mar Cantero Sánchez más superficiales), pero que están ahí y si no se hablan o se tienen en cuenta, continúan hasta la discusión siguiente, provocando una cadena de malos momentos que terminan por minar vuestra relación y por agotar el amor que os tenéis. Quizá se trate de la actitud de alguno de los dos que sienta mal al otro, aunque no se haga a propósito. O también pueden ser hechos que ocurrieron y no se hablaron o preguntaron en su momento, y se han quedado ahí, como flotando en el aire y ensuciando el ambiente entre ambos.

LA SOLUCIÓN:

Lo más importante es descubrir esos motivos “ocultos” y solucionarlos. Para hacerlo, será necesario que profundices en ti misma y que tu pareja haga lo mismo, para reconocer las verdaderas razones de vuestros enfados, evitando agarrarse a lo superficial, a lo momentáneo, a aquellas cosas que acaban de ocurrir y que en realidad no son la causa. Dejad atrás el tú me has dicho, yo te he dicho, y dad un paso adelante, directos a lo importante, al problema que requiere solución inmediata de vuestra parte. Después, hablarlo entre los dos, con el máximo respeto e intentando comprenderos.

QUÉ HACER PARA SUPERAR LAS CRISIS

. PONTE EN SUS ZAPATOS: La empatía es algo que no debes olvidar antes de ponerte a discutir. Si no haces un esfuerzo (¡por parte de los dos!) por comprender lo que siente el otro, poniéndote en su piel, nunca comprenderás lo que realmente siente.

. HABLA CON RESPETO: Si desde el principo has permitido las subidas de tono y las palabras mal dichas, es el momento de acabar con eso. Hablar no significa amedrentar ni intimidar, sino todo lo contrario, decir lo que se tiene que decir de forma pacífica, clara, y en calma.

. SAL DE LA RUTINA: Una relación necesita tiempo para mantenerse viva y en constante crecimiento. No dejes que el dCOSMOPOLITAN Nº 266, STOP PELEAS, pag 2, Mar Cantero Sánchezía a día mate los sentimientos y esa maravillosa sensación de los primeros meses. Recupérala de vez en cuando y te sentirás más feliz.

. COMUNÍCATE: Hablar no siempre significa comunicarse. Para que la buena comunicación se dé en una pareja, se han de dejar de lado las cosas sin importancia como los malentendidos, y dejar claro qué es lo que realmente importa en la relación.

. ADIÓS AL ORGULLO: Todos cometemos errores y reconocerlos es el primer paso para superar una crisis.

. RETOMAD EL CONTACTO A SOLAS: Sí, pasar más tiempo a solas, retomando actividades que realizábais al comienzo de la relación, os traerá buenos recuerdos y volverá a crear el ambiente romántico que necesitáis.

Mar Cantero Sánchez