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VIVE UN AMOR DE VERANO, ¡y sal ilesa!

 

Apasionados, locos, excitantes…todos los amores de verano están cocinados con los mismos ingredientes: pasión, momentos especiales, diversión, y casi siempre, decepciones. Prepárate para vivir tu amor de verano plenamente sin que tu corazón termine magullado. ¿Cómo? Con estas ideas.

COSMOPOLITAN Nº 262, AMORES DE VERANO, pag 1, Mar Cantero Sánchez

PASION ESTIVAL: ¿Por qué surge?

Los psicólogos aseguran que cuando hay más luz, se segregan más hormonas y la del amor, la testosterona, aumenta cuando el día es más largo, es decir en verano. Son flechazos, muy intensos, fugaces, y tremendamente divertidos, precisamente porque sabes que tienen una duración limitada. En esta época del año, el amor está en el aire y todo parece dispuesto para que florezca un romance: el calor; la libertad de estar de vacaciones; la playa; los aromas; la tranquilidad; la música; la fiesta…y tú estás más dispuesta, abierta a nuevas experiencias, y a encontrar a tu alma gemela, al menos por unas semanas. “Las vacaciones implican tiempo para nosotros mismos, para relajarnos”, asegura el psiquiatra Jacques-Antoine Malarewicz, “y el desarrollo amoroso y sexual depende de esta relajación”. En circunstancias normales, muchos romances no se darían, pero en verano, aplazas las responsabilidades y también das vacaciones a las preocupaciones diarias; a la rutina; y a tu entorno habitual. Un paseo a la luz de la luna te hace bajar la guardia y entregarte a la pasión sin reglas. Algunos se dan como alternativa a la pareja “oficial” que tienes el resto del año, sobre todo si viajas sola o con amigas y dejas a tu chico en casa, o él se va por otro lado.

BENEFICIOS: Descubre lo que te aportan

Los amores de verano son efímeros y por eso algunos psicólogos animan a mantenerlos, porque alegran el corazón y carecen de responsabilidades. “Levantan la moral y resultan buenos para nuestro ego y nuestra salud”, afirma el Dr. Malarewicz. Si eres una chica tímida o te falta seguridad y confianza en ti misma, un romance durante las vacaciones es ideal para darte a la acción y tener una nueva actitud. Cambiar de escenario, de ambiente, y aumentar tu vida social, te prepara para abrirte a conocer gente nueva y a ser un poco más libre que el resto del año. Esto te proporciona un paréntesis en tu vida que puede ser una auténtica cura contra el estrés, la ansiedad, la depresión invernal, y otros males que suelen aquejar en las épocas de trabajo. Tu mente y tu ánimo se relajan, y entras en una fase de apreciación de la vida muy distinta a la habitual. Y sobre todo te diviertes, algo tan necesario pero que a veces aparcas en pos de tus ocupaciones diarias.

¡PELIGROS!: A tener en cuenta

Viajar sola o acompañada de tus “inseparables” es el mejor caldo de cultivo para que surja una nueva relación que, en principio, sabes que será breve, pero que no siempre vas a ser capaz de controlar, pues corres el peligro de enamorarte realmente y querer ir más allá de la pasión estival. Es fácil confundir la atracción sexual con el amor. Esto ocurre también el resto del año, pero en verano, el deseo de estar con esa nueva persona que te muestra, en tan poco espacio de tiempo, todas sus virtudes y ningún defecto, es ideal para que caigas en las redes del amor y te cieguen sus encantos. Además tú tampoco tienes tiempo para mostrarte como eres realmente y puedes caer en la tentación de creerte que siempre eres así de divertida y dispuesta para todo. Luego, te pueden ocurrir dos cosas al mismo tiempo: que te enamores de él, o que te enamores de ti misma en tu mejor versión vacacional. Ninguno son auténticamente reales. Cuando el verano pasa y regresas a tu ambiente, te das cuenta de que ya no eres tan abierta ni divertida como cuando estabas con él. Pero no era él, sino la situación, lo que te hacía mostrarte diferente.

COSMOPOLITAN Nº 262, AMORES DE VERANO, pag 2, Mar Cantero Sánchez

¿PREPARADA PARA UN AMOR DE VERANO?: Test

¿Está hibernado todavía? Averigua si tu cuerpo te pide un romance estas vacaciones con el siguiente test.

1. ¿Qué planes tienes para las vacaciones?
a. Descansar. (1 punto)
b. Huir y escapar de la rutina. (2)
c. Conocer gente nueva. (3)

2. ¿Cuál va a ser tu actitud durante el varano?
a. Quiero estar sola. (1)
b. Soñaré con un nuevo amor. (2)
c. ¡Quiero divertirme! (3)

3. Te invitan a una fiesta. ¿Irás?
a. Sí, a pasar el rato. (1)
b. Iré, espero no aburrirme. (2)
c. Sí, espero encontrar a mi chico ideal. (3)

4. ¿Esperas tener un romance este verano?
a. Es poco probable. (1)
b. Espero encontrar a alguien que merezca la pena. (2)
c. Quiero una relación, sea verano o invierno. (3)

1-5: Necesitas elevar tu nivel de autoestima y encontrar solución a lo que te preocupa. Si quieres pasarlo bien este verano, vas a tener que quererte más.

6-10: Olvida a tu ex. No es el momento de ponerse nostálgica. Que te haya ido mal hasta ahora no significa que no puedas pasarlo bien este verano. Y ¿quién sabe lo que encontrarás?

11-15: ¿Quieres divertirte en vacaciones o estás buscando algo más profundo? Deberías replantearte esta pregunta y sacar alguna conclusión positiva cuanto antes.

16-20: Estás preparada para lanzarte al vacío pues tú sabes disfrutar de lo bueno que te trae la vida. Aprovecha el tiempo y ¡pásalo bien!

¿Y LUEGO, QUÉ?: Aprende a protegerte

Promesas, planes, te llamaré, nos escribiremos, la despedida, y…la desilusión. Muchos romances no duran más allá de las vacaciones, ya que una vez en casa, todo cambia y se convierte en teléfono, correos electrónicos y videollamadas, hasta que finalmente, un día la relación se termina, como las vacaciones. Los amores de verano merecen la pena, siempre que te cuides y tengas presente que es un amor prematuro y aún no es el momento de sacarlo del horno, necesita seguir dorándose para que no te deje un mal sabor de boca. Sus cimientos son los de un castillo de arena y puede ser arrastrado por una ola. Ahora toca esperar y valorarlo con distancia, y como decía F. del Rochefoucauld, “la espera atenúa las pasiones mediocres y aumenta las grandes.”

SUGERENCIAS PARA SALIR ILESA TRAS UN AMOR DE VERANO:

1. Haz un pacto contigo misma: Tras vivir a tope tu amor estival, jura que no olvidarás que nada es para siempre.

2. Cuídate de la desilusión: Acepta que los amores de verano tienen fecha de caducidad, no pretendas alargarlo más allá de las vacaciones.

COSMOPOLITAN Nº 262, AMORES DE VERANO, pag 3, Mar Cantero Sánchez
3. Disfruta sin miedo: En el verano te desinhibes y das rienda suelta a la vida. Vive tu romance con pasión pero con protección. ¡No te olvides!

4. Recuérdalo en positivo: Cuando se acabe, disfruta de tu recuerdo y de cada momento que quede en tu memoria.

5. Deja que la vida hable: Si tu amor de verano quiere continuar la relación contigo tras las vacaciones, y tú estás de acuerdo, ve paso a paso, a ver qué pasa. Si sale bien, habrá sido el destino.

Mar Cantero Sánchez

 

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