Como veis, la playa de las mujeres sabias donde arranca LOS MARES DEL ALBA tiene el mismo horizonte que la portada de la novela. 

Unas mujeres se reunían en la playa de Cap Negret, cada noche de luna llena. En dichos encuentros realizaban un extraño ritual alrededor de una hoguera, se introducían en la vagina una hierba denominada “beleño”, lo cual les provocaba la sensación de ser capaces de volar. La noticia llegó a oídos del Inquisidor Mayor de Valencia, Fray Jaime Bleda, natural de Algemesí, e instigador de la mayor expulsión de moriscos de la Historia desde el puerto de Dénia.

En un tiempo en que algunas mujeres eran llamadas brujas por su gran sabiduría, una de ellas, dio una vuelta de 360 grados a la historia de la Inquisición, enfrentándose a un poder al que nadie se había enfrentado nunca antes.

 

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